Málaga pone punto final a sus vísperas. Mañana ya será Domingo de Ramos y hay mucho que celebrar. Hasta ahora se ha vivido un mero anticipo, por momentos de especial intensidad, sin duda, pero no deja de ser el aperitivo de la maravilla que está por llegar. Este Sábado de Pasión se ha puesto fin a la espera. No han sido solo 365 días, qué va. Han sido tres años y dos Semanas Santas. Y eso se nota con la presencia de público en la calle, en los traslados celebrados en la jornada y en las procesiones de los barrios, que aprenden a ser nazarenos. 

En la plaza de Capuchinos 

Más allá de los aplausos y el bullicio de la Trinidad, el Sábado de Pasión por la mañana ofrece momentos de intimidad y recogimiento que son más que recomendables. El traslado del Dulce Nombre convirtió la plaza de Capuchinos, frente a la iglesia de la Divina Pastora,  en un oratorio al aire libre donde el Dogma de la Inmaculada tuvo un protagonismo especial.

Con un sencillo cortejo, los titulares de la hermandad salieron a recorrer la plaza antes de ir a sus tronos procesionales, en el tinglao anexo a la parroquia. El Señor con una túnica morada muy sencilla. La Virgen, con una saya bordada en oro y una capa azul con la que cubría su cabeza en una estética muy llamativa.

El recorrido llevó a las imágenes a recorrer el jardín de la plaza haciendo parada en la estatua de Fray Leopoldo de Alpandeire y la Inmaculada, donde se hizo la cofradía reiteró su defensa del Dogma. Oración, silencio y meditación antes del Domingo de Ramos.

Foto de familia tras la entrega de la medalla de la ciudad a la cofradía del Sepulcro. Eduardo Nieto

Medalla para el Sepulcro

La cofradía del Sepulcro ha recibido esta mañana la Medalla de la Ciudad de manos del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, con motivo del 125 aniversario fundacional de la corporación.

El acto se realizó tras la misa celebrada en la Abadía de Santa Ana y oficiada por el sacerdote José Ferrary, cerrando así el triduo de la cofradía. Tras el acto, se inauguraron las nuevas instalaciones museísticas de la cofradía, que ocupan el espacio del antiguo convento del Cister.

La entrega de la Medalla de la Ciudad ha ido acompañada del título de Hija Predilecta y se justifica por la celebración en 2019 del 125 aniversario de la cofradía, que además es la hermandad oficial de la ciudad. 

Tras la entrega de la Medalla de la Ciudad se ha procedido a la inauguración del Museo del Sepulcro, situado en la casa hermandad, en la calle Alcazabilla, en el que se puede ver el amplio patrimonio de la cofradía.

Traslado de la Virgen de Caridad, de la cofradía del Amor

Traslado de la Virgen de Caridad, de la cofradía del Amor Miguel Ferrary

Traslado de la Virgen de la Caridad 

La explanada de la Basílica de la Victoria era una reunión de vecinos del barrio y hermanos de la cofradía del Amor. A las siete en punto se abrió la puerta de la basílica y comenzó el traslado. Sobrio, sencillo, sin alharacas. Música de capilla, cortejo ordenado y de riguroso negro, silencio y elegancia. Las campanas de la basílica repiquetearon como única concesión a la sobriedad del momento.

La Virgen de la Caridad, vestida de hebrea y con la corona de espinas en la mano, se ajustaba a este canon estético. El mensaje estaba claro y la cofradía sabe aplicarlo a todo lo que hace, en un ejemplo de coherencia. 

El trono de traslado, de madera oscura con ánforas de plata mantiene esa estética coherente, con sobriedad elegante, de todo el conjunto. Claveles blancos en las ánforas y un centro de flores blancas a sus pies completaban el conjunto.

Traslado de la Virgen de los Desamparados. A. Barranco

Todos los corazones para la Virgen de los Desamparados

Desde Barbarela se escuchan los tambores. Es la solemnidad y el decoro de una cofradía que nada tiene que envidiar a otras que pertenecen a la Agrupación. 

Los feligreses se santiguan al paso de la Virgen de los Desamparados. Uno de ellos no puede siquiera contener las palabras ante el paso de su imagen. 

-"Más palmas, más palmas", pide al acabar la calle Corregidor Francisco de Molina. La barriada de los Corazones ha encendido esta tarde sus velas para anunciar el camino de su dolorosa, la que luce en la Iglesia Santa María Goretti.

Procesiona desde el año 2013 sobre la fé de muchos hombres y algunas mujeres, a las que su empeño sosteniendo los varales hace sombra a su minoría en número. 

La imagen, del escultor Juan Vega Ortega, que recibió el premio de la Hornacina en el año 2007, descansa sobre un trono de madera. En sus laterales lucen cuatro pequeñas tallas que representan la subida hacia el Monte Calvario, la Crucifixión y el descenso de la cruz del Señor. La marcha de la cofradía, pausada pero decidida, sigue el compás de los acordes de "Mi amargura" a los mandos de la banda rondeña "Arunda".

"Los de Goretti" saben lo que se hacen, la armonía se palpa con el inocente tono blanco de los claveles y las rosas que decoran las cuatro ánforas que rodean a la virgen. Una cofradía que recorre las calles desde las 6 de la tarde hasta bien entrada la noche.

Traslado de la Sentencia

Traslado de la Sentencia Miguel Ferrary

Traslado de la Sentencia 

La cofradía de la Sentencia cultiva una fuerte vinculación con la Parroquia de Santiago. No es solo formal como sede canónica, sino que están muy presentes en su día a día. El traslado no es más que la demostración de estos lazos. Salen desde el fondo del templo y el traslado comienza en su nave. Ahí suena la primera marcha -‘Anima Christi’- y el incienso comienza q perfumar el ambiente. El cortejo, muy numeroso, se organiza en su interior, que es abierto al público y hermanos. No hay puertas cerradas. Hay participación y respeto. La Agrupación Musical del Cautivo, de Estepona, se forma tras las andas de traslado en la misma nave. Templo, cofradía y público se convierten en uno en el comienzo del traslado. Fuera, mucha gente espera paciente. Llena la calle Granada. “Hemos vuelto”, comentaba el hermano mayor de la Sentencia, José María Romero, una vez fuera y viendo la respuesta del público. Nunca se han ido las cofradías, pero sí que hay una vuelta. A la normalidad, a la calle, a vivirla intensamente. La Sentencia hizo suyo este pensamiento y el traslado fue toda una muestra de ganas, entusiasmo y buen hacer. 

Tras una delicada maniobra, las andas salieron a la calle. Solo se escuchaban las ordenas del capataz. “Al hombro”. Suena la Marcha Real y seguidamente ‘Perdóname Señor’. La calle Granada rompe en aplausos, aunque más abajo ya miran con curiosidad e impaciencia la llegada del Señor de la Sentencia y la Virgen del Rosario. Sí que hay ganas. Hemos vuelto.

Traslado de Zamarrilla

El Sábado de Pasión es un día grande para el barrio de la Trinidad. Por la mañana los vecinos se echaban a la calle para asistir al traslado de Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad. Por la tarde es el turno de la cofradía de Zamarrilla que este año recorre nuevos rincones del barrio.

El Santísimo Cristo de los Milagros es portado con la cruz en horizontal y escoltado por cuatro faroles de plata, acompañado por el cuarteto de clarinetes ‘Malacitana’. La Virgen de la Amargura camina tras Él precedida por un amplio número de hermanos que iluminan el camino con velas.

La Virgen se alza sobre unas andas de plata iluminada por ocho candelabros y con un exorno floral en tonalidades blancas. En esta ocasión, la imagen luce ataviada de reina con una saya de terciopelo azul y manto de terciopelo rojo bordados, y la corona antigua de la Dolorosa. El toque musical tras Ella lo ponen los músicos de la propia banda de la cofradía.

Las demás cofradías del barrio se suman al traslado de Zamarrilla y haciendo prueba de hermandad sacan sus guiones a la calle para recibir a la hermandad. Los hermanos de la Salud lo hacen en la calle Carril, mientras que la Soledad de San Pablo y la cofradía del Cautivo los reciben con las puertas de sus casas de hermandad abiertas y sus titulares ya entronizados.

Traslado del Cristo de la Misericordia

Traslado del Cristo de la Misericordia Álvaro Cano

Traslado del Cristo de la Misericordia

El traslado de la Misericordia es una bomba de emociones para el barrio del Perchel. En la tarde del Sábado de Pasión la Málaga Cofrade retrocede varias décadas para regalarnos una estampa añeja sin igual. Nuestro Padre Jesús de la Misericordia sale a recorrer los callejones del barrio sobre unas exquisitas andas de carrete y luciendo túnica blanca como acostumbraba a hacer cada Jueves Santo. Los sones de la ‘Madre y Maestra’, la Banda de Cornetas y Tambores Del Real Cuerpo de Bomberos, realzan la sensación de volver al pasado con la interpretación de marchas clásicas tras el Nazareno caído.

 ‘El Chiquito’ es una devoción que traspasa los límites del barrio. La fe por la imagen de Navas Parejo se contempla en el gran número de devotos que van tras la imagen para cumplir promesas. Son muchas las personas que caminan tras las andas con una vela o los ojos vendados como forma de penitencia.

 María Santísima del Gran Poder equilibra la elegancia dejada por su hijo con el aire alegre de las marchas que interpreta la Banda Municipal de Música del Maestro Paco Tenorio de Arríate. Las hermanas de la corporación portan las andas de la dolorosa que va completamente vestida por bordados de plata, su sello personal.

Imposición de la corona de espinas al Cristo de la Buena Muerte, durante la primera guardia legionaria de esta Semana Santa. Eduardo Nieto

Corona de espinas para el Cristo de la Buena Muerte

Este Sábado de Pasión también ha tenido lugar la primera guardia legionaria al Cristo de la Buena Muerte en la capilla de la congregación de Mena en la parroquia de Santo Domingo. Durante estas guardia, las escuadras de gastadores se van turnando para acompañar a la imagen del popular Cristo, que preside un túmulo de terciopelo negro con flores de lis bordadas, donde se sitúan, igualmente, los banderines y guiones de los tercios. 

Las guardias de honor de los gastadores se retomarán este Domingo de Ramos por la tarde, de 16.00 a 19.00 horas. Pero durante la tarde del Sábado de Pasión se ha procedido igualmente al solemne acto de imposición de la corona de espinas al Cristo.

El Cristo de la Llaga en el Hombro abandona el Compás de la Trinidad. Eduardo Nieto

Por su parte, el Cristo de la Llaga en el Hombro, de la iglesia de la Santísima Trinidad, salía a las 18.00 horas y recorría las principales calles del barrio. La imagen de José Dueñas, de tamaño académico, abraza la cruz y volvió a salir bajo palio, una puesta en escena inédita en el concierto procesionista de la capital, muy común sin embargo, en ciudades como Antequera.

Antonio Montiel, durante su intervención en el Cervantes. Eduardo Nieto

El Sábado de Pasión malagueño también ha contado con la tradicional Exaltación de la Mantilla que cada año organiza la Asociación Pro Tradiciones Malegueñas La Coracha en el Teatro Cervantes, y que este año ha pronunciado el afamado pintor malagueño Antonio Montiel.