Ocho días de oro para el balonmano malagueño. Si el pasado fin de semana era el Rincón Fertilidad Málaga el que se adjudicaba su primer título europeo, este domingo ha sido el turno para el Iberoquinoa Antequerana. El Fernando Argüelles ha vibrado con el ascenso a Liga Asobal, después de varias temporadas a la caza de ese objetivo.

La escuadra antequerana doblegó por la mínima al San Pablo Burgos (23-22), conducida por un Lorenzo Ruiz que desde el banquillo supo leer perfectamente el planteamiento del conjunto visitante. Ante unas gradas limitadas por las restricciones sanitarias en cuanto al aforo, los locales sufrieron bastante de inicio. Hubo un parcial demoledor para los burgaleses, si bien es cierto que la reacción condujo a un esperanzador empate a ocho.

El recital ofensivo del Iberoquinoa continuó a partir de ahí y se lograron rentas de hasta cinco goles (13-8 y 19-14). Pero los nervios del comienzo volvieron a aparecer cuando más cerca parecía la orilla y el sueño del ascenso. A falta de poco más de un minuto empató un San Pablo Burgos que no jugaba con presión y entonces hubo que apelar a la épica.

Fue Nacho Soto el encargado de anotar un tanto que jamás olvidará la afición antequerana y, mucho menos, él mismo. Así se desató la rabia contenida y sí que pudo iniciarse una fiesta con restricciones más que soñada en la ciudad antequerana. Para este lunes está previsto que se inicien una serie de actos oficiales en los que se rendirá homenaje a otra plantilla que también pasa a formar parte de la historia del balonmano malagueño.

Una pedida de 'balón-mano'

Después que la plantilla antequerana festejase el ascenso sobre la cancha de juego, incluso hubo un motivo de celebración adicional. Y es que uno de los jugadores locales, en concreto el extremo izquierdo Ignacio del Castillo, pidió a su novia que accediese al centro de la pista.

Allí irrumpió la que se convertiría en inesperada protagonista del duelo y que, volviendo al inicio de la crónica, había sido protagonista el fin de semana anterior. Y es que la invitada especial no era otra que la jugadora malagueña Espe López, integrante del Rincón Fertilidad Málaga y flamante campeona continental.

Del Castillo le pidió matrimonio a su novia, ante la sorpresa de quienes participaban de la fiesta del ascenso. Espe López asintió y no pudo contener las lágrimas de emoción. Para ambos, con este motivo añadido, quedarán imborrables estos últimos ocho días.

Otro instante muy emotivo durante la celebración del ascenso se vivió en el instante en el que se le dedicó este éxito al que fuese gerente de la empresa Conservas Alsur, José Jiménez Jiménez, fallecido a finales de 2019 a los 67 años y tras sufrir un accidente. El empresario fue pionero en el cultivo de la quinoa en Andalucía.