La tercera ola de la Covid-19 vuelve a poner al sistema sanitario contra las cuerdas, aunque con una virulencia que no tiene precedentes en los meses anteriores, ni siquiera en la primera ola. Esta curva está pulverizando récords de contagios y de hospitalizaciones, con indiferencia del visor con el que se observe, ya sea local, regional o autonómico.

Con este preocupante panorama, y con las expectativas de que la pandemia siga asfixiando, los profesionales sanitarios mantienen el pulso ante el auge de ingresos, no sin arrastrar un importante desgaste físico y emocional, además de estar espoleados por las bajas de los compañeros que se contagian durante largos turnos de exposición al virus.

Solo en la provincia de Málaga, se contagian al día una media de 23 sanitarios, principalmente por su trabajo en centros hospitalarios, ambulatorios, consultorios... aunque también aquellos que desempeñan su labor en centros sociosanitarios, como las residencias. Se incluyen tanto médicos como enfermeras, auxiliares de enfermería o celadores.

En la última semana, se han notificado 164 contagios entre estos profesionales, 144 en centros sanitarios y 20 en sociosanitarios. Desde que empezó la crisis sanitaria, más de 2.197 profesionales de la Sanidad se han contagiado en la provincia, según se extrae de los datos ofrecidos por la Consejería de Salud a 25 de enero.

En cuanto al personal calificado como «no sanitario», en el que se incluyen a trabajadores sociales, administrativos, dirección y gestión... se han detectado 17 contagios en centros sanitarios y otros 16 en sociosanitarios, solo en los últimos siete días.

Por tanto, los hospitales malagueños afrontan este tercer envite con parte de la plantilla inhabilitada, al menos durante los diez días que dura la cuarentena obligatoria tras dar positivo en los test serológicos.

Y mientras tanto, continúan subiendo los ingresos en la provincia, que supera ya los 800 pacientes afectados, de los que cerca de 90 están ingresados en las unidades de Cuidados Intensivos, debido a la gravedad que presentan.

UCIS ocupadas al 30%

En las últimas dos semanas, en Andalucía se han diagnosticado casi 77.000 casos de Covid-19, una situación que está incrementando la presión asistencial en los hospitales de la comunidad autónoma.

Actualmente, en torno al 23% de las camas convencionales están ocupadas por pacientes con Covid-19, un porcentaje que se acentúa en las Unidades de Cuidados Intensivos, ocupadas casi al 32% por personas seriamente comprometidas a causa del virus, donde se encuentran más de 500 andaluces. El ritmo semanal de ingresos en estas unidades es de 70 pacientes.

El pasado fin de semana, esta tercera ola batió el pico de hospitalizados de la segunda ola de Andalucía -registrado el 10 de noviembre con 3.478 ingresados-, y continúa batiendo sus propios récords con más de 3.600 pacientes infectados.

Con un nivel de positividad que roza el 20% en las pruebas serológicas realizadas en Andalucía, incluyendo PCR y test de antígenos, la transmisión del virus sigue en niveles muy altos que prolongarán los nuevos contagios en las próximas semanas.

«Plan 7.000»,más camas ante la previsión de ingresos

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía tiene previsto aprobar hoy otro plan de contingencia sanitario, este último denominado «plan 7.000», que contempla un despliegue de camas y recursos sanitarios para afrontar un escenario de 7.000 ingresos en la comunidad autónoma.

El Ejecutivo andaluz pondrá en marcha este plan justo una semana después de que activase el plan «4.500» en el último Consejo de Gobierno, una estrategia en la que se vaticinaba para Málaga una presión asistencial de 982 hospitalizados, de los que 147 estarían críticos. Además, contemplaba la puesta en funcionamiento del hospital establecido en el polideportivo de Carranque y en la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, que aportarían 1.146 camas más.