28 de marzo de 2018
28.03.2018
Procesiones

Málaga pasa el ecuador

Hasta siete cofradías procesionan por las calles de la capital en una jornada muy larga: Mediadora, Salesianos, Fusionadas, Paloma, Rico, Sangre y Expiración - Entre las novedades del día, el nuevo trono de la Paloma

28.03.2018 | 19:55

Salesianos

Los sueños se hacen realidad. O eso deben pensar los hermanos de la cofradía salesiana, que vieron este Miércoles Santo salir a sus titulares por primera vez del interior de su casa hermandad. Fue un momento especial, único. Nazarenos y portadores emocionados. Sin duda, una estación de penitencia la de 2018 que quedará guardada en la retina y en el corazón de más de uno.

Negro riguroso, cirios tiniebla, trono de madera tallada oscura y un grupo escultórico que representa un momento clave de la Pasión. Incluso la forma de comunicarse entre los nazarenos, con los golpes secos de bastones de madera en el suelo, nada que ver con el habitual tintineo de las campanas, muestra una forma diferente de concebir la Semana Santa.

Mediadora

Con un sol de justicia y sin viento. Condiciones casi ideales para iniciar un Miércoles Santo en un punto tan alejado de Centro como es la calle Ayala. Desde allí llega una hermandad muy nueva, pero que ha conseguido forjarse una personalidad propia a base de trabajar los detalles. No hay otra igual en Málaga como la hermandad Mediadora. Pese a su juventud ha sabido coger un interesante poso cofrade y trabajar muy bien su carácter.

No está concebida la hermandad Mediadora para el trazo grueso. Sino para los detalles que explican el mensaje y el sentido cofrade que se esconde en cada elemento. El color azul pavo real de las túnicas de la sección de la Virgen Mediadora y de los cirios de los nazarenos. El guiño entre las secciones del Nazareno y de la Virgen. El primero con los cirios del color de la sección de la Virgen, los otros con los paños de bocina del negro de las túnicas de los penitentes del Cristo. La jábega en las manos de la Virgen, las piñas cónicas de claveles blancos y su sutil juego con los remates de la base de las barras de palio. Los dibujos en la candelería... se podría seguir relatando muchos de esos detalles que se encuentran en la hermandad, pero sería largo.

Fusionadas

Las Reales Cofradías Fusionadas siempre llenan de color y de oración las tardes del Miércoles Santo y, aunque su recorrido tiene mil y un detalles que reflejar en una crónica periodística y varios momentos álgidos, cada año es su salida desde la iglesia de San Juan la que suscita mayor atención por la complejidad de las maniobras que hay que realizar para que los tronos no rocen siquiera el dintel de la puerta del templo y por el coqueto juego de luces que el sol recrea en el interior de la parroquia al pasar por las vidrieras de las ventas y por la entrada.

Este año ha destacado la presencia de políticos de talla nacional y autonómica a la salida de esta cofradía: por el PP han estado presentes los ministros de Defensa, Interior y Justicia, María Dolores de Cospedal, Juan Ignacio Zoido y Rafael Catalá, acompañados por el alcalde, Francisco de la Torre, el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, y diputados autonómicos y nacionales. También ha estado, pero porque sacaba el trono del Cristo de la Exaltación, Juan Manuel Moreno Bonilla; y por el PSOE han acudido la presidenta de la Junta, Susana Díaz, el delegado del Gobierno de la Junta en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, y el portavoz municipal del PSOE, Daniel Pérez. Por Ciudadanos, acudió su portavoz municipal, Juan Cassá.

El Rico


Tras lo ocurrido el pasado año, cuando El Rico no pudo liberar en tiempo y forma a un preso, este año la cofradía sí pudo cumplir con su tradición, que se celebra de manera ininterrumpida desde 1759 incluso plantando cara a la lluvia.

Para ser testigo de ello, miles de personas abarrotaban los alrededores de la casa hermandad para ver los primeros pasos del Señor de El Rico y la Virgen del Amor. Un momento que, muy a su pesar, tuvo que perderse Alicia Chavet. Su nueva vida en Barcelona le impidió a esta nazarena del Señor estar físicamente en la calle Victoria como cada Miércoles Santo. Pero sí que estuvo virtualmente. Su padre mantenía una videollamada con ella para que no perdiera detalle de lo que allí ocurría. Evidentemente, no era lo mismo que estar allí pero había que conformarse.

Paloma

El nuevo trono de la Virgen de la Paloma es todo exceso. Supera los cánones habituales de los tronos malagueños. Todo el trono parece pensado para expandirse, ocupar el máximo espacio. El trono de la Esperanza, otro ejemplo por su tamaño, tiene un diseño que tiende a recoger los elementos y centrados. El nuevo trono de la Paloma sigue la concepción estética de la anterior pieza de Pedro Pérez Hidalgo. Gira y se retuerza hacia afuera, en un afán de llegar a todos lados, como en una especie de reflejo de lo que es el vuelo de una paloma, con giros y reviros que se alzan al cielo. Es la desmesura de una cofradía donde nada es sencillo. Todo tiende a más. Y es ahí, en ese exceso, donde encuentra su equilibrio, su razón de ser, su personalidad. No es una cofradía que guste de la austeridad. Su vocación es el barroco en su máxima expresión.


Sangre

La entrada del trono del Crucificado de la Sangre en Carretería se hizo a paso lento. Muy lento. Casi sin órdenes. El trono iba llevado por la marcha 'Hacia ti, morada santa' de la Agrupación Musical Vera+Cruz de Campillos. El trono iba anunciando su llegada con su impresionante arco de campana, como un mascarón de proa que se abre camino por las calles de Málaga. "Bien señores, muy bien", se escuchaba al mayordomo de trono animar a sus portadores, al tiempo que les insistía en que fueran con el paso "más corto". No había prisa, sólo música, mecidas y el Cristo de la Sangre.


Expiración

Es el amor por el detalle el que distingue a las grandes cofradías y Expiración lo es, no sólo en patrimonio sino también en el cuidad que pone en que su procesión luzca en la calle como debe. Nada falta. Nada sobra. El resto, el valor añadido, lo ponen los miles de personas que pasadas las once y media de la noche del Miércoles Santo convergieron en la plaza Enrique Navarro para contemplar el inicio procesional de esta corporación nazarena, todo silencio, seriedad y rigor. Las luces del enclave apagadas, como debe ser.

Abriendo el cortejo, batidores de clarines y la sección a caballo del Instituto Armado, vinculado esta cofradía gracias a la advocación cristífera. No hay un solo cuartel en España que no tenga una foto el Cristo de la Expiración. Tras ellos, la Banda de Cornetas y Tambores del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada de Valdemoro.

El Cristo, con un cuidadísimo exorno a base de buganvillas, se hizo a las calles malagueñas con 'Mater mea', que sonó como nunca aunque sea lo de siempre, la tradición de cada medianoche de Miércoles Santo. Fue la Banda de Música de la Expiración la que ejecutó la pieza. Al final, hubo aplausos, pero imperó el silencio en la mecida dulce y medida. Por primera vez, acompañó al Señor la Banda de Música de la Vera Cruz de Almogía, que una vez que el cortejo se dirigía a la Alameda interpretó 'Nazareno de la Salutación' y 'Cristo del Amor'. Silencio al paso de Jesús al expirar en el inmortal crucificado de Benlliure, una figura humanizada pero eterna para sus fieles. En la Tribuna Oficial, las marchas preparadas eran el Himno de la Guardia Civil y 'Mater Mea'.

Magnífico también el exorno floral de la Virgen de los Dolores Coronada, con claveles rosas en las ánforas que la flanquean y rosas rosas en las del frontal. La Banda de Música de la cofradía, un referente en la Semana Santa malagueña ya tras en torno a un cuarto de siglo de historia, interpretó la marcha de coronación dedicada a la dolorosa. Aunque la imagen se hizo a la calle con el Himno Nacional y se engarzó 'Dolores Coronada'. Silencio con el Cristo, susurros de oración con ella.

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