No hay tronos en la calle. No hay mecidas. No existe el compás de la música... pero la respuesta del público está ahí, en forma de colas, a veces interminables, para ponerse cara a cara con los sagrados titulares y sabiendo diferenciar entre lo fundamental de la celebración y todo lo que le rodea que, aunque también importante, no deja de ser accesorio. La Málaga procesionista se adentra en los templos, también el Miércoles Santo.

Mediadora

Los vecinos más ilustres de Las Delicias no salieron ayer a sus calles pero sí que recibieron el cariño y el fervor de todos los que cruzan a diario la avenida para llegar hasta la Encarnación a escuchar misa o a desarrollar su labor de ayuda en la Cáritas de la parroquia. O a organizar la actividad diaria de una cofradía perfectamente imbricada en su feligresía. Es una llamada cada vez más potente que hace que, pese a la distancia, sean cada vez más los que se acercan a la Carretera de Cádiz a venerar a los sagrados titulares de la Mediadora. 

En el templo de las Escuelas Ave María, el Redentor del Mundo y la Virgen Mediadora presidían el altar mayor, junto a la Santa Cruz, en un nuevo aparato estrenado para estos cultos celebrados en Semana Santa, en sustitución de la estación de penitencia en la Catedral. 

El solemne quinario de rogativas comenzaba el Viernes de Dolores y este Miércoles Santo ha sido la función conmemorativa de la salida. El Nazareno lucía una túnica de tisú de oro morado cuyos destellos querían hacer alusión a la Transfiguración en el Tabor. Y la imagen de la Madre Mediadora estaba coronada con la nueva presea bendecida y estrenada en la última festividad de la Inmaculada Concepción. 

Las visitas eran incesantes desde que el templo abrió sus puertas. Algunas llegaban en taxi. Otras, en autobús de línea. Todos se encontraban con una estampa ajustada a los cánones más pulcros nada más atravesar el dintel. Con qué sabor a cofradía antigua se hacen las cosas en Málaga más allá de la antigua circunvalación, pese a no contar la hermandad ni con un cuarto de siglo de vida. Con verdad y sabiendo muy bien los pasos a seguir.

Salesianos

El colegio de Salesianos disfruta de unos días de descanso. El ajetreo diario en sus aulas, en sus pasillos y patio deja un inusual silencio en su interior los días de Semana Santa. El Santuario de María Auxiliadora sigue siendo el epicentro de cualquier seguidor de Don Bosco educado en este centro de Capuchinos. Y el Miércoles Santo, como en cualquier mayo, la actividad bulle aunque los escolares estén de vacaciones. Muchos son los que llenan las filas de nazareno, se tocan de esparto e iluminan el camino de la escena en que el Cristo de las Penas nos lega a su Madre como madre de todos. Pero en este 2021 atípico, y a los pies de la Virgen que es Auxilio de los cristianos, un impresionante altar de cultos hacía las veces de trono y un cuidadoso programa de cultos, de estación de penitencia. 

La hermandad salesiana celebró una misa de nazarenos a las 17.00 horas así como una oración ante las sagradas imágenes en unión con la Familia Salesiana, con el Crucificado expuesto en veneración horizontal. El quinteto de metales de la banda del Cautivo, tan unida a esta corporación, actuó musicalmente desde el coro en esta ceremonia.

En la casa hermandad, durante las últimas jornadas, la corporación también ha mostrado buena parte de su patrimonio artístico.

Fusionadas

San Juan se ha convertido esta Semana Santa en centro neurálgico y de peregrinación constante. Y este Miércoles Santo con más motivo. Fusionadas se quedaba dentro y sus titulares se disponían en su capillas expuestos en veneración. El Cristo de Ánimas de Ciegos recibía la ofrenda floral de la Brigada Paracaidista. Verlo tan de cerca permitía al visitante recrearse en los valores escultóricos de este crucificado manierista, restaurado recientemente por el IAPH. En una urna, la cabeza de San Juan Bautista degollado, a sus pies. 

O las imágenes del Cristo de la Exaltación, la Virgen del Mayor Dolor y San Juan Evangelista, conformando un Calvario en su capilla engalanada. O el Cristo de Azotes y Columna. Los titulares, uno junto al otro. Porque los tronos podían también admirarse en el salón de la recientemente inaugurada casa hermandad, en el Pasillo de Santa Isabel.

A las 19.00 horas, la corporación celebraba en su sede canónica Misa de Estación de Penitencia.

Fusionadas no tiene ni principio ni fin y en una Semana Santa de tanta dedicación esta situación resulta extenuante. Del Domingo de Ramos, con Lágrimas y Favores, al Jueves Santo, con Vera+Cruz. De hecho, hoy la ceremonia litúrgica de la sección coincidirá con los oficios de la parroquia de San Juan. 

Escenas del Miércoles Santo en Málaga Patricia Moreno

Expiración

Se respira magnificencia en torno a la archicofradía de la Expiración incluso en el simple plisado del telón que sirve de fondo al crucificado de Benlliure. Hasta en su cruz plana. Cuánto más en los bordados y los encajes que enmarcan el suave dolor expresado por la Virgen Coronada. No hace falta que salga a la calle para convertirse en culmen. 

Las colas registradas en la plaza de Enrique Navarro revelan la devoción que la Virgen de los Dolores despierta entre los malagueños. Ya ocurrió en su día y durante toda la semana en que los titulares han permanecido expuestos. Así seguirán los próximos días. De manera incansable, acto tras acto de una albacería entregada que ha tenido que cambiar varias veces el exorno floral del altar.

La jornada del Miércoles Santo fue muy intensa en San Pedro, con un rezo del vía crucis infantil incluido, una misa de nazarenos y la meditación del Sermón de las Siete Palabras, que al celebrarse a las 23.00 horas, solo pudo seguirse de manera telemática.

Sangre

Los archicofrades de la Sangre afrontaban este Miércoles Santo su tercera Semana Santa sin poder ponerse en la calle. En 2019, la lluvia hacía acto de presencia y obligaba a suspender la salida procesional. Los titulares, entonces, estaban entronizados en la casa hermandad. Los equipos de nazareno, repartidos. Todo dispuesto y preparado para la hora de la salida pero las condiciones meteorológicas daban al traste con todas las ilusiones rojas y malvas. 

En 2020 el relato fue completamente diferente, aunque el desenlace, el mismo. La corporación tampoco podía hacer estación de penitencia por las calles de la ciudad. Claro que entonces, todos los hermanos tuvieron que vivir seguramente el peor Miércoles Santo que recuerda confinados en sus casas. Así que, comparado con el último, o el penúltimo, el de este año ha tenido que saberles a gloria. Al menos, han podido disfrutar de la cercanía del Cristo de la Sangre y de su Madre de Consolación y Lágrimas. 

El imponente crucificado de Palma Burgos, ante un dosel enlutado, con corona de espinas, tenía a sus pies un casco de la banda de bomberos y una gorra de plato de la agrupación musical de la Vera+Cruz de Campillos, a modo de homenaje a unos músicos muy vinculados a la corporación. La Virgen, por su parte, presidía su altar ante el antiguo techo de palio y la antigua bambalina delantera a modo de dosel. 

Las imágenes permanecieron expuestas en veneración en la parroquia de San Felipe de 10.00 a 13.00 horas y de 17.30 a 20.30 horas. A las 19.30 horas se celebraba una Eucaristía Conmemorativa de la Estación de Penitencia que se pudo seguir en riguroso directo a través del canal de YouTube de la Cofradía ‘La Sangre TV’. 

Previamente, a las 18.30 horas, se descubría, presentaba y bendecía un nuevo retablo cerámico del Señor en la plazuela del Cristo de la Sangre, realizado por Daniel Romero, que sustituía al azulejo que existía con anterioridad. Por otra parte, a las 20.30 horas se procedió a la Rogativa ante el Santísimo Cristo de la Sangre y Salve ante María Santísima de Consolación y Lágrimas, antes del cierre de la parroquia.

La casa hermandad de la archicofradía también estaba abierta con los tronos en exposición y para que los hermanos pudieran recoger sus papeletas de sitio simbólicas. 

Paloma

La Paloma puso este Miércoles Santo el contrapunto a los actos celebrados por las cofradías de puertas para adentro y adecuó la plaza de San Francisco como prolongación de su capilla, un templo al aire libre, para permitir un aforo superior en la misa entrevarales conmemorativa de la salida procesional y en el posterior concierto protagonizado por la banda de La Pepa, de Alhaurín El Grande, tradicional acompañamiento de la dolorosa de Álvarez Duarte cada Miércoles Santo.

Las imágenes de los sagrados titulares estuvieron expuestas durante todo el día y se permitieron las visitas al Señor de la Puente, al culto junto al sayón Berruguita y el soldado romano, y la Virgen de la Paloma, en el altar mayor rodeada de candelería, hasta que comenzó la ceremonia litúrgica.

Tras la misa, sonaron las marchas, como la ‘Malagueña Virgen de la Paloma’, ‘La Estrella Sublime’, ‘La Virgen de la O’ o ‘El Himno de Coronación de la Esperanza’. Pepe de Campillos cantó dos saetas, se pronunciaron discursos por parte del hermano mayor, Diego Hermoso, el presidente de la Agrupación, Pablo Atencia, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y se soltaron simbólicamente palomas mientras caían pétalos y volvía a sonar la Malagueña.

El Miércoles Santo vivió un apoteósico final a la vera de la calle Carretería. Puede que lo más parecido a la Semana Santa normalizada de todos los actos celebrados hasta ahora por las cofradías malagueñas, con vivas a la Virgen y aplausos.

Expiraba el Miércoles Santo con el toque de queda, pero no lo hacía sobre el trono de Granda. Volvaba de las manos, como las palomas que reciben el palio de la Virgen a los sones de la Malagueña. A estas alturas de cualquier Semana Santa, y ante los días claves, la sensación de fugacidad apretaría. Este 2021, todavía será Jueves Santo.