El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, aseguró ayer, durante su intervención en el acto de celebración del Día de la Provincia, que Málaga, afectada especialmente por la crisis económica que ha producido la pandemia, «será, no obstante, la que más rápido y con más fuerza se recupere», porque «se ha convertido en el lugar en el que hay que estar, el sitio ideal para vivir, trabajar, invertir y descansar».

«En ese empeño está la Diputación de Málaga y los ayuntamientos de la provincia», subrayó el presidente provincial, que refirió como ventaja el hecho de que «el atractivo que suscita Málaga entre las empresas y los inversores de todo el mundo es ya incuestionable». En este sentido, celebró la «visión y liderazgo» del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, como parte causante «de la próxima revolución y etapa de esplendor que va a vivir nuestra provincia»; con hitos como «la decisión de Google de implantar aquí su centro de ciberseguridad, con una inversión global de 650 millones de euros, lo que ha supuesto un toque de atención respecto a lo que está pasando en Málaga y en la Costa del Sol».

Salado se refirió, como parte de esta trayectoria que ha convertido a Málaga en referente tecnológico, a las firmas malagueñas que comenzaron como startups, como son Freepik o Uptodown, que junto a otras multinacionales consiguieron situar a la provincia en el mapa: «Estoy convencido de que esto no ha hecho más que empezar». No obstante, recordó que «esa Málaga tecnológica que se está convirtiendo en referente en Europa y en el mundo no hubiera sido posible sin la potencia de nuestro sector turístico, sin contar con la marca internacional que es la Costa del Sol o con los más de 117.000 trabajadores y 14.000 empresas que viven de la actividad turística». «Lo están pasando muy mal, pero quiero decirles que la Diputación y Turismo Costa del Sol siempre los van a apoyar; y quiero que vuelvan a ser optimistas, porque la recuperación va a ser plena y volveremos a ser líderes».

Sobre la pandemia, consideró que es imposible decir «que saldremos mejores de esta; la pandemia no nos ha hecho mejores, porque nos faltan, según cifras oficiales, y posiblemente se queden cortas, 1.652 malagueños». El golpe ha sido muy duro y nos deja una gran cicatriz en el corazón, y aunque no nos haga mejores, sí que ha sacado lo mejor de nosotros mismos».

El presidente de la Diputación, Francisco Salado, durante su intervención. Gregorio Marrero

Ejemplo de ello son los reconocidos por el Día de la Provincia, principalmente el colectivo sanitario: «Han sido y siguen siendo nuestros héroes en esta guerra contra un enemigo invisible pero mortífero». «Muchos de ellos han perdido la vida en esta lucha contra la enfermedad, por lo que en nombre de todos los malagueños quiero mostrarles nuestro agradecimiento eterno; también por el excelente trabajo que están haciendo con el proceso de vacunación».

En cuanto a los otros premiados, valoró «su capacidad de resistencia, de resiliencia, superando dificultades y levantándose tras cada golpe, cada uno en su ámbito», como es el caso del Málaga CF, «que ha dejado atrás el claro riesgo de desaparición en el que estaba sumido el club, con muchos sacrificios pero con una gestión sensata que ya mira de cara al futuro». «O el Festival Starlite, ejemplo de nuestro sector turístico y de ocio, que tanto ha sufrido y sigue sufriendo con esta crisis. El verano pasado lograron mantener su actividad y este año volverá a ser una magnífica plataforma de promoción de la Costa del Sol».

En el caso de la Fundación La Caixa, también reconocida por el Día de la Provincia, Salado aseguró tener «sólo palabras de gratitud ante un aliado de primer nivel de la Diputación en muchos proyectos contra la desigualdad, la pobreza y la despoblación», además de que «juntos hemos convertido La Noria en un referente de innovación social y de emprendimiento en todo el mundo».

Salado reconoció también la labor de los alcaldes y concejales de la provincia. «El municipalismo ha demostrado durante la pandemia su cercanía con los problemas de los vecinos; muy especialmente en los pueblos pequeños, donde sus alcaldes y alcaldesas se han convertido en auténticos bastiones en la lucha contra esta enfermedad. De su mano vendrá la recuperación».