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La Opinión de Málaga

Liga de Portugal

Los negocios ilícitos enturbian el fútbol portugués

Dirigentes y exdirigentes de clubes como el Oporto o el Benfica están siendo investigados por presuntos cobros de comisiones ilegales y por fraude fiscal

Aficionados del Benfica protestan contra su directiva.

Las recientes investigaciones judiciales a los dirigentes de los principales clubes de fútbol de Portugal han dibujado una oscura mancha sobre la imagen deportiva del país. La sombra de delitos de fraude fiscal, blanqueo de capitales y estafa se cierne sobre los directivos y exdirectivos de clubes como el Oporto y el Benfica y también sobre representantes de jugadores e intermediarios, quienes según la Fiscalía han jugado un papel fundamental en el desvío de fondos de los respectivos clubes hacia cuentas particulares. Entre los investigados está el actual presidente del Oporto, Jorge Pinto da Costa, o el que fue presidente del Benfica hasta el pasado julio, Luis Filipe Vieira, que se vio obligado a dimitir tras ser arrestado por la policía.

Vieira está acusado de estafar cerca de 100 millones de euros en préstamos al Novo Banco, una entidad participada por el Estado, y de recibir más de 10 millones de euros en comisiones ilegales por la venta de jugadores del Benfica. La Fiscalía le atribuye mordidas en la transferencia de 55 jugadores entre 2012 y 2020, según el canal CNN Portugal, entre las cuales se encuentra la del delantero João Félix al Atlético de Madrid por 126 millones de euros en el verano de 2019. 

En paraísos fiscales

Durante ocho años, el expresidente del Benfica vendió presuntamente los derechos de otros jugadores por debajo del precio de mercado al agente Bruno Macedo, que se encargaba de revenderlos por un precio superior. Parte de los beneficios iban a parar posteriormente a las cuentas del expresidente benfiquista en paraísos fiscales.

Tras su detención, el juez le impuso varias medidas preventivas, como una fianza de tres millones de euros para evitar el arresto domiciliario y la prohibición de abandonar el país, pero la lentitud en el proceso ha obligado a la justicia a levantar la mayoría de ellas siete meses después. 

Conflictos de intereses

El experto en corrupción en el fútbol del Instituto Universitario de Lisboa (IUL) Marcelo Moriconi señala que casos como el de Vieira suponen un dolor de cabeza para las autoridades, no solo por la complejidad de los casos sino por las pasiones que genera el deporte en el país. “Que se haya abierto una investigación no significa que alguien vaya a ir preso".

Los conflictos de intereses y la cercanía con el poder que tienen estos clubes es muy grande, teniendo en cuenta que casi el 90% de los aficionados apoyan a uno de los tres grandes equipos del país. El coste político y social de condenar a los dirigentes de un club por delitos como este es muy grande, especialmente si los resultados del equipo son buenos”, explica Moriconi.

Investigaciones al Oporto

En el caso del Oporto, la Policía Judiciaria (PJ) realizó una serie de registros a finales del año pasado tanto en la sede del club como en el domicilio de su histórico presidente, Pinto da Costa, en el cargo desde 1982.

La Fiscalía sospecha que el dirigente desvió dinero del traspaso de jugadores, entre ellos los madridistas Casemiro y Militão, a través de intermediarios que devolvían a Pinto da Costa y a su hijo Alexandre parte de las comisiones cobradas. Los investigadores apuntan a que padre e hijo se habrían beneficiado de un total de 20 millones de euros durante 10 años, algo que el presidente del Oporto siempre ha negado.

Otro club en el ojo de la Fiscalía es el Sporting de Braga, cuyas dependencias fueron registradas a mediados de febrero a raíz de una denuncia anónima, que señalaba al presidente de la entidad, António Salvador, como el beneficiario de comisiones ilegales cobradas a través de facturas falsas. “Estas denuncias no tienen fundamento ni ningún tipo de credibilidad”, aseguró el club en un comunicado poco después de los registros.

'Football Leaks', el origen

Moriconi asegura que la salida a la luz de estos casos, todavía en estado inicial, responden a la publicación de miles de documentos por parte de Football Leaks en 2015, que revelaron delitos de blanqueo de capitales y evasión fiscal en las altas esferas del fútbol mundial.

Su impulsor, el hacker portugués Rui Pinto, está siendo juzgado en el país por haber accedido a los documentos presuntamente de forma ilícita. “Las filtraciones de Football Leaks han revelado cosas que tenían que ser conocidas, aunque la mitad del país crea que Pinto es un criminal. Existe un marco institucional creado para que los negocios del fútbol sean opacos y hay que hacer algo para que sea de otra manera”, sentencia el experto. 

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