Selwo Aventura recibió el pasado martes a una huésped "muy especial", se trata de un ejemplar de lince ibérico, una hembra que ha llegado desde el Centro de Cría del Lince de La Olivilla, dependiente de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul localizado en Jaén.

La llegada de esta lince hembra al parque "es una muestra del importante papel que juegan los zoológicos como instituciones que trabajan en pos de la educación ambiental y la conservación de especies en peligro de extinción". El traslado "ha supuesto una importante acción de coordinación que ha llevado semanas al equipo de Conservación de Selwo Aventura junto al equipo de veterinaria y cuidados del centro jiennense", han señalado en un comunicado.

El Programa del Lince Ibérico conjuga perfectamente la colaboración entre la Administración pública y la empresa privada por el bien de una especie, en este caso el lince ibérico (Lynx pardinus). Javo era hasta ahora el único ejemplar que vivía en las instalaciones de Selwo Aventura, dentro del área temática de El cañón de las aves.

Con él, precisamente, viene a compartir espacio esta hembra que, durante años, ha participado con gran éxito en el programa de reproducción de lince ibérico de la Junta de Andalucía.

Cynara

La lince hembra que habita en Selwo desde el martes se llama Cynara, tiene 16 años y es ya una veterana (hay que tener en cuenta que la esperanza de vida en cautividad ronda los 20 años). Cynara es hija de Esperanza --auténtico icono para los profesionales de la conservación--, la primera lince hembra que empezó a criar en el centro de La Olivilla, el mayor de los cuatro que hay en la península ibérica, con 130 cachorros en su historial. Hasta hace dos años Cynara ha estado criando en este centro. Ahora, recala en Selwo Aventura, que será su nuevo hogar.

María José Pérez Aspa, veterinaria del Centro de Cría del Lince de La Olivilla, conoce de cerca la historia de Cynara y ha explicado que "llegó al centro en 2007 con un año, nació en el Acebuche y en toda su vida como reproductora en el La Olivilla ha sacado 15 cachorros adelante, de los cuáles, dos han permanecido en los centros como reserva genética, mientras que los otros 13 se soltaron al campo".

"Así que es un animal que ha contribuido mucho con sus genes, siendo un reto muy bonito para nosotros en muchos momentos. Además, Cynara ha sido una madre con un instinto maternal tremendo, no solo criando sus propios cachorros, sino adoptando otros cachorros de madres que habían sido abandonados, cosa que alguna vez pasa", ha agregado.

La experta ha subrayado lo positivo de la colaboración entre la Junta y Selwo: "Es muy positivo para los programas de conservación y en este caso concreto los de cría, dado que en este caso Cynara, después de su aportación como reproductora, a sus 16 años y medio, puede seguir aportando, siendo un vehículo de conocimiento de la especie y del programa de conservación". Y dejando espacio, además, en el centro de cría, para nuevos ejemplares reproductores.

Por su parte, Cecilia Sierra, jefa de veterinaria de Selwo, ha expresado la ilusión de todo el equipo de conservación del parque ante la llegada de esta lince hembra tan emblemática.

"Aquí tenemos a Javo, lince que vino del mismo centro, así que esperamos que se hagan compañía, e igualmente es un desafío para nosotros, sabiendo lo que ha supuesto Cynara para el proyecto, los cachorros que ha tenido, lo súper buena madre que ha sido. Tenemos que hacerlo muy bien, siempre damos el cien por cien pero con ella daremos un poquito más si hace falta para que se adapte bien y esté perfectamente con nosotros".

Especie

La importancia del lince ibérico para el equilibrio medioambiental es una cuestión que ocupa al departamento de Educación de Selwo, que imparte charlas donde se explica la situación de un felino que, a principios de 2000, recordemos, estaba en grave peligro de extinción. El lince es un animal solitario que depende de la dispersión entre poblaciones para evitar la endogamia y busca zonas que le proporcionen refugio y pastos abiertos donde cazar conejos; estos constituyen el 90% de su dieta, de hecho.

En el pasado vivían en casi todas las zonas de la Península con monte mediterráneo y conejos, pero en los últimos años su población fue descendiendo drásticamente, con ejemplares localizados en Doñana y la Sierra de Andújar (Jaén), en Andalucía; así como en zonas localizadas de Castilla La Mancha, Extremadura y Portugal.