Los silencios hay que explicarlos. Aunque pueda parecer que la visita de ‘El pensador’ a esta bodeguilla imaginaria se ha hecho esperar porque estaba guardando luto por la reaparición de los ataques de Ferraz a su admirada Susana Díaz, el motivo no ha sido otro que el aislamiento que el virus le impuso al anfitrión: ‘El tabernero’.

En cuanto se ha vuelto a levantar la persiana de este establecimiento que incluye entre sus mandamientos el de hablar de política, ‘El pensador’ no ha tenido problema en tomar asiento al aire libre y, sin despojarse de la mascarilla, ha lamentado ese panorama tan actual en el que el PSOE aporrea sus tambores de guerra, con el mismísimo Pedro Sánchez como director de orquesta.

‘El pensador’ se sincera y confiesa que en su fuero más ingenuo albergaba la esperanza de que Pedro Sánchez le concediese una última oportunidad a Susana Díaz y evitase el enfrentamiento interno en tiempos de pandemia: «Los propios críticos admitían que existía esa posibilidad; que si Pedro daba la orden, ellos se quedarían quietos aunque pensaran que era una forma de dar por perdida Andalucía. Ahora, seguirán haciendo todo lo posible para que Susana desista. Hay muchos que están esperando a que le vengan un par de encuestas mal dadas, para que ella se convenza y se vaya por su propio pie, pero los sondeos que ahora mismo maneja el PSOE andaluz son bastante buenos y le dan la victoria en esta comunidad con 40 escaños».

Aunque intenta ser objetivo, el ‘susanismo’ de quien habla es tan conocido en La Bodeguilla que ‘El tabernero’ rompe su silencio para introducir otro punto de vista: «Un veterano político del PSOE, que suele venir por aquí, me dijo una vez tan irónico y didáctico como de costumbre que Susana y Pedro llevan peleándose desde que estaban en las Juventudes Socialistas; este hombre considera que lo de ellos no tiene arreglo, que Pedro la tiene descartada desde que perdió el poder en San Telmo y que lo de la tregua fue un gesto más de él para encontrarle una salida, pues le ha hecho propuestas como la de la presidencia del Senado pero ella no cede. Mantener el control orgánico y volver a la presidencia de la Junta es su obsesión y, caprichos de la vida, la supervivencia de Susana pasa como la de Pedro en su momento por enfrentarse al aparato en unas primarias».

Antes de que se apague definitivamente la conversación, ‘El pensador’ vuelve a pedir la palabra y se despide con un disparo en clave local: «De todas formas, los ‘sanchistas’ aún gozan de un peso bastante relativo en esta provincia; no se sabe si están escondidos o divididos y, además, Ignacio ‘Peter Pan’ López va a tener que estar muy atento a los conversos que irán apareciendo en su camino en las próximas semanas».

Su insinuación pone a cavilar, hasta el punto de soltarle la lengua, a su interlocutor. ‘El tabernero’ desliza la consiguiente maldad para dejar en el aire las elucubraciones, hasta que otro día sigan la charla socialista por donde la habían dejado: «Hablando de conversos, llama mucho la atención el protagonismo que, uno en la sombra y otro de forma más pública, están dispuestos a adquirir en las huestes críticas tanto Luciano Alonso como el alcalde de Torremolinos, José Ortiz, quienes no hace tanto daban los vientos por Susana; ¡ay, la política! Y lo que nos quedará por ver, no serán pocos los que cambien de bando para apostar a caballo ganador en cuanto la candidatura alternativa que bendiga Ferraz vaya cogiendo forma».