Tres reductos en pleno Valle del Genal que suman conjuntamente poco más de 600 habitantes permanecen, 11 meses después, libres de contagios en la provincia de Málaga. Atajate, Benadalid y Faraján nos descifran los secretos de una Málaga que aún no entiende de pandemia.

Esta última afirmación es un decir, como aclaran sus dirigentes. Que no haya contagios, al contrario, parte de que se tiene la enfermedad del Covid-19 más presente que en la mayoría de municipios. Poblaciones muy envejecidas, ausencia de mayores ingresados en residencias y cumplimiento escrupuloso de las precauciones que recomiendan las autoridades coinciden en los testimonios de los sanitarios que conocen en profundidad los pueblos de menor población de la Serranía de Ronda.

Unos 50.000 contagios desde el inicio de la pandemia y 830 fallecidos con la enfermedad acumula la provincia malagueña. Con estas cifras muy presentes, ciertamente es muy complicado llegar a comprender cómo aún hay pueblos libres de positivos. Así lo relatan también algunos hosteleros, por pocos que sean, de estos municipios.

Pequeño alojamientos rurales, bares o establecimientos de tamaño mínimo han recibido durante el pasado verano a ciudadanos llegados desde otros rincones de la provincia e incluso de otras provincias. Sostienen los hoteleros que también hay municipios próximos, como Pujerra, con un positivo, o Jubrique, con apenas tres, que también «han cumplido con las medidas. Es muy difícil controlar que no te entre alguien con el virus o que cualquier vecino, fuera del término, no resulte contagiado».

Al respecto, diez localidades de la Serranía y otras nueve de la comarca de la Axarquía son las únicas que no han alcanzado la decena de positivos, incluidas las tres mencionadas. Pujerra y Macharaviaya han registrado un único positivo hasta ahora; tres tanto Sedella como Jubrique; cuatro Iznate, Cartajima y Benarrabá; cinco Júzcar; seis Salares; siete Parauta, Alfarnatejo y Cútar; ocho Árchez, Canillas de Albaida y Benalauría; y con nueve permanece Totalán (el término de todos más próximo a Málaga capital).

Atajate, de todos ellos, además de permanecer libre de coronavirus, también figura como el término municipal con menos habitantes de toda la provincia, concretamente 170. Su alcaldesa, la socialista Auxiliadora Sánchez, ya expresaba al inicio de la pandemia que era una buena etapa para recuperar experiencias en familia, afrontar el confinamiento con la mayor responsabilidad posible. Ahora reconoce que los vecinos han sido capaces de cumplir con los requerimientos sanitarios, aunque en un municipio como el suyo mantener la distancia es infinitamente más fácil que en una gran urbe.

Como ella, otros regidores andaluces de municipios aún sin contagios son temerosos a la hora de hablar de las circunstancias de sus términos. Ya ha habido algún caso en el que, tras responder a las preguntas de los periodistas, la localidad en cuestión ha dejado de figurar en la selecta lista de localidades sin contagios. Muy cerca de Atajate, en Benadalid, Antonio Vera (Benadalid Unido) está al frente del Consistorio y representa a sus 215 vecinos. En este pueblo, también sin casos confirmados hasta el momento, el equipo de gobierno ha optado por dedicar los 77.000 euros del presupuesto para fiestas y eventos a concluir las obras del centro de día. Y también se ha podido mejorar el pavimento en la plaza Beni Al Jali.

El recorrido de los reductos «anticovid» se cierra con Faraján y sus 250 habitantes, donde el regidor local, Fernando Fernández (PSOE), preside un Consistorio serrano en el que no hay ningún concejal en la oposición. Obtuvo en los últimos comicios municipales un 86% de los votos, que le otorgaron las cinco actas de concejal que conforman la corporación municipal.