Rosa Montero es una de las escritoras más populares de nuestro país. En la actualidad, escribe una columna semanal en el diario ‘El País’.  Su último libro, ‘La buena suerte’, es un thriller existencial que indaga acerca de la naturaleza humana.  Esta tarde, a partir de las 19.00 horas, la escritora lo presentará en la librería Proteo.

P: ¿Cómo surge 'La Buena Suerte'?

R: Tú no escoges las historias que cuentas, si no que ellas te escogen a ti. Esta surge de una imagen de tu cabeza, que no sabes de dónde ha salido no cómo.  En concreto es porque iba en un AVE de Madrid a Málaga, como mi personaje de la novela, y el tren se para en tres estaciones; que no he vuelto a encontrar. Levanté la cabeza y vi un paisaje industrial hecho polvo, horrible; y comencé a pensar: ¿Si se baja del tren, se compra ese piso y no llega nunca a destino?. Esa idea me emocionó y cuando llegue a mi destino pensé que iba a ser el principio de una novela. Eso fue el 29 de abril 2017, me costó 3 años. Cuando empecé la novela no sabía porque se bajaba ese tío, tenía la misma incertidumbre que los lectores cuando la empiezan.

P: La novela tiene muchas cosas que parecen pandémicas, aunque se escribió antes

R: Ha sido premonitorio. Es un hombre que está herido por el rayo de la desgracia y está metido en una casa como si estuviese confinado. Otra de las cosas es que se tiene un TOC, usa toallitas desinfectantes.  El hecho mismo de que es un hombre herido por un rayo súbito que necesita reinventarse en su vida, como hemos todos este año.

P En su novela habla de la felicidad, la redención o la supervivencia. ¿De dónde le viene la inspiración?

R: No lo sabes, el escritor maduro debe intentar cejar su yo consciente. Una novela madura exige la muerte metafórica del autor, debes borrar ese yo consciente y dejar que la historia te atraviese. Por ello escribimos siempre sobre los mismo temas, nuestras obsesiones. Las mías suelen ser sobre el paso del tiempo, cómo nos deshace, el sentido de la vida, la muerte, el abuso del poder y sobre la capacidad de supervivencia del ser humano. Y puede ser que porque yo debo serlo, debo tener esa mirada.

P: Su novela tiene un final esperanzador, ¿cree que en este momento donde han reinado las malas noticias, novelas como las suyas son necesarias?

R: Creo que todas las novelas son necesarias, si no existieran las novelas estaríamos más locos, son los sueños de la humanidad, Las novelas nos permiten entendernos como sociedad. Darle un sentido al sinsentido de la vida, entendernos, perdonarnos y darnos las armas de la esperanza. Nos ayudan a estar más sanos mental y emocionalmente.La repercusión de esta ha sido increíble. En ‘La buena suerte’ tiene cosas durísimas pero hay luz y esperanza. La gente me ha escrito más que nunca diciéndome que le ha dado ánimos y me sorprende. Por un lado, pienso que lo necesitábamos, debido a la pandemia.

P: ¿Cree que el bien gana siempre al mal?

R: Creo que el bien gana, pese a todo lo tenebroso del mal. La novela no evita la negrura, porque el personaje viene a decir que : “Ahí está el mal y dolor en el mundo, y seguirá estando”. Pero a pesar de ello, tenemos la obligación de intentar ser felices. En el hecho de no evitarlo, radica lo esperanzador.

P: ¿Ha querido bajarse alguna vez del tren y huir?

R: Todos los seres humanos hemos tenido la tentación de salir de nuestra vida y ser otros. No es que no te guste tu vida, aunque sea maravillosa. Siempre está la añoranza de todas las otras vidas que podrías haber vivido. La vida individual tiene algo de encierro, pero siempre está el: ¿Qué hubiera pasado?

P: ¿Cree en la buena suerte?

R: Creo en la mala suerte, pero la buena suerte te la ganas y pero luego consiste en querer tenerla.  Hay que mirar el mundo con otros ojos, y sobre todo en contarte la vida de otro modo. Si te la cuentan de otro modo, cambia tu vida

P: ¿Qué próximos proyectos tiene en mente?

R: Llevo un par de años leyendo y preparando mi nuevo libro. Uno de estos míos raros, mestizos, híbridos.

P: Su firma de libros, también es un gesto para apoyar a la librería Proteo ¿no?

R: Por su puesto, los apoye por mis redes cuando sucedió el incendio. Los libros son una maravilla, forman parte del esqueleto social y cultural del país. Hay que apoyarlos a muerte

P: ¿Periodista o escritora?

R: El periodismo que hago es literatura, ser una plumilla es un género literario. El periodismo pertenece a mi ser social, es mi trabajo y me encanta he aprendido mucho. Pero, la narración y ficción, empezó con 5 o 6 años. No sabría vivir sin escribir, pertenece a mi ser más íntimo, es un esqueleto exógeno que me mantiene en pie.