El joven compositor malagueño Tomás Jesús Ocaña González se convirtió este lunes en el ganador del premio Xavier Montsalvatge en la final de la XXXII edición del Premio Jóvenes Compositores organizado por la Fundación SGAE-CNDM.

¿Cuándo comenzó su interés por la música?

Mis padres me empezaron a llevar al Ateneo de Música y Danza con cinco o seis años, ahí empecé a tener mis primeros contactos con la música. Me lo tomaba como un juego, por la mañana daba clases de Conocimiento del Medio y Matemáticas y por la tarde iba a aprender Música. Pero creo que mi verdadero interés comienza a los 14 años cuando entro a la banda de música de la provincia. Con 17 y 18 años, haciendo las pruebas de acceso al Conservatorio Superior, fue cuando me di cuenta de que quería hacer de esto mi carrera. Me alegro de haber corrido el riesgo.

¿Cómo es el día a día de un estudiante de Música?

Mucha reflexión, estudio y mucho escuchar. Mi día a día suele ser un poco especial porque me dedico tanto al clarinete como a la composición. Al clarinete es obligatorio dedicarle dos horas diarias como mínimo. Tengo que compaginarlo con las clases; este año por ejemplo estoy en Frankfurt de Erasmus por mi último año de composición.

¿Cúal ha sido su preparación hasta llegar aquí?

Mi preparación ha sido bastante lineal: empecé a estudiar música con cinco años y aún no he parado. Ya acabé el grado superior de Clarinete y ahora estoy acabando el de Composición. Para mí, aprender Composición ha sido algo muy natural, la conexión entre la mente y el lápiz o el teclado a la hora de componer es algo muy natural. Componer me da esa sensación de fluidez que uno siente cuando está concentrado en algo y se le pasan las horas volando.

Defíname Y sin embargo, es necesario…, la pieza por la que ha ganado el premio.

En esencia, es una reelaboración de un aria de la ópera Pagliacci titulada Vesti la Giubba, que narra las desventuras de un payaso en las que su mujer le está engañando y él se entera mientras se prepara para salir a actuar. Es un momento trágico que sucede mientras te estás preparando para hacer reír a la gente, es una contradicción, una dualidad de emociones fantástica. En homenaje a Leoncavallo y a su manera de disponer los elementos y estructurar ese aria, yo hago lo mismo y utilizo un orden más bien caótico.

¿Cómo fue el proceso de composición de la pieza ?

El proceso fue un poco curioso. En junio tuve mi recital de fin de estudios de Clarinete, navegando por YouTube encontré esta ópera, y me quedé con ese aria de Vesti la Giubba, y no sé por qué, cada vez empecé a escucharla más y cada vez encontraba más cosas nuevas.... Entonces, en los meses siguientes, me enteré de este concurso de composición y pensé en presentarme. Fue entonces cuando se me ocurrió quedarme con esos elementos que tanto me gustaron y ponerlos en una partitura para intentar desarrollarlos. Suelo componer progresivamente, pero recuerdo que llegó septiembre y me di cuenta de que el plazo para presentar la obra iba a cerrar, así que la compuse cuatro o cinco días antes de la entrega. Fueron unos días bastante intensos, de mucho desgaste, pero a la vez muy productivos y este premio ha sido un resultado fantástico. Me encontré componiendo solo en casa, al lado del mar, fue una situación muy idílica.

¿Cómo ha sido obtener este reconocimiento?

Ha sido una alegría muy grande. Yo esperaba un tercer o cuarto puesto porque me enfrentaba a obras muy interesantes y muy bien interpretadas. Creo que es muy interesante la ayuda económica que el concurso te da, ya que ganarte la vida como compositor no es nada fácil, por lo que se agradece. Agradezco también la proyección que este premio me da para el futuro, verdaderamente me pone en órbita en el gremio de los músicos compositores. Creo que también pone en manifiesto la gran cantera de compositores que hay en Málaga, porque no soy el primer premiado que viene de allí. Yo soy un ejemplo de la maravillosa labor que el Conservatorio Superior de Málaga lleva a cabo en el gremio, que sitúa a la provincia como un sitio de referencia en composición.