Un jurado popular tiene previsto juzgar desde este lunes a tres personas acusadas en relación con la muerte de un hombre que recibió una paliza con una barra de hierro y ladrillos en un edificio okupa en Torremolinos. Así, mientras que a un procesado se le acusa por un delito de asesinato, a los otros dos se les achaca el presunto encubrimiento.

Los hechos tuvieron lugar a finales de diciembre de 2019. Según las conclusiones iniciales del fiscal, a las que ha tenido acceso Europa Press, uno de los acusados llamó a su hijo, sobre el que pesa una orden de busca y detención por estos hechos, para que acudiera a un edificio ocupado irregularmente donde estaba el primero y la víctima.

Aprovechando que el hombre estaba en el suelo, este procesado y su hijo se subieron sobre él, "impidiendo su defensa", y supuestamente le "golpearon en repetidas ocasiones en la cabeza y en la cara" con una barra de hierro y varios ladrillos, dice el escrito acusatorio; lo que causó a la víctima varias lesiones y heridas graves que le llevaron a un estado comatoso hasta su muerte.

Tras esto, el hombre que esta en busca y captura se fue a su vivienda y allí contacto con los otros dos acusados, quienes siendo "conscientes de que este había intervenido en la agresión que acabó con la vida del otro hombre, le ayudaron a ocultar las ropas que portaba y facilitar su huida del lugar".

Por estos hechos, el ministerio fiscal acusa a uno de los hombres por un delito de asesinato, solicitando que se le impongan 22 años de cárcel, además de la obligación de hacer un curso para fomentar el respeto a la vida y la prohibición de acercarse a los familiares del fallecido durante diez años.

Asimismo, se insta a que indemnice a los familiares con 63.000 euros. A los otros dos les acusa de un delito de encubrimiento, por el que pide que se le condene a cada uno a dos años de prisión.