20 de abril de 2012
20.04.2012
Política

Valderas se perfila como vicepresidente del Gobierno de Griñán

PSOE e IU exhiben su sintonía en la constitución del Parlamento y aceleran el paso hacia un nuevo Ejecutivo

20.04.2012 | 02:56
El presidente en funciones saluda con cariño a su futuro socio de Gobierno.

Ya hay Parlamento en Andalucía. ¿Ahora qué? La novena legislatura está en marcha y PSOE e IU caminan con paso rápido hacia un Gobierno de coalición. El acuerdo no está detallado pero sí planteado. Habrá un Ejecutivo reducido, ahora hay 13 consejerías y no serán más de diez. Probablemente tres serían para IU. Una de ellas con rango de vicepresidencia, según confirmaron ayer fuentes próximas al secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán.

El socialista quiere que ese puesto sea para el actual coordinador regional de IU, Diego Valderas, que se paseaba por el Hospital de las Cinco Llagas con una gran sonrisa y el brazo izquierdo con un aparatoso vendaje. En IU también creen que sería lo «lógico» y apuestan por perfiles políticos en el Gobierno. Aspiran a Gobernación, clave en el diálogo con los ayuntamientos, que tendría que desgajarse de Justicia. También quieren «transversalidad». Traducido: copar puestos técnicos en cada consejería para tener más control.

Valderas es el máximo dirigente del partido en Andalucía. Que él estuviera en el Gobierno daría «fiabilidad», sostienen los socialistas. Si bien la propia naturaleza de la formación hace que el mando en IU sea un juego permanente de contrapesos. Ahora mismo el PCA manda.
El líder onubense fue designado portavoz parlamentario pero puede ser «provisional», avisó. Le sustituiría José Antonio Castro, que también suena como relevo político en la cúpula del partido. El mandato del coordinador expira en otoño.

El martes, 24 de abril, IU preguntará en referéndum a sus militantes si apoyan el acuerdo programático cerrado con el PSOE y sobre si quieren que se desarrolle en un Gobierno de coalición o en un pacto de legislatura. «No vamos a hacer un referéndum para perderlo», dijo ayer en los pasillos de la Cámara un dirigente de IU. El rechazo de las bases sería una moción de censura en toda regla a la actual dirección de la federación de izquierdas. Hay expectación, vértigo, ruido interno, agitado sobre todo por el diputado Juan Manuel Sánchez Gordillo, líder del CUT-BAI, corriente de IU frontalmente en contra de formar gobierno con los socialistas.

Pero los dirigentes de la federación de izquierdas dan por hecho que el pronunciamiento mayoritario de los militantes será a favor de la coalición. Sostienen que el documento político cerrado entre los negociadores de ambos partidos, que servirá de hoja de ruta para el futuro Gobierno, dará «tranquilidad». Los socialistas, que no entienden esta cultura asamblearia, no quieren ni pensar en que el plebiscito no prospere.

Griñán tiene prisa por formar gobierno. Según informan en su entorno más próximo, no oculta que le gustaría ser investido presidente y dar a conocer el Ejecutivo la próxima semana. Por plazos será complicado. Es la Feria de Abril de Sevilla –sede de la institución parlamentaria–, el referéndum de IU es el martes y la sesión plenaria debería producirse jueves y viernes. Solo quedaría el miércoles para componer el Gobierno. Se antoja precipitado pero todo cabe.

La sesión constitutiva del Parlamento transcurrió ayer según el guión previsto. El socialista Manuel Gracia ocupará la Presidencia del Parlamento. 24 horas antes se daba por hecho que IU se quedaría este relevante puesto.Cedió la parcela parlamentaria a cambio de una vicepresidencia en el Gobierno. El veterano diputado, que tiene escaño desde la primera legislatura (1982), contó con el apoyo de los diputados de PSOE e IU, salvo Sánchez Gordillo que hizo nulo su voto apuntando en su papeleta el nombre de Ignacio Garcia, su compañero de filas que sonó para presidir la Cámara. Gracia estará acompañado en la Mesa del Parlamento por Ignacio García (IU) como vicepresidente primero. Igualmente se sentarán en el principal órgano de la Cámara Esperanza Oña (PP) y Teresa Jiménez (PSOE).

El Parlamento andaluz para los próximos cuatro años contará con 50 diputados del PP, 47 del PSOE y 12 de IU. Los populares, que estrenarán portavoz con Carlos Rojas, son por vez primera mayoría pero no gobernarán.

La cara circunspecta de Javier Arenas hablaba por sí sola. El líder popular, al que todos habían dado por el próximo presidente andaluz, guardó las apariencias, pero el 25-M ha sido un gancho muy fuerte para su grupo, que sigue despertando del noqueo. Frente al rostro sombrío de Arenas, Valderas era pura felicidad.

Griñán se dirigió ayer a sus diputados: «Solamente es imposible lo que no se intenta», dijo. Hasta el congreso regional del PSOE-A, antes de julio, la portavocía seguirá recayendo en Mario Jiménez. Después se «moverán fichas», avisó.

El socialista admitió que será una legislatura complicada. El momento económico, de crisis, paro y recortes no necesita presentación. En Andalucía deberá ser gestionado por un Gobierno de dos. Para abrir boca, se enfrenta a un recorte del Presupuesto de más de 2.700 millones de euros.

Andalucía será prácticamente la única comunidad en manos de la izquierda frente a un Gobierno del PP con quien la relación ya arranca más que erosionada. Hay frentes abiertos graves.

Sin letargo. El Parlamento será rehén. No es nuevo. Fue el escenario de la confrontación frente al Gobierno de Aznar. Pero ahora el PP es mayoritario y ningún partido ostenta mayoría absoluta, lo que saca a la institución del letargo del poder absoluto.

Pese a que se prevé una etapa hosca, el perfil del portavoz popular es más moderado que el de su antecesora. Además habrá una intensa actividad legislativa, con el compromiso de PSOE e IU de 28 leyes.

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