Qué gran idea la de convertir al forastero de un relato en la representación de todo aquello a lo que le tenemos más miedo. En algunos lugares lo que vemos mal en los demás es a la vez todo aquello que más tememos de nosotros mismos.

El escritor Antonio Prieto (Javier Rey), frustrado por su incapacidad de reactivar su carrera, atascado y desmotivado, se instala en un pueblo lejano de la sierra malagueña con la intención de encontrar la paz que le propicie volver a reencontrarse. Antonio y su ego no tardarán en tener problemas con los vecinos del lugar, hechos de una pasta distinta, con perturbadoras manías y regusto por lo macabro. Hombres y mujeres arraigados más en una España ya remota, aun teniendo en cuenta que estamos en los ochenta, que en el contexto histórico de donde proviene Antonio.

La casa del caracol puede recordarnos a una infinidad de obras, como El resplandor, con la que comparte ese plano aéreo en coche; Quién puede matar a un niño, de Chicho Ibáñez Serrador, con la mirada escalofriante de las niñas del pueblo, o la maravillosa La ventana secreta, de David Koepp, donde realidad y ficción se conjuran creando un ambiente claustrofóbico y perturbador, en el que la creatividad del escritor no puede ganar al imperio del pasado.

Sería injusto calificar el trabajo de Macarena Astorga solo por el resultado de la que es su opera prima. Sacar adelante su primera película por encargo trabajando en circunstancias tan extremas como una pandemia mundial, demostrando un sobrado buen hacer en el set y ganándose a los profesionales del sector con su forma de rodar la convierten en un diamante en bruto para las productoras.

La casa del caracol es un thriller psicológico donde la importancia de lo rural, lo hondo, es capaz de reivindicar un lugar en presentes protegidos y supuestamente preparados para todo. Nada moderno tiene lugar en este relato. El valor de la obra de Macarena reside en demostrar cómo en algunas culturas todo lo que vale la pena posee origen en algún episodio del pasado ya sucedido con la fuerza capaz y destructiva de acabar construyendo toda la personalidad de una sociedad presente. Tarea nada fácil.

La historia de La casa del caracol no está a la altura de una directora, Macarena Astorga, que acabará convirtiéndose en un periodo de tiempo muy corto en uno de los nombres cinematográficos femeninos más importantes de nuestro país en esta nueva década. Y si no me creen ahora mismo, al tiempo.

Ficha técnica de La casa del caracol

  • Dirección: Macarena Astorga.
  • Intérpretes: Javier Rey, Paz Vega, Carlos Alcántara, Norma Martínez, Luna Fulgencio, Ava Salazar, Pedro Casablanc, Elvira Mínguez, Vicente Vergara