La investigación para dar con el paradero del presunto autor de la agresión, conocido como "El Melillero se ha centrado en el control de su círculo más cercano, tanto familiar como criminal. Esta persona y su entorno contaban con numerosos antecedentes por tráfico de drogas y otros delitos. El dispositivo exigió la coordinación de un amplio dispositivo de Guardia Civil por el número de colaboradores e infraestructura a controlar. Llegando a participar más de 200 agentes.

Durante el operativo los agentes de la Guardia Civil lograron localizar al sospechoso conduciendo por la zona una motocicleta scooter. En su intento de evadir a los agentes "El Melillero" golpeó uno de los vehículo de la Guardia Civil que lo seguía. En esta huída, contó con la ayuda de otra persona que lo acompañaba con otra motocicleta de similares características para intentar despistar y evitar a cualquier cuerpo policial. Durante la persecución el detenido abandonó la motocicleta y continuó su huída a pie, aprovechando la orografía del terreno y las condiciones de poca luz.

Los Guardias Civiles desplegados cercaron la zona completamente para evitar que pudiera salir de la misma, a la vez que se empezó una batida del terreno. Esta batida permitió centrar la construcción quien estaba acompañado en ese momento de otras dos personas que le apoyaban en su evasión.

Una vez que se tenía conocimiento de su paradero exacto, los guardias civiles consiguieron proceder a su detención, así como de las dos personas que lo acompañaban. Otro grupo de Guardias Civiles procedieron a la detención del resto de personas que habían facilitado el ocultamiento y la huida del agresor. La operación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones.