El Unicaja sigue buscando el jugador ideal que mejore el juego interior cajista. Tras no poder liberar a Johnny O'Bryant III de de su compromiso con el Wonju DB Promy de la Liga de Corea y de que Tarik Black rechazara dar el salto a Europa desde la Liga de Desarrollo americana, el Unicaja ha fijado de nuevo su mirada en la NBA G League para tratar de fichar a Cameron Oliver (Filadelfia, Pensilvania, 7 de mayo de 1996), jugador de 2.03 metros de altura y que pertenece a la plantilla de los South Bay Lakers de la NBA G League.

Oliver es un jugador sin experiencia en España y tampoco en el baloncesto europeo (salvo una incursión en Israel), algo que es lo que menos gusta de él, pero el mercado está muy limitado y es la mejor opción que han encontrado los rectores cajistas para mejorar la plantilla. De hecho, en Los Guindos están convencidos de que es un jugador que daría un evidente salto de calidad a la plantilla verde.

Tras no ser elegido en el Draft de la NBA de 2017, fue invitado por los Houston Rockets a participar en las ligas de verano, jugando tres partidos, en los que promedió 5,3 puntos y 4,7 rebotes.​ Poco después firmaría un contrato multianual con los Rockets, pero fue despedido antes del comienzo de la temporada. El 10 de mayo de 2021 firmó un contrato de diez días con el propio equipo de Houston. Tras no renovar, esta temporada se comprometió con Los Angeles Lakers, siendo cortado antes del inicio de la competición. Días después se fue a los South Bay Lakers como jugador afiliado, desde donde quiere reclutarlo el Unicaja.

Oliver es un ala-pívot con un espectacular físico, que puede jugar también de "5" y que de manera puntual puede defender a un alero alto. Justo lo que Ibon Navarro verbalizó este pasado miércoles cuando se le preguntó por el perfil ideal de lo que se estaba buscando. Destaca por encima de todo por su capacidad atlética y por su rebote, sobre todo el defensivo. Es un jugador rápido, más de cacterísticas ofensivas que defensivas. Es un jugador con muy buena mano, que hace daño desde la media distancia y que sufre más en posiciones interiores ante rivales con mayor peso y altura. Su llegada al Unicaja significaría una opción más muy polivalente ya que podría acompañar a un "4" si Navarro quiere jugar con más movilidad y rapidez o a un "cinco" aportando más físico en la pintura.

La negociación está abierta con Oliver y bien encaminada, según se aseguró este jueves a La Opinión de Málaga, aunque no se ha cerrado ya que es un jugador caro para lo que el Unicaja tiene presupuestado para este refuerzo de aquí al final de la temporada. Oliver, además, ha tenido varias ofertas las últimas semanas de otros equipos europeos que ha ido descartando. La opción del Unicaja, sin embargo, sí parece que le ha ilusionado para dar el salto ahora a Europa.