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La Opinión de Málaga

Política

El PP andaluz examina a sus candidatos en municipios con más de 10.000 habitantes

Todos los alcaldes repetirán pero el resto de candidaturas se revisará, salvo capitales ya confirmadas como Sevilla, para afinar el perfil y aprovechar el tirón obtenido por la ‘marca Juanma’ en los comicios autonómicos del pasado 19-J

Juanma Moreno atiende a los medios de comunicación, el pasado 19 de junio tras ejercer el derecho al voto en Málaga. | ÁLEX ZEA

El PP andaluz quiere poner a punto el partido para las municipales del próximo mayo de 2023 y trasladar a las alcaldías la gesta que logró el pasado 19 de junio, con una mayoría absoluta histórica en la comunidad. El presidente Juan Manuel Moreno ha estado mucho más volcado los últimos años en el Gobierno que en temas orgánicos pero en el PP están convencidos de que tienen que aprovechar el tirón electoral demostrado en las autonómicas para modernizar el partido, renovar sus estructuras y sus discursos y lograr de verdad la implantación territorial en una comunidad de hegemonía socialista durante décadas.

Fuentes del PP señalan que se pasará examen a todos los candidatos en ciudades de más de 10.000 habitantes y no se descartan cambios, también en los carteles electorales, con la premisa de que «los alcaldes repiten». Algunos como el candidato a la alcaldía de Sevilla capital, José Luis Sanz, ya ha sido confirmado por Moreno alejando la dura guerra que se libró entre la dirección andaluza del partido y Génova en tiempos de Pablo Casado.

La primera orden que han recibido en el PP andaluz tras la victoria del 19-J es que se «monitoricen» todas las ciudades andaluzas de más de 10.000 habitantes. En Andalucía hay, según los datos del Instituto de Estadística de Andalucía, un total de 147 municipios de más de 10.000 habitantes y 29 ciudades de más de 50.000.

El PP cuenta con 51 alcaldías de más de 10.000 habitantes. En total, los populares gobiernan en 213 ayuntamientos, muy lejos del PSOE con 458 de los 786 municipios de la comunidad. Los resultados de las últimas autonómicas anotan la victoria del PP en todas las grandes ciudades andaluzas, a menos de un año de las municipales. Es cierto que el voto nada tiene que ver en comicios locales, donde se valora mucho más el perfil de cada candidato, pero el PP andaluz quiere aprovechar el momento excepcional que vive tras el 19-J para seguir en esa ola de ciclo político favorable.

Seis de las ocho diputaciones andaluzas están gobernadas por el PSOE. Más allá de las capitales andaluzas, lo que ocurra en las ciudades medias definirá el reparto de ese disputado poder provincial. El PP ahora mismo gobierna las diputaciones de Almería y Málaga. Aspira a extender su anclaje en todo el territorio ocupando el máximo de poder provincial y local, que sigue siendo ahora mismo territorio socialista a distancia de los populares.

En el PP andaluz ahora mismo hay tres figuras relevantes, al margen de la presidencia de Moreno, la secretaría general de Loles López, la vicesecretaría general de Toni Martín y el papel de coordinador general que ocupa Antonio Repullo desde el último congreso regional celebrado en el mes de noviembre de 2021. El presidente andaluz deberá decidir cómo reparte el poder orgánico y a quién encarga esa modernización del partido por la que empuja antes de las próximas municipales.

Juanma Moreno ha pasado mucho más tiempo volcado en el Gobierno que en el partido durante la última legislatura. La ofensiva de Génova por tomar el control en las provincias abrió un duro enfrentamiento en 2021 que acabó con una derrota para Moreno en Sevilla y un acuerdo para evitar más batallas en otras cuatro provincias, Huelva, Jaén, Cádiz y Almería. Las estructuras provinciales no son cien por cien del aparato andaluz, algo que ahora, tras la sonada mayoría absoluta y en plena sintonía con Alberto Núñez Feijóo y la dirección nacional, el barón andaluz se dispone a solucionar. Su primera exhibición total de poder andaluz sin contrapesos ni vigilancia desde Madrid se verá precisamente en las candidaturas a las municipales.

Empiezan los nombramientos en Andalucía

Juanma Moreno tiene que empezar a despejar en los próximos días cómo repartirá el poder absoluto que ha acumulado en Andalucía. El Parlamento se constituirá el próximo 14 de julio y se votará la Mesa, configurada con siete representantes, de los que cuatro corresponden al PP (58 escaños), uno al PSOE (30 diputados), otro a Vox (14) y otro a Por Andalucía (5). Ese reparto teórico, proporcional según el número de escaños, tendrá que negociarse. El PSOE tendría la misma representación en el órgano principal de la Cámara que otros partidos con mucha menos presencia en el hemiciclo. Por Andalucía, con dos diputados y sin grupo parlamentario, se quedaría fuera. En otras ocasiones, la representatividad se ha solucionado sumando a la presidencia de la Cámara, las tres vicepresidencias y tres secretarías, alguna vocalía con voz pero sin voto que permita a todos los grupos sentarse en la Mesa.

De lo que no cabe ninguna duda es de que el PP ostentará, por primera vez en la historia autonómica de Andalucía, la presidencia del Parlamento. Ese nombre comenzará a dar pistas de lo que planea Moreno tanto para el partido como para el Gobierno. Fuentes del PP ya avanzaron que será un Ejecutivo con dos o tres carteras más frente a las doce actuales, que se concentrará en la gestión y contará con dos o tres perfiles políticos.

La salida de Elías Bendodo del Gobierno andaluz abre un hueco también en el partido porque, aunque su cargo era el de presidente del PP de Málaga, ha sido de facto la persona que ha llevado también el peso orgánico y quien se convirtió en interlocutor directo con Génova durante la guerra abierta por las provincias con el ex secretario general Teodoro García Egea.

La figura del cordobés Repullo, que fue delegado de la Junta y ahora es diputado autonómico, gana enteros como el nuevo hombre fuerte del partido. No repetirá en el cargo institucional y se dedicará al cien por cien a sus tareas orgánicas, aseguran fuentes del partido. Incluso hay quien baraja que Loles López ocupe la presidencia del Parlamento o una cartera en el Gobierno y deje atrás su etapa al frente del PP en Andalucía, lo que daría margen a Moreno para mover ficha en la secretaría general.

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