La Catedral de Málaga es un monumento más que anciano y con muchas patologías; la principal, las humedades. Se ha intentado solucionar el problema desde hace años pero no se ha encontrado el pegamento adecuado para acabar con las filtraciones desde la cubierta. Y el asunto es cada vez más urgente: por ejemplo, una de las joyas pictóricas de nuestro templo mayor, La decapitación de San Pablo, lienzo de Enrique Simonet, se sitúa en una de las capillas más afectadas por las manchas, la de la Virgen de los Reyes, y empieza a preocupar su estado.

«En principio se encuentra como hace unos cuatro años, cuando entré de arquitecto titular de la Catedral. Pero el examen lo tiene que hacer un especialista», dice Juan Manuel Sánchez La Chica, efectivamente el líder del nuevo Plan Director del templo. Avisa de que el cuadro de Simonet «y otras obras más» están «pendientes de una revisión por parte de los restauradores». Tendrá que esperar hasta que se clausure El verbo encarnado, una exposición temporal de trece imágenes devocionales de hermandades y cofradías de Málaga, puesto hay que montar un andamio para efectuar las labores de análisis. Finalmente, Sánchez La Chica asegura que se trata de unas intervenciones que «se suelen realizar en la medida en que se ven afecciones» en la Catedral.

Detalle de las humedades en la Capilla de la Virgen de los Reyes. Álex Zea

Expertos en pintura del XIX consultados por este periódico aseguraron sentirse «horrorizados» al contemplar las fotografías. «Necesita una buena intervención de urgencia», aseveraron, adelantando que plantearán la cuestión en la sesión de la Real Academia de San Telmo de este mismo jueves.

Simonet

La decapitación de San Pablo es una de las obras más admiradas del autor de la icónica Y tenía corazón, pintada en Roma en 1887, se trata de una pieza de juventud de Enrique Simonet, quien la firmó cuando tenía apenas 21 años. El Ayuntamiento compró uno de sus bocetos preparatorios en 2009 para enriquecer la colección permanente del Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM), que cuenta entre sus fondos con dos lienzos más del autor valenciano pero fuertemente vinculado a Málaga, Joven napolitana y Tropezón en el coro.

En 10 millones cifra Sánchez La Chica acabar con las humedades. El alcalde, Francisco de la Torre, fue hace unos meses especialmente duro con la solución que propuso la Junta de Andalucía, bajo la administración del PSOE: «El sistema que se impuso, hace más de diez años, al Obispado fue un error: esos cientos de miles o de millones de kilos encima de la cubierta, pegados, como una especie de piel, muy pesada, se han terminado rajando, creándose una humedad que dura más tiempo como consecuencia de esa doble piel y ocasionando un daño mayor todavía». El nuevo Plan Director apuesta por un tejado a dos aguas, que, en opinión de los expertos, paliará definitivamente la gran patología de la Catedral de Málaga. La cosa urge, desde luego, porque, como se puede comprobar por las imágenes, están en juego muchas joyas únicas, insustituibles, más allá, por supuesto, del propio templo.