Las empresas malagueñas han optado por diversificar mercados e incrementar significativamente su número de operaciones de comercio exterior en los mercados internacionales más allá de la Unión Europea para paliar el daño económico que la pandemia haya podido provocar en la demanda del mercado interno. Si hace unas semanas se conocía que Málaga rubricó el pasado año un nuevo récord exportador, con 2.288 millones de euros en ventas y un 1,9% de subida respecto al ejercicio anterior, ahora son las cifras de la Cámara de Comercio las que evidencian que las compañías han redoblado su apuesta por las exportaciones en un año tan complicado para la actividad. Así, este organismo expidió en 2020 casi 6.900 certificados de origen para operaciones de exportación a países de fuera de la UE, la mejor cifra de siempre, con un crecimiento anual del 47%.

«Un certificado de origen corresponde a un envío al exterior realizado por una empresa, independientemente del volumen de la mercancía. Se contabiliza tanto una partida de unos pocos de kilos como otra de muchas toneladas. Y los certificados tienen que pedirlos para cada envío tanto la gran empresa habituada a exportar como el pequeño negocio que se inicia en el comercio exterior», explica el presidente de la Cámara de Comercio de Málaga, Sergio Cuberos. A su juicio, el sensible aumento demuestra que las firmas «se han buscado más la vida en el exterior» en un momento especialmente complicado para el negocio, y están abriendo la puerta de nuevos mercados, con especial importancia de los destinos asiáticos y con el segmento agroalimentario como punta de lanza.

«El dato de operaciones es muy valioso porque revela que todas estas empresas han sembrado en la época de pandemia, cuanto más duro es hacerlo, y eso seguro que deja muchos réditos a seguro para la economía y la exportación malagueña», comenta. China, Estados Unidos, Corea o Filipinas fueron algunos de los destinos con más crecimiento de operaciones, según explica la Cámara. El organismo que preside procedió a digitalizar la concesión de certificados de origen cuando estalló la pandemia, ya que hasta ese momento las empresas tenían que remitir la documentación de forma física.

Los primeros meses del año 2021 mantienen la tónica de crecimiento de envíos registrada el pasado año, así que el presidente no descarta que este ejercicio puede moverse en nuevos máximos históricos. «En España, la demanda interna sigue estando tocada, y lo lógico es que las empresas sigan apostando por la vía internacional para ampliar posibilidades de negocio», afirma.

Y es que, sin duda, la crisis del coronavirus ha dejado evidentes estragos en el tejido productivo malagueño; el censo de la Cámara de Comercio, elaborado con los datos de sociedades mercantiles que maneja la Agencia Tributaria, muestra que el número de firmas en la provincia bajó el pasado año casi un 5%, pasando de cerca de 139.000 a 132.196. O sea, que el año del coronavirus ha dejado un retroceso de unos 6.800 negocios en Málaga. «El Covid le ha pegado un buen bocado al empresariado», lamenta Cuberos.

Un parque creciente

El escenario actual, en lo relativo al comercio exterior, es que Málaga cerró el año 2020, dominado por la pandemia, igualando su mejor cifra de empresas exportadoras de siempre con 4.624 compañías. El dato, ofrecido por la Agencia Andaluza de Exportación e Inversión Extranjera (Extenda), mejora ligeramente el del año anterior (sube un 0,5%) y es similar al de 2018. Sin embargo, sí se constata un cierto retroceso en la cifra de empresas locales que exportan de forma regular (aquellas que venden al extranjero durante cuatro años consecutivos), que bajan un 6% (de 976 a 918).

En el caso de las empresas que exportan fuera de la UE, la Cámara recuerda que son ya cerca de 160, y añade que en el último año se contabilizan 32 que lo han hecho por primera vez precisamente en el año de la pandemia.

La perspectiva, en todo caso, habla de un gran salto de dimensión en la última década, donde la cifra total de firmas que exportan a cualquier punto del globo aumentó un 60,8% desde 2010, mientras que la de exportadoras regulares lo hizo un 67%.

El interés por las exportaciones comenzó a crecer de forma exponencial hace ya 13 años, cuando las empresas acudieron al mercado externo para amortiguar el desplome de la demanda nacional que generó la crisis a partir de 2008. Algunas firmas ya tenían una actividad significativa en el exterior pero la recesión hizo que otras que hasta entonces basaban todo su negocio en el mercado interno se vieran también en la necesidad de internacionalizarse.

Todas estas subidas están en consonancia con el crecimiento del volumen de ventas al extranjero realizadas desde Málaga. Los 2.288 millones de euros de 2020 es más del doble del registrado en 2007, justo antes del estallido de la crisis (980 millones).