En la tarde del sábado, el Club de Rugby Málaga vio realizados dos sueños inalcanzables hace apenas un año. Por un lado, jugó su primer partido en el Estadio Ciudad de Málaga gracias a la predisposición de la concejalía de Deportes para facilitar su uso y por conseguir el club la homologación del mismo. Por otro lado, se disputó el primer partido de una fase de ascenso a División de Honor A, y repitiendo victoria ante el campeón de liga de la temporada pasada, Jaén, al cual se le ganó en el último partido de la primera fase hace apenas 15 días.

En aquella ocasión, si bien se ganó contundentemente por 3-34, el partido fue una lucha de cada metro ganado, y una defensa a ultranza por no ceder en los ataques jienenses. En este caso, fue muy similar el desarrollo del encuentro, pero mucho más duro aún. A unos 15 minutos del final el marcador era de 23-0 para el conjunto malagueño, que aprovechó perfectamente sus oportunidades de transformar los golpes del equipo visitante, gracias a la efectividad máxima del pateador Lautaro Calle, y la capacidad de penetración de la línea, con Nanook y Lupi como auténticos velocistas. 

La defensa malagueña fue perfecta, mezclando la capacidad de anticipación y presión junto con un placaje perfecto, a pesar de la desventaja física, especialmente de los centros Gero y Álvaro, así como el resto de delanteros. Pero a cinco minutos del final, con el resultado decidido, y arrastrando varias lesiones y jugadores golpeados, se acabó la gasolina, lo que aprovechó Jaén para maquillar el resultado con dos ensayos para finalizar con 23-14 en el marcador.

Tras esta ilusionante victoria el cuadro malagueño se preparará para su siguiente cita frente al invicto Unión Rugby Almería el próximo fin de semana.