Las coplas, esos versos que se juntan con músicas inéditas o populares, que cantan unas gargantas abruptas al son del 3x4. Esas coplas que te venden en una fría noche de febrero y que te llegan hasta el alma para sin darte cuenta saltar de tu butuca y ponerte en pie. La noche por excelencia de las coplas de carnaval es la de la Gran Final de Coac. Es una noche mágica, llena de nervios, pero sobre todo llena de emociones fuertes. Una noche eterna. Doce serán los grupos que este viernes luchen por un premio. Como siempre las quinielas fallan, porque una cosa es el concurso que se vive en la calle, en el patio de butacas y en las redes sociales y otra cosa es el concurso del Jurado. Ellos juegan en otra liga. Y por eso en el pase de las semifinales a la final siempre hay una gran controversia por los que pasan y por los que no. La comparsa de nueva creación de Álvaro Gallego, era una de las apuestas para la última contienda, pero el jurado ha visto conveniente dejarlos fuera. Sea como sea ellos han hecho un gran papel en el concurso y el público se ha volcado con el grupo. Ha gustado mucho el proyecto y seguro que esta savia nueva, estos jóvenes darán mucho que hablar en años venideros. 

El miércoles se vivió una semifinal de categoría, donde algunos grupos se consagraron en su lucha por el dorado y a otros las letras le flaquearon. La murga de Rute está en la final, y bajo mi humilde parecer creo que su pase de semifinales ha tenido bastante que ver. Bordaron la actuación. Me alegro por ellos. Cualquiera de las que se quedaron fuera hubiesen tenido también su hueco en la final, no vayamos a mal interpretaciones. Roquetas, por primera vez desde hace unos años, se queda sin final. Y no es que hayan hecho un mal concurso, pero yo creo que este no era su año. En lo que sí estamos de enhorabuena es con los cuartetos, los dos han pasado a la final. Muy buena noticia para la categoría y para el respetable que seguro nos harán pasar un buen rato de carcajadas. 

La suerte está echada, vamos a disfrutar de lo poco que nos queda en el teatro y a preparar ya nuestro disfraz para la calle. Que los premios en un día se nos olvidan y nos quedarán los ratos con los grupos en una esquinita del centro.