Fusionadas va haciendo las cosas poco a poco y la persona lega en estos asuntos puede que se sorprenda de repente cuando ve el trono de Azotes y contemple uno de los grupos escultóricos de más presencia y expresividad de la Semana Santa de Málaga y se pregunte cuál es. Pues es Fusionadas, esa cofradía que muchos tenían como pequeña pero que se ha hecho muy grande. Tanto, que la iglesia de San Juan ya se le había quedado pequeña para el Miércoles Santo. Apenas aguanta incluso para la salida de Lágrimas y Favores el Domingo de Ramos, así que se pueden imaginar la locura que era con los cuatro tronos de hoy: Azotes, Exaltación, Ánimas y Mayor Dolor.

Hoy era ese su gran estreno. La salida desde un salón de tronos amplio, mientras los nazarenos se organizaban en San Juan. La tranquilidad entre los mayordomos y capataces era notable. Sin gobios y con todos a la vista. Sí, pero... echo de menos San Juan, con la luz entrando por una cristalera, las puertas abriéndose para romper la penumbra del interior, el bullicio y colorido de las secciones de nazarenos y portadores. Al menos la cofradía mantiene ese lazo con la parroquia el Miércoles Santo con los nazarenos organizados dentro del templo y desplegándose hasta la casa hermandad y recibir la compañía de los tronos. Sí, pero... echo de menos la salida de los cuatro tronos por la puerta ajustada de la iglesia y la entrada en Calderón de la Barca, con la bulla y las marchas acompañando la curva de Fernán González. Eso sí, el Domingo de Ramos seguirá estando la salida de Lágrimas desde el interior de la iglesia y el Jueves Santo, la Vera+Cruz. Sí, pero...

Azotes

Mireia se estrenaba hoy en la sección de Azotes. Lo hacía en uno de los puestos más humildes, pero necesarios de una procesión: es la encargada de llevar los botijos para los portadores. Pese a su juventud, no se asusta. Parece una operación fácil, pero al final tiene que sostener cada botijo con dos dedos y llenarlos de agua en los bares que encuentre por el recorrido. "He llevado el Senatus y estandartes, que también pesan", explica confiada. A veces, en la complejidad que supone sacar una procesión a la calle, se olvidan estos papeles. Necesarios, humildes y esforzados. Parece fácil, pero hay que estar ahí cuando se necesita.

Cuando el trono de Azotes salió a la calle, la luz de la tarde iluminó la escena congelada en la que el romano frena el castigo a Jesús al llegar al número de golpes al que fue sentenciado. Ese movimiento estático del grupo es uno de los grandes logros de Juan Vega. Los aplausos llenan el entorno de la casa hermandad. El trono avanza lentamente y gira para incorporarse al Pasillo de Santa Isabel y entrar en Cisneros. El recorrido oficial está a la vuelta de la esquina. Literalmente. Mientras, Mireia comienza su particular penitencia. Quizás el año que viene sea debajo del varal. Al menos eso le gustaría.

Salida de Fusionadas | Miércoles Santo 2022

Salida de Fusionadas | Miércoles Santo 2022 Miguel Ferrary

Cristo de la Exaltación

Mientras Azotes ganaba la calle, los nazarenos de la sección de Exaltación formaban ya largas filas desde San Juan hasta la casa hermandad. Negro y rojo para marcar el camino de este trono, para el que Fusionadas tiene planes de cambio en su grupo escultórico en un futuro cercano. Eso promete. Este año la presencia del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, bajo el varal provocó cierto revuelo en el interior de la casa hermandad, que se disipó con los primeros toques de campana. Juanma Moreno recupera así su puesto, tras la frustrada salida de 2019 por la lluvia. No iba solo, ya que sus tres hijos se estrenaban en la cofradía, dos de nazarenos y otro de monaguillo.

El Cristo de la Exaltación, que tallara Buiza, es uno de los grandes crucificados de la Semana Santa de Málaga. Es verdad que la altura no permite apreciar el impactante rostro de Jesús. Lola, hermana de Fusionadas, recuerda, mientras el trono se prepara, que hace años la invitaron a limpiar este crucificado y pudo observar muy de cerca ese rostro. La vida, años después, le puso una dura prueba por delante con la muerte de su hermano. En sus últimos días vio algo que le impresionó: "Le miraba la cara y era el Cristo de la Exaltación. Igual. Buiza supo representar la muerte". Mientras, la marcha 'Exaltación' acompaña al trono en su salida. La potencia musical de la Banda de Cornetas y Tambores Coronación, de Campillos, impulsa al trono en su primera curva. Y arriba, el crucificado de Buiza mira con ojos de muerte hacia el cielo.

Ánimas

El Cristo de Ánimas fue el siguiente. El negro riguroso y los cinturones de esparto fueron abriendo camino por el Pasillo de Santa Isabel. El crucificado se veía a través de la puerta de la casa hermandad. El tono cambiaba de forma abrupta. El barroco y expresividad de Azotes y Exaltación habían desaparecido. Se quedó la quietud del Crucificado de Ánimas de Ciegos. Hay que parar cuando este trono sale a la calle. La sensación de desamparo y soledad que transmite la imagen invita a arroparlo con la presencia de público. La Brigada Paracaidista (Bripac) se encarga del acompañamiento musical de este trono, en una relación que se mantiene desde hace décadas y no ha menguado. Por la mañana habían realizado el traslado del Cristo a su trono procesional, recorriendo las calles de la feligresía de San Juan. Ya por la tarde, formaban en líneas perfectas, con una escuadra de gastadores, la banda interpretando su archiconocido 'Bolero' y el himno de los paracaidistas; y una compañía desfilando tras el trono.

Mayor Dolor

Con el trono de la Exaltación en la calle, la cabeza de la sección del Mayor Dolor se situaba delante de la casa hermandad, con el impresionante 'Lábaro' abriendo el camino al resto de los nazarenos. En la casa hermandad, la Banda de Música de la Esperanza interpretaba la marcha 'Lucas 2, 35' para ayudar al trono a situarse bajo el dintel de la puerta. Es curioso cómo en San Juan, esta maniobra se hacía durante muchos años con 'Amarguras', marcha mucho más larga y que muestra cómo se ha simplificado esta maniobra en el salón de tronos.

El trono del Mayor Dolor salió con 'Regina et Mater' cuando el sol se acercaba ya al horizonte para dar fin a la tarde. En ese momento ya empezaba a correrse el runrún de que había algún riesgo de llovizna, que llegó 20 minutos después cuando estaban ya los cuatro tronos en Cisneros-Especería y entrada al Recorrido Oficial. Fue leve, muy fina y no llegó a preocupar en exceso, salvo los primeros minutos. El trono avanzaba con las órdenes de los capataces: "Sin prisas. Disfrutadlo". Así, lentamente fue avanzando y el sol fue iluminando esa 'Sacra Conversazione' de la Virgen con San Juan. La luz cada vez más tenue fue dando brillo a los bordados en oro y la plata del cajillo. Con este brillo, Fusionadas se despedía de la casa hermandad durante unas horas. Málaga le esperaba.