El malagueño Alejandro Davidovich se quedó a las puertas de otra épica victoria a cinco sets y cayó contra el checo Jiri Vesely por 6-3, 5-7, 6-7 (2), 6-3 y 7-6 (7), con un último punto que perdió por sanción al tirar la pelota fuera de la pista.

El costasoleño, que había recibido a una advertencia por lenguaje obsceno, recibió otra con punto de partido en contra en el ‘super tie break’ del quinto set, al tirar fuera de la pista una bola que le pasó un recogepelotas. El juez de silla le castigó con un segundo ‘warning’, que significó punto en contra y la pérdida del encuentro.

Vesely, que presentó 19 saques directos y un 80 % de puntos ganados con primeros servicios, evitó dos triunfos seguidos de Davidovich a cinco sets, como ya consiguió en Roland Garros en 2021, cuando más tarde alcanzó los cuartos de final.

El checo, que estos días se entrenó con Rafael Nadal para preparar el tercer Grand Slam de la temporada, se fue hasta los 67 golpes ganadores, para apartar al malagueño, que pese a la derrota completa su mejor Wimbledon.

El campeón del júnior en 2017 discutió con el juez de silla al acabar el encuentro y se quedó desolado en su banquillo, despidiéndose de Wimbledon en la segunda ronda.

"Ha sido un error y lo asumo"

Davidovich aseguró en rueda de prensa que cometió un error y que le toca asumirlo. El malagueño recibió dos advertencias en el 'super tie break' del quinto set contra el checo Jiri Vesely, una por abuso verbal y otra por abuso de bola, al lanzarla fuera de la pista. La segunda advertencia, con 9-7 a favor de Vesely en el desempate, le desembocó en un 'point penalty' y la pérdida del encuentro.

"Ha sido un partido bastante duro", dijo Davidovich. "Él ha jugado bastante sólido en la línea de fondo. Ha pegado muy buenos golpes. Yo sabía que era muy difícil jugar contra él en hierba porque es zurdo y tiene muy buena mano. He intentado hacerlo lo mejor posible. Había mucha tensión. Estoy contento con mi rendimiento".

Sobre el incidente que le costó el partido, Davidovich dijo que "las reglas están puestas". "Si he cometido un error tengo que asumir. Ha tocado en la bola de partido como podía haber tocado en el 5-4. Da igual. No sabía que me iba a pitar un 'point penalty'. Pensaba que eran diferentes conductas y me lo ha explicado luego".

"Un poco de retraso mental es lo que he tenido. De estas cosas se aprende. Intentaré que no pasen en el futuro. Han sido tres horas y pico de batalla y terminar así no mola, pero al final estoy contento del rendimiento y con eso me voy a quedar, no con la última bola".

Por otro lado, paso al frente de Carlos Alcaraz, que tras un dubitativo debut a cinco sets en Wimbledon, avanzó varios niveles en su juego para deshacerse del holandés Tallon Griekspoor (6-4, 7-6 (0) y 6-3) y meterse en tercera ronda del Grand Slam londinense.

El murciano dio un paso más en su adaptación a la hierba, esa a la que está acostumbrándose sobre la marcha y a base de ganar partidos en el escenario más complicado. En la pista 2 del All England Club, alejado de los ‘flashes’ de la 1 o la central, Alcaraz, al que constantemente animaban en español desde la grada, encontró su refugio.

Lo necesitaba, después de una primera ronda que sirvió de advertencia y que le dejó claro que aquí por nombre no iba a ganar. El pasto es traicionero y más para él, que apenas tiene experiencia sobre la superficie. Las horas en pista sirven para coger los automatismos que ya tiene en cemento y arcilla y con minutos y minutos en las piernas, Alcaraz demostró que los reglajes cada vez están más finos.

Griekspoor era un rival que asustaba por su constancia en estas pistas, con diez partidos en hierba en apenas un mes. Tardío en su explosión, el holandés, que se sitúa entre los 60 mejores del mundo después de ascender 100 puestos en un año, fue una buena piedra de toque, pero sin los peligros de Struff el primer día.

Alcaraz no se enredó, salvó las tres oportunidades de rotura que le ocasionó el holandés, una en el primero y otra en el tercero, y estuvo fino en el desempate del segundo set, el que podía haber cambiado el rumbo del partido. Con el 6-6 y apenas una hora y poco de sol en Londres, de haber ganado Griekspoor, el partido podría haberse ido hasta el jueves por falta de luz, pero Alcaraz completó un ‘tie break’ perfecto, sellado por un saque directo y un 7-0, que aplacó los ánimos del holandés y espantó las suspensiones.

Si la estadística de Alcaraz ya es magnífica tras ganar el primer set (28-0 en 2022 y 56-2 en su carrera), lo es también con ventaja de 2-0, 13-0 contando las Next Gen Finals.

No se le podía escapar esto a Alcaraz, que aceleró, quebró el primer servicio de Griekspoor en el tercer set con un resto directo y empezó un pequeño lío que le llevó del 2-0 al 2-2 y pelotas de rotura para el holandés. Un instante de sufrimiento que superó el murciano para sumar su triunfo número 34 esta temporada, el segundo que más tiene del circuito solo por detrás del griego Stefanos Tsitsipas.

Alcaraz, por primera vez en su carrera alcanza la tercera ronda de Wimbeldon.