La selección española de fútbol arrancó este sábado en Málaga una nueva etapa con Luis de la Fuente al mando del banquillo nacional. Y no lo hizo de cualquier forma, victoria de España por 3 a 0 ante Noruega en un estadio como La Rosaleda que acogió a 29.214 personas, las cuales se dejaron la voz en cantar cada uno de los tres goles y animar a su equipo durante todo el encuentro.

Desde el viernes a su llegada al aeropuerto hasta este domingo, la ciudad ha sido una fiesta. Un continuo flujo de personas han acompañado a los jugadores tanto en el hotel como también en las instalaciones del Málaga CF. La zona del centro con la fan zone, los alrededores del estadio de Martiricos... todo se ha teñido de color rojo durante estos tres días.

De la Fuente, con la afición malagueña.

La mala noticia es que ninguno de los entrenamientos fue a puerta abierta, sino que todos se celebraron de forma privada. Sin embargo, decenas de personas estuvieron apoyando a la selección este domingo. El equipo dirigido por Luis de la Fuente entrenó por la mañana en el anexo de La Rosaleda, dejando libre el césped del estadio para que esté en perfectas condiciones de cara al encuentro de este lunes entre el conjunto blanquiazul y el CD Leganés.

Antes de partir hacia Glasgow por la tarde para jugar el martes contra Escocia, la selección trabajó en una nueva sesión. Los titulares estuvieron centrados en recuperar muscularmente con el preparador físico, mientras que los suplentes y el resto de jugadores entrenaron con el cuerpo técnico.

Este domingo el gran protagonista fue Joselu. Seguro que no olvidará nunca el 25 de marzo de 2023. El delantero gallego debutó con la selección. Entró en los últimos minutos para darle otro aire al ataque español cuando el resultado solo era 1-0. No conectó un primer remate, pero no falló el segundo y tampoco el tercero -en solo un minuto-, desatando una oleada de cánticos en La Rosaleda. Después de su aparición, fue uno de los más aclamados a la salida del hotel.

La selección se despide de Málaga

Así que, más allá de conseguir una victoria importante para la clasificación a la Eurocopa 2024, la selección española se lleva el calor de la afición malagueña -además del climatológico-, un público que respira fútbol por los cuatro costados y que se rindió por completo a la nueva era de su equipo nacional.

La selección se despide de Málaga