El Museum Jorge Rando ha presentado este lunes 'Años jóvenes de un viejo maestro' y la última creación del pintor Jorge Rando 'Ein ukrainisches Requiem', traducido como "Un réquiem ucraniano". La presentación ha contado con la presencia del pintor y escultor malagueño Jorge Rando y la directora del museo, Vanesa Diez. Su inauguración tendrá lugar esta tarde a las 19:00 horas.

Con esta nueva exposición, el pintor nos adentra en los primeros años de su trayectoria artística, en los que va formando sus pensamientos y los muestra con estas obras. Una convergencia entre su concepción filosófica y la pintura que acaban con una producción artística de gran fuerza. Se centra concretamente en su primera época, en las décadas de los 60 y los 70, con obras que se exponen por primera vez. Esos primeros años están formados por todo lo que el pintor descubrió al vivir en Colonia (Alemania), lo cual transmitió por medio del Expresionismo. Entre los ciclos más destacados de esta época, destacan 'Afrika', 'Clochards' y 'Paisajes', entre otros.

'Ein Ukrainisches Requiem' ('Un réquiem ucraniano'), en el Museum Jorge Rando Álex Zea

Con su obra pictórica, Rando consigue trasladar a los "miradores de cuadros", como él mismo lo categoriza a quienes observan las obras, a ese sufrimiento que vivían las mujeres, por ejemplo, en África a finales de los 60. La figura de la mujer también está muy presente en la primera obra de Rando, además del excelente tratamiento de la espátula y el color. El artista reconoce que él encuentra en esas situaciones de sufrimiento "figuras que puedan luchar y no cedan ante el desánimo".

La experiencia del pintor en Colonia le llevó a inspirarse para gran parte de su obra pictórica. Ejemplo de ello son sus ciclos 'Prostitución' y 'Clochards', en los cuales Rando trató estos temas con total honestidad, porque él permite que la mirada se acerque a estos colectivos. El pintor les ofrece esos espacios en sus lienzos que les son renegados en la realidad. "Ofrece la dignidad como valor y virtud que es intrínseca al ser humano", reconoce la directora del museo.

Para explicar el ciclo de 'Retratos' del artista, Diez tiene una palabra que define lo que este expresa: "sobrecogedor". Los retratos de Rando hablan de la desolación y la soledad de esos hombres y mujeres que entienden la vida de una manera que no es aceptada por el resto, es por ello que le da la vuelta al propio concepto. El artista se encuentra siempre en una búsqueda perenne de la luz en todos los sentidos.

Rando afirma que siempre se ha hecho numerosas preguntas transcendentales, las cuales no quiere morir sin responder, es decir, sin trasladarlas al lienzo. Para explicar esto, cuenta cómo cuando estaba en Alemania y echaba de menos el Mar Mediterráneo, siempre se preguntaba si sería posible pintarlo. Y que el silencio siempre ha sido su mayor acompañante: "Yo suelo pintar en silencio siempre, es la sinfonía más bonita que existe", comenta el pintor.

Álex Zea

Con esta presentación llega su última creación, que se encuentra en una sala con paredes negras. Delante de la obra, un banco para poder dedicarle más tiempo de observación. De fondo suena la obra de Johannes Brahms 'Ein deutsches Requiem', la misma que sonaba una y otra vez mientras lo pintaba. Con el mismo volumen. En consecuencia, el nombre de este cuadro: 'Ein ukrainisches Requiem'. Al entrar en la sala, la luz es lo primero que impacta. En la parte superior del cuadro, una conjugación inédita en la gama cromática de Rando con un estallido de amarillos, naranjas o azules que se mezclan entre sí. En la parte inferior colores como el verde, el rojo y trazos gruesos negros. Tal y como él mismo reconoce: "Dios creó el color porque lo necesitaba para crear la belleza, yo aquí lo utilizo en mi intento por crear la tragedia más terrible".

En la misma obra, la horizontalidad está presente con la subdivisión entre el cielo y la tierra. Y bajo el cuadro, se puede leer una reflexión del propio autor que engloba el significado de sus pinceladas: "Esas mariposas tuvieron que atravesar guerras terribles donde tenían que compartir trinchera con humanos para defenderse de otros humanos...¿se está suicidando la humanidad?

'Ein Ukrainisches Requiem' ('Un réquiem ucraniano'), en el Museum Jorge Rando Álex Zea

Para Rando, su última obra es motivo de satisfacción y afirma que la última que se realiza siempre es "un paso más". Sin embargo, aclara que "la última pincelada no la pongo yo, la ponéis vosotros". Con lo que explica que al igual que "el panadero hace el pan y este no se termina hasta que la persona se lo come, con el cuadro pasa lo mismo: el pintor pinta el cuadro, pero el mirador de cuadro es el que lo termina". Con su forma de pintar conceptual y sus casi 81 años, el pintor siente y lucha por la esperanza. Cuando se le pegunta por su edad y su larga trayectoria, tiene la respuesta clara: "Yo no tengo edad, vivo y muero, tal y como dice un dicho alemán, mientras un pintor esté vivo da igual la edad que tenga porque siempre está creando". Rando reflexiona y afirma que mientras pinte no tiene tiempo de hacerse viejo. Y desde el patio de su propio museo, espera con ilusión la inauguración de su nueva exposición que tendrá lugar esta tarde a las 19:00h.