Málaga no tendrá representación en las finales del Cervezas Victoria Málaga Open 2022 que llega a su fin este domingo en el Martín Carpena. La pareja local Álex Ruiz y Momo González -contra Sanyo Gutiérrez y Agustín Tapia- y Bea González -frente a Gemma Triay y Alejandra Salazar- rozaron la épica, pero los tres cayeron en semifinales después de elevar el nivel del pádel malagueño hasta lo más alto.

La semifinal de Ruiz y González empezó muy igualada. Cada una de las parejas ganó sus dos primeros juegos. Gutiérrez y Tapia subieron el tercero al marcador y justo cuando la dupla Ruiz-González tenía que salvar su saque, llegó el punto de oro que se marchó para los argentinos (2-4). Pese a ese break, los locales no le perdieron la cara al partido. Forzaron de nuevo el punto de oro para devolver esa rotura, pero de nuevo cayó del lado de los rivales. Hasta que los malagueños consiguieron una vida extra en el set (3-5) que se esfumó con el 3-6.

No había que perder la calma. Álex Ruiz y Momo González lo sabían. Precisamente, en los cuartos de final ya perdieron la primera manga y remontaron. Ellos mismos habían marcado el camino y en él confiaron. Cada pareja volvió a ganar su primer juego, pero un nuevo break rompió el marcador. Y no, no fue para los malagueños. Sanyo y Gutiérrez, muy superiores en el juego de red, se colocaron por delante con un 1-2 y el saque. Los fallos de concentración se hicieron muy evidentes y el 1-3 en contra llegó.

Volviendo a retomar la tranquilidad y con el apoyo del público en el Martín Carpena, los locales volvieron a coger confianza para ganar su saque (2-3). Tenían la oportunidad de devolver el break. De hecho, gozaron de ventaja con un 30-15 a favor. Sin embargo, los argentinos se estaban mostrando prácticamente intratables tanto para defender como para atacar y se terminaron llevando el juego (2-4).

El transcurso del partido estaba dejando poco espacio para los errores. Era fundamental cerrar de nuevo el saque y fácil no lo iban a tener porque los rivales ya se colocaron con la ventaja del 15-40. Ruiz y González lograron con mucho esfuerzo igualar a 40 el juego, pero el punto de oro volvió a caer del lado rival (2-5).

No obstante, eliminar a los malagueños de su propia casa no iba a ser tan fácil. Pudieron marcharse y también pudieron quedarse porque de nuevo llegó al punto de oro. Sin embargo, un mal remate de los argentinos concedió una nueva oportunidad a los locales para mantenerse en pie (3-5). Hubo que sufrir y mucho porque el juego llegó al 30 iguales. Se cortaba la tensión y ahí jugaron con ventaja y casi a placer los argentinos. Tuvieron en sus manos un primer punto de partido y lo siguieron manteniendo, pero ahora era con un punto de oro y el carácter invencible de los malagueños volvió a relucir. 4-5.

Ya habían salvado dos. ¿Era posible la tercera? Y sí que lo fue. La remontada fue épica. 5-5. Todo volvía a comenzar, pero Tapia y Gutiérrez, sabiendo controlar la presión, hicieron suyo el partido. A partir de ahí, poca vida quedó. La semifinal fue para los argentinos (3-6 y 5-7). Sin embargo, Álex Ruiz y Momo González dieron muestra de lo que pueden ser.

Bea González

La segunda semifinal malagueña llegó con Beatriz González y su pareja Marta Ortega contra las número 1: Gemma Triay y Alejandra Salazar.

En el primer set, las rivales se impusieron con un break para llegar al 2-0, pero poco tardaron las locales en igualar en marcador y con la inercia se pusieron por delante. Sin embargo, del 3-2 a favor pasaron al 3-6 en contra. A pesar de esa ventaja que tomó la pareja líder del WPT, tuvieron que sudar cada punto. La dureza fue bárbara.

La segunda manga comenzó similar. Triay y Salazar se hicieron con un break rápido. Se sintieron cómodas y supieron manejarla ventaja. González forzó varios puntos de oro, pero nunca cayeron de su lado. El partido llegó al 5-2. Las número 1 se pusieron con 40-0 con rapidez, pero la malagueña no se rindió. Sin embargo, no fue posible ante unas rivales que suman su quinta final consecutiva.