La pandemia no ha sido obstáculo para que la inversión de los malagueños en fondos de inversión haya tocado nuevos máximos históricos en el año 2020, confirmándose como un instrumento en alza para los que disponen de ahorros y buscan una mayor rentabilidad de la que ahora ofrecen los depósitos bancarios (prácticamente nula), en una coyuntura que continúa protagonizada por los bajos tipos de interés. A cierre de 2020, la provincia cuenta con 195.726 cuentas de partícipes en fondos de inversión, con una subida del 1,5% en relación al año anterior (181.400), según el informe publicado ayer por el Observatorio de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco). Málaga supera ya en un 33% el volumen de cuentas de 2015 (cuando había 147.000).

Inverco siempre matiza, eso sí, que hay inversores con varias cuentas, por lo que calcula que el número real de inversores podría ser de más de 140.000 malagueños (la práctica totalidad son personas físicas), lo que equivaldría a alrededor del 8% de la población de la provincia.

El patrimonio invertido por los ahorradores de la provincia malagueños en fondos de inversión alcanzó así los 5.524 millones de euros, ligeramente por encima de los 5.445 millones de 2019. Lo invertido en fondos ha aumentado casi un 30% en cinco años.

El director de Estudios del Observatorio Inverco, José Luis Manrique, destaca que el patrimonio invertido se mantuvo «pese a las dificultades de un año marcado por la crisis sanitaria del Covid-19, que condicionó de forma relevante el comportamiento del ahorrador».

En un año más que atípico por la situación de emergencia sanitaria, el perfil de riesgo de los partícipes fue variando a lo largo del año en función de cómo evolucionaban los mercados financieros. «Durante los primeros compases de la pandemia, los partícipes buscaron refugio en posiciones más conservadoras y en el momento que se empezaron a atisbar los primeros signos de recuperación económica, sobre todo en los mercados internacionales, los partícipes empezaron a canalizar sus inversiones hacia posiciones más dinámicas con mayor componente de renta variable en sus carteras», explicó.

Málaga sigue, aunque a menor ritmo de subida, la misma dinámica alcista registrada a nivel nacional, donde este tipo de instrumentos aumentó el pasado año un 8,6% hasta alcanzar los 12,6 millones de cuentas de partícipes mientras que el volumen de patrimonio invertido (276.636 millones de euros) se mantuvo estable respecto a 2019. En los últimos cinco años, el dinero invertido en fondos en España subió un 25,7%.

«Confianza» pese al Covid

Inverco achaca el constante incremento de inversores de estos años tanto al desarrollo de los servicios de gestión discrecional y de asesoramiento de carteras, que asignan varios fondos (y en consecuencia varias cuentas) a cada ahorrador, como principalmente al «creciente interés» en canalizar los ahorros a través de fondos.

La provincia malagueña se coloca como la decimoséptima de España en este apartado, en una clasificación encabezada un año más por Madrid y Barcelona (más de dos millones de cuentas cada una), Vizcaya (785.000), Guipúzcoa (casi 541.000) y Valencia (508.000).

Sin embargo, por patrimonio invertido, Málaga escala hasta la novena plaza, con Madrid (más de 70.000 millones de euros) y Barcelona (36.800) y Vizcaya (15.324) de nuevo en cabeza. En este apartado, la provincia malagueña es además la primera de Andalucía, por delante de Sevilla (4.820), a la que rebasó en 2019.

Manrique afirma que el comportamiento por parte del ahorrador en fondos de Inversión en esta situación tan complicada del Covid fue «ejemplar», al haber mostrado «una extraordinaria confianza en este producto de ahorro a medio y largo plazo».

«La experiencia de lo acontecido en 2020 demuestra que aquellos partícipes que mantuvieron sus posiciones en fondos en los peores momentos de la crisis, manteniendo así su objetivo de inversión a medio y largo plazo, pudieron transformar las pérdidas latentes en posteriores ganancias, mientras que las decisiones precipitadas de desinversión a corto plazo generan pérdida de oportunidades de rentabilidad para los partícipes», indica.

Y es que tras un primer trimestre con una notable incertidumbre, los partícipes intensificaron su confianza en la inversión colectiva en los tres siguientes, y permitieron cerrar el año con flujos netos positivos a nivel nacional.

En cuanto a rendimientos, Inverco dice que la «notable revalorización» de las carteras en el segundo y cuarto trimestre del año, permitió al conjunto corregir el ajuste de valor experimentado en el primer trimestre, y en especial, en los 20 primeros días de marzo, cerrando finalmente el año con rentabilidad positiva.

Perfiles de riesgo

El Observatorio viene explicando que los inversores que acuden a estos fondos no son sólo gente de alto poder adquisitivo, profesionales de la inversión o grandes empresas sino, sobre todo, familias ahorradoras que quieren sacarle partido a su dinero. «Hablamos de una clase media que busca una rentabilidad extra y aprovecha las oportunidades que ofrecen estos instrumentos», suelen comentar.

El mercado distingue básicamente cuatro categorías para clasificar los productos que se incluyen en los fondos de inversión: Monetarios/Renta Fija, Garantizados, Mixtos y Renta Variable. Los dos primeros están dirigidos a los clientes de perfil más conservador, los Mixtos se mueven en un perfil medio de riesgo y la Renta Variable (donde entra toda la cotización de acciones en las bolsas) quedan para los más atrevidos. En el tema de los fondos, claro está, la regla de oro es que a mayor nivel de riesgo, mayor rentabilidad.

En Málaga, los 5.524 millones de patrimonio invertidos en fondos se concentran principalmente en las categorías de bajo perfil de riesgo. A cierre de 2020, un 30,7% corresponde a Renta Fija y otro 14,2% se va a los Garantizados. Entre ambas categorías suman un 44,9% del total (en España el porcentaje, es inferior: el 38%). En todo caso, en 2016 esa suma en Málaga era del 62% y en 2017 del 51,1%, lo que parece reflejar que los inversores malagueños se mueven, aunque muy poco a poco, a posiciones más «dinámicas». El perfil, hasta hace poco, era el de inversores a corto plazo, pero ahora hay personas que permanecen con su dinero invertido entre cinco y siete años.

El resto del patrimonio invertido por los malagueños en fondos se desglosa entre un 43,5% de productos Mixtos y otro 11,6% que se va a la Renta Variable. Inverco recomienda siempre dos normas básicas: invertir a largo plazo y diversificar la inversión para limitar el riesgo.