El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción), ha presentado denuncia ante la Delegación provincial de Desarrollo Sostenible por un importante desmonte que se está produciendo en una parcela agrícola de Vélez-Málaga.

No es la primera vez que esta asociación denuncia los voluminosos desmontes que se suelen realizar en las laderas de la montañosa comarca de la Axarquía para la puesta en cultivo de subtropicales. Gena denuncia que la actuación se realiza con maquinaria pesada (algo que nunca se había intentado hacer en esta comarca por lo accidentado del terreno) y que en gran parte va destinado a eliminar o suavizar la pendiente de las laderas, produciendo grandes desmontes en unos puntos y rellenos en otro, lo cual desestabiliza gravemente el suelo.

En esta ocasión se trata de la parcela 116 del polígono 12 de Vélez-Málaga, situada en las proximidades de la carretera entre Vélez-Málaga y el municipio de Arenas, con una superficie de unos 20.000 metros cuadrados.

En esta operación se ha eliminado completamente todo rastro de vida vegetal, desapareciendo, según denuncia Gena, un almendral y una formación vegetal silvestre en galería junto al arroyo del Palomar en la que, además de cañas, había una nutrida comunidad de adelfas.

El problema según Gena es que los desmontes han eliminado una antigua estructura de terrazas con balates (muros de piedra seca) que fue calificado genéricamente por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La destrucción de estos balates supone la eliminación de un patrimonio etnográfico

Gena añade que estos desmontes están acelerando los procesos de erosión y desertización en esta parte de la comarca, ya que, por un lado, la eliminación total de todo vestigio vegetal deja a la tierra sin el soporte radicular que realizan las plantas, bien conocido en esta comarca.

Por otra parte, al dejar taludes de tierra removida que alcanzan hasta 20 metros de desnivel, se crea una enorme superficie extremadamente vulnerable a la erosión pluvial, que se producirá incluso con lluvias no torrenciales, con el peligro, en caso de torrencialidad de que toda esta tierra acabe anegando los sistemas naturales de drenaje (arroyos) y propicie inundaciones en parcelas vecinas, así como la destrucción de las precarias vías de acceso a las diferentes parcelas y cortijos de la zona.

Por todo ello GENA-Ecologistas en Acción denuncia estos hechos y reclama la investigación sobre si esta obra ha recibido los permisos de movimientos de tierras pertinentes y si la Delegación de Desarrollo Sostenible admite este tipo de agresiones que destruyen la vegetación autóctona de los ríos, que se aneguen y que se acelere la desertificación.