El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, anunció ayer que la institución provincial va a recuperar la Unidad de Arqueología mediante la incorporación de un arqueólogo en plantilla que trabajará en una estrategia provincial para la conservación y difusión del patrimonio, así como en la elaboración de planes provinciales que ayuden a poner en valor los yacimientos milenarios con los que cuenta la provincia.

«Pretendemos recoger el testigo del gran trabajo que se hizo en los años 80, donde esta Diputación fue pionera en España en contar con un arqueólogo provincial, como fue Ángel Recio, que trabajó durante años en cientos de yacimientos por toda la geografía malagueña y fue desarrollando una estrategia en esta materia», valoró el presidente provincial.

Este anuncio se materializó tras un encuentro entre Salado y arqueólogos de la provincia de Málaga que le trasladaron una serie de conclusiones extraídas de unas jornadas provinciales en las que más de setenta profesionales de este sector de todas las administraciones, de la Universidad de Málaga (UMA) y del ámbito privado reflexionaron sobre la necesidad de que se abordaran acciones conjuntas que favorecieran la conservación y difusión del patrimonio de la provincia.

De esta forma, al recuperar la Unidad de Arqueología, se impulsa la elaboración de diferentes planes provinciales de patrimonio que pueden ser de gran ayuda a la hora de que los municipios planteen sus desarrollos urbanísticos, así como la puesta en valor de estos yacimientos desde un punto de vista cultural, turístico y de creación de empleo.

Como parte de esta estrategia, el presidente de la Diputación se ha comprometido también a implicarse en la creación del Observatorio Provincial de Arqueología de Málaga, que pretende aunar en su seno a arqueólogos que trabajen en la provincia, a las administraciones relacionadas con la gestión del patrimonio, al mundo académico y al sector privado.

«La Diputación quiere estar presente en un foro que estoy convencido de que va a ser de gran utilidad a la hora de marcar directrices y recomendaciones en cuanto a la gestión del patrimonio, algo que muchos pequeños ayuntamientos de la provincia reclaman ante la falta de recursos o de conocimiento sobre la materia», precisó el presidente provincial.

Igualmente, a través de los planes provinciales de arqueología, se relacionarán y conectarán los yacimientos con las principales rutas de la provincia, como son la Senda Litoral o la Gran Senda, de tal forma que se conviertan en hitos visitables para mejorar el conocimiento y la difusión de la historia de la provincia malagueña a través de ese patrimonio.

«Protagonista en arqueología»

El arqueólogo malagueño Manuel Corrales ha sido uno de los encargados de elevar las conclusiones extraídas por el colectivo en las jornadas provinciales sobre arqueología, que reunieron a cerca de setenta arqueólogos que trabajan en la provincia bien a través de las administraciones, de la Universidad o en el sector privado.

«No es casualidad que hayamos empezado por la Diputación de Málaga, ya que queremos que esta institución recupere el papel protagonista que tuvo en materia de arqueología», apuntó Corrales, que hizo referencia al carácter pionero de esta unidad de la Diputación de Málaga que se materializó en la ingente labor del arqueólogo Ángel Recio.

Asimismo, Corrales resaltó la importancia de que a través de este servicio y del futuro observatorio «se dé voz a los pequeños ayuntamientos, que requieren de asesoramiento a la hora de conservar y difundir su patrimonio»; así como la oportunidad de trabajar en una marca que englobe la riqueza patrimonial de Málaga para que sea reconocible también fuera de las fronteras de la provincia.

Lucha contra la despoblación

Por último, el presidente provincial se mostró convencido de que a través de la recuperada Unidad de Arqueología «conseguiremos poner en valor muchos yacimientos que a día de hoy están olvidados o no son conocidos por la mayoría de los malagueños, y muchos de ellos están ubicados en pequeños municipios; por lo que pueden convertirse en focos de atracción turística y en creación de empleo».

«Es una herramienta más en esa estrategia integral en la que trabajamos para fijar la población en los pequeños municipios, convencidos de que el valor añadido que puede aportar el gran patrimonio con el que cuenta nuestra tierra, se puede traducir en algunos casos en ese impulso que necesitan los pequeños pueblos para lograr dinamizar su economía», concluyó el presidente provincial, el popular Francisco Salado.