Es un debate recurrente que sale a la luz en comisiones y plenos, al menos, una vez al año. Se trata de si la ciudad debe o no permitir la construcción al norte de la Ronda Este. La oposición lo tiene claro: no debe hacerse nada. Y el equipo de gobierno, conformado por el PP, Cs y el edil no adscrito Juan Cassá, no se quiere cerrar a que haya alguna intervención urbanística, aunque sea puntual, pero no grandes urbanizaciones. Noelia Losada, portavoz de Cs, lo ha ejemplificado en un centro de alto rendimiento deportivo, por ejemplo. El alcalde, Francisco de la Torre, es proclive a esta opción, pero hoy, en la Comisión de Sostenibilidad Medioambiental, ha vuelto a quedar claro el abismo que hay, en relación al modelo de ciudad, entre los dos bloques ideológicos.

Todo ello ha surgido alrededor del proyecto del anillo verde en el Distrito Este, un ambicioso proyecto, del que informó recientemente este periódico, por el que se pretenden reforestar y regenerar más de 2.000 hectáreas en el Distrito Este con un coste de más de 16 millones de euros y en un periodo de treinta años, según el documento de avance del Observatorio del Medio Ambiente Urbano (OMAU), entidad que depende del Consistorio y cuyo director, Pedro Marín Cots, ha recordado hoy, frente a los planes de PP y Cs, que la legislación actual impide construir nada al norte de la ronda Este. Es decir, ha discrepado públicamente, como por otra parte viene siendo habitual en este y otros asuntos, del Consistorio.

Así, ocho votos de PSOE, Cs y Juan Cassá han servido para rechazar sendas propuestas del PSOE, IU y Podemos con el fin de que el equipo de gobierno mostrara su compromiso de mantener el cinturón verde al norte de la Ronda Este manifestando su disconformidad a cualquier "actuación de especulación urbanística", en la propuesta de redacción de los socialistas; o "el Pleno declara de forma institucional su renuncia a tramitar desarrollos urbanísticos residenciales y terciarios en los terrenos al norte de la ronda Este en los que está proyectado el anillo verde".

Sí han salido adelante, por unanimidad, instar al equipo de gobierno a llegar a cabo un sistema de gstión del Plan Especial del Anillo Verde cumpliendo con el Plan Alicia (relativo al clima) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible e instar a todas las administraciones a que colaboren económicamente con el proyecto, propuestas ambas del PSOE, mientras que Adelante logra arrancar el compromiso de continuar impulsando de forma prioritaria este plan y a seguir consignando partidas en los presupuestos para su estudio, tras las enmiendas solicitadas por Susana Carillo, portavoz del equipo de gobierno, quien ha señalado: "Nosotros pensamos que pueden venir necesidades de infraestructuras, instalaciones o desarrollos en algunos momentos" para el norte de la ronda Este que deberían ser estudiados. Losada, portavoz de Cs, lo ha expresado así: "Sí al anillo verde, pero no vetarnos a nosotros mismos cualquier tipo de desarrollo", como, por ejemplo, un centro de alto rendimiento deportivo.

Carillo ha insistido en que el desarrollo del anillo verde permitirá absorber más de 1,5 millones de toneladas de CO2, la mitad de las que produce la ciudad. Y ha recordado que se está pidiendo dinero de diversos programas europeos para su desarrollo. Juan Cassá, edil no adscrito, ha dicho, en relación al desarrollo urbanístico al norte de la ronda Este, que no se puede dejar de lado "el desarrollo ni la estrategia de la ciudad".

Begoña Medina, edil socialista, ha dicho que "no pude haber sospecha de querer utilizar parte de esos suelos para el desarrollo" inmobiliario, refiriéndose sobre todo a urbanizaciones residenciales o instalaciones terciarias, comerciales o de oficinas, mientras que la edil de Podemos e IU Paqui Macías ha indicado que el equipo de gobierno ha de tomarse en serio este proyecto y no lo use como "propaganda verde", además de exigir la renuncia "a cualquier intención de construir" en esa zona.

Pedro Marín Cots, director del OMAU, ha sido contundente: la Agenda Urbana, el Plan del Clima, el POTAUM de 2009 y el PGOU de 2011 establecen "un sellado a la urbanización al norte de la ronda. Con los actuales instrumentos de planeamiento no se puede construir al norte de la ronda". Además, una parte importante del suelo está protegido.

Ya en octubre de 2019, el equipo de gobierno rechazó manifestar su negativa a construir al norte de la Ronda Este, como propuso en una comisión de Urbanismo el edil socialista Mariano Ruiz Araújo en una moción. Sí salió adelante por unanimidad la intención de desarrollar un plan de reforestación en esa zona, el anillo verde. El edil de Ordenación del Territorio, Raúl López, fue muy claro aquel día: «Nosotros, en el norte de la Ronda Este queremos construir, claro que sí, yo personalmente, como concejal de Urbanismo, quiero construir un centro hospitalario» que dé servicio a la zona Este de la ciudad, en un área que alcance, incluso, al Rincón de la Victoria. Así, López indicó que la ronda Este no es ningún límite para la ciudad, sino que el trazado de la carretera se decidió así por razones de movilidad y urbanísticas. López ha asegurado que apoyaría la construcción en esa zona siempre que se trate de proyectos de interés general, que encajen con el entorno, y con un tratamiento «pormenorizado, exhaustivo y concreto» en relación a espacios determinados que hagan que «el proyecto sea realizable».