La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, defiende que se blinden y se dimensionen adecuadamente la Sanidad y la Educación, a través de un plan de refuerzo de los servicios públicos esenciales como motor de la recuperación económica y del empleo en la comunidad. Además, este plan de refuerzo y reactivación económica debe acompañarse de un cambio de modelo productivo hacia sectores estratégicos como la industria y la innovación.

Para CSIF Málaga es fundamental reforzar los servicios públicos, garantizando su calidad y blindándolos con unas plantillas suficientes para responder a la demanda de los usuarios. Según estima la central sindical, es necesario un refuerzo de 106.000 efectivos para los próximos tres años en todo el país, además de un plan adicional para el sector sanitario con 289.235 plazas nuevas entre 2021 y 2031. Los efectos de la pandemia han puesto en evidencia las necesidades estructurales de nuestras administraciones públicas, que se han visto tensionadas y al borde del colapso en numerosos ámbitos.

Medidas como esta repercutirían sin duda en la calidad de vida de la ciudadanía en la provincia, haciéndola mucho más atractiva a la inversión y para que el empleo de calidad se consolide.

La crisis sanitaria se ha llevado por delante miles de puestos de trabajo y ha supuesto una seria amenaza para las condiciones laborales en todos los ámbitos, tanto en la empresa privada como en el sector público.

Ante la reactivación económica, CSIF Málaga defiende que es el momento de apostar por la calidad en el empleo, para que nadie se quede fuera. Los trabajadores y las trabajadoras tienen que formar parte de la recuperación, no siendo víctimas de la precariedad, la desprotección ni la discriminación.

Para ello, debemos acabar con la inaceptable tasa de temporalidad en nuestras administraciones públicas, que se sitúa ya en el 30%, generada por una falta en la planificación y gestión de recursos humanos. CSIF exige complementar nuestro marco legislativo en línea con las directivas europeas, ofreciendo seguridad jurídica y certeza para evitar el abuso en la contratación temporal y en fraude de Ley, estableciendo sanciones a las administraciones y órganos gestores que abusen de la temporalidad y reparando los perjuicios ocasionados a las personas trabajadoras en esta situación.

La pandemia también ha demostrado que la vigilancia de la salud en el trabajo sigue siendo una asignatura pendiente. De hecho, existe un déficit en el reconocimiento de las contingencias laborales y prestaciones que se derivan del contagio del virus: en los tres primeros meses del año solo se ha reconocido a nivel nacional una treintena de casos de enfermedad profesional por enfermedades infecciosas en la que se incluye la Covid-19. Tampoco se están abordando las secuelas del virus de manera adecuada.

Por ello, es el momento de reclamar soluciones para avanzar hacia la recuperación económica real, un reparto justo de los fondos europeos y que se acometan las reformas necesarias para favorecer la creación de empleo, la regeneración de nuestro sistema productivo, el refuerzo de nuestros servicios públicos y la viabilidad de nuestro Estado del Bienestar.

Nos encontramos en un momento crucial en el que debemos, en primer lugar, garantizar el proceso de vacunación y de manera simultánea reforzar los servicios públicos vitales para nuestra ciudadanía, como sanidad, educación, justicia y servicios sociales. Dentro de los planes de recuperación también es el momento de abordar las medidas estructurales que necesitamos, a corto y medio plazo.

La pluralidad de opciones políticas debe trasladarse de inmediato al ámbito sindical y la presencia de CSIF en el diálogo social está justificada por la demanda social, la coyuntura actual y la emergencia laboral. Debemos construir una mayoría sindical más amplia en la que la independencia esté representada y que cuente con presencia en todos los ámbitos afectados por la crisis. Por eso, desde CSIF reiteramos la necesidad de modificar la Ley Orgánica de Libertad Sindical para abrir la representación sindical al conjunto de la sociedad española.

Por otra parte, el coronavirus ha agravado aún más la situación de desigualdad de las mujeres. Esta pandemia no solo ha supuesto un problema social, sanitario y económico a gran escala, también ha afectado de manera específica al equilibrio entre vida y trabajo. Los datos del mercado laboral muestran el retroceso que han sufrido las mujeres: la brecha en la contratación temporal se ha multiplicado por seis en el último año, ha aumentado la proporción de mujeres ocupadas a tiempo parcial por cuidado de menores, dependientes u otras obligaciones familiares; y hay más mujeres en paro o en ERTE. Esta situación también requiere medidas urgentes en el marco de la recuperación económica.

MÁS PRESENCIA EN LAS MESAS DE NEGOCIACIÓN

Pese a las dificultades que ofrece nuestro obsoleto marco legislativo en materia de libertad sindical, CSIF, gracias a la confianza de los trabajadores y las trabajadoras, ha incrementado su representación en el conjunto de las Mesas de Negociación de las Administraciones Públicas y ha cuadruplicado su representación en el sector privado a nivel nacional, lo que nos permite negociar los convenios colectivos en centenares de empresas privadas mejorando sustancialmente las condiciones laborales. Como ejemplo, CSIF subraya el reciente acuerdo alcanzado para mejorar las condiciones laborales de la plantilla de limpieza en la UMA.