Sergio Scariolo marcó un nuevo hito en su carrera como entrenador al dirigir esta pasada madrugada (hora española) por primera vez un partido de la NBA como entrenador principal. El actual seleccionador de España y extécnico de la época más dorada del Unicaja, suplió al frente de la dirección técnica de los Raptors a Nick Nurse, que junto a cinco ayudantes en el equipo canadiense no pudieron estar presentes en el partido ante Houston Rockets por el protocolo COVID.

Sergio Scariolo, en el banquillo de los Raptors.

Sergio Scariolo, en el banquillo de los Raptors. Twitter

Los Raptors vencieron por 122-111, con 30 puntos de Powell, 25 de VanVleet y un triple doble de Lowry, con 20 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias.

Los Raptors dieron a conocer que Scariolo sería entrenador jefe en el partido del Amalie Arena de Tampa pocas horas antes del inicio del choque. “Scariolo lleva aquí varios años y aporta su experiencia no solo por lo que ha hecho en la NBA, sino como primer entrenador de varios equipos grandes equipos europeos y como seleccionador de España. No ha sido difícil designarlo”, manifestó Bobby Webster, el general mánager de los Raptors al respecto del debut del italiano.

Tras el triunfo, el vestuario de los Raptors se convirtió en una pequeña fiesta en honor de Scariolo, que se mostró feliz por su primera victoria con primer entrenador en la NBA. “Los jugadores han sido tremendamente respetuosos. Al final lo han celebrado, me han entregado el balón del partido y con una mini fiesta en el vestuario. Han estado muy amables, muy cariñosos”, declaró el exentrenador cajista. “Pero durante y antes y después del partido han sido extremadamente profesionales que es como hay que ser porque teníamos que ganar un partido difícil”.

“Estar en el mejor baloncesto del mundo es una experiencia increíble. He aprendido mucho de baloncesto, de gestión, de cosas que se hacen bien aquí y que se podrían hacer mejor en Europa”, aseguró Scariolo. Y sobre la posibilidad de ejercer como primer entrenador en el futuro, dijo: “He aprendido que si uno se adapta, si deja su ego en un rincón, puede perfectamente pasar, con lealtad, con eficacia, con profesionalidad, del rol de ayudante a primer entrenador con naturalidad. En Europa se ve mucho más difícil hacer esto, pero aquí sucede mucho más a menudo”.