La emblemática fábrica de Fujitsu en Málaga, situada en el polígono del Guadalhorce e inaugurada hace ahora 44 años, ha superado de forma satisfactoria el complicado ejercicio 2020-2021 (dominado por la irrupción del coronavirus) al lograr una facturación que, según las primeras estimaciones provisonales, rondará los 126 millones de euros, con sólo una caída de 8% en relación al anterior ejercicio, y que dejará un beneficio de seis millones (muy por encima de lo inicialmente presupuestado) gracias a una política de renegociación de los precios de sus suministros y a una estricta contención de gastos.

El 80% de las ventas de Fujitsu (101 millones) correspondieron al ámbito de la electrónica para la industria del automóvil al ser suministrador de grandes fabricantes como Toyota, Honda u Opel, y el resto se originó en otras líneas de negocio como los cajeros automáticos.

Fujitsu ha culminado además el ejercicio 2020-2021 (el año fiscal japonés va de abril a marzo) con un cambio de denominación que marcará de forma decisiva su trayectoria y sus planes de crecimiento de cara al futuro. Así, desde el pasado 1 de abril, la histórica marca de Fujitsu Ten ha dejado paso en la fachada de la factoría malagueña a la de Denso Ten España, el gigante japonés del segmento de electrónica de la automoción que en 2017 entró en el accionariado de la empresa y que, con un 55% del accionariado, es ya su principal propietaria, con Fujitsu con el otro 45%.

"Estos días ha habido algo de melancolía y de nostalgia entre algunos trabajadores, pero en realidad sólo hemos cambiado el nombre, y en unos meses nos acostumbraremos al nuevo", bromea la directora de la factoría Blanca Hermana, que reconoce a este periódico que las últimas semanas, entre el trabajo para el cierre fiscal del año y toda la operativa para el cambio de nombre de la empresa, han sido "una verdadera locura".

Hermana explica que están "muy contentos" con los datos provisionales de facturación de un año que califica como «increíblemente difícil» pero que se ha conseguido superar con una caída pequeña en relación a lo que se temía.

"Las primeras previsiones que teníamos con la pandemia era que las ventas podían caer entre un 30% y un 40%. Nosotros teníamos presupuestado 138 millones en ventas, con lo que podíamos haber bajado a un resultado de en torno a 90 millones, pero la segunda parte del año 2020 nos permitió remontar, gracias al esfuerzo de todos en la fábrica", señala satisfecha.

La directora de la fábrica de Denso Ten España, Blanca Hermana, en una imagen de archivo.. Arciniega

Y es que el inicio de la pandemia dejó un escenario a nivel mundial desolador no sólo en lo sanitario sino también en lo económico y comercial, con la actividad en China completamente parada (siendo el principal canal de suministro de componentes para la factoría malagueña) y con las fábricas de todo el mundo, incluidas las de automóviles, trabajando a medio gas en medio de fuertes restricciones de movilidad.

La segunda parte del ejercicio, cuando se relajaron estas medidas y entraron las ayudas de los distintos gobiernos en la economía, permitió que el segmento de automoción y sus ventas recuperasen algo de normalidad, lo que también beneficio a la actividad de Fujitsu. De hecho, el ERTE que la dirección acordó para toda la plantilla y que estuvo vigente hasta final de año sólo tuvo que utilizarse hasta verano, ya que en agosto toda la plantilla fija (unos 350 empleados) estaba ya reincorporada. Además, se pudo reincorporar a parte de los temporales, llegando a contar con una media mensual de 440 trabajadores en estos últimos meses.

Pese a estos buenos resultados, Hermana insiste en que lo extraordinariamente complicado que ha sido el ejercicio, ya que al drama de la pandemia se sumaron otros acontecimientos como la escasez global de semiconductores o el bloqueo del Canal de Suez debido al encallamiento del buque "Ever Given", que retrasó diez días la entrega de pedidos en Fujitsu. "Si el bloqueo hubiese durado algo más habríamos tenido que parar algunas líneas de producción", admite.

Denso es un gigante que trabaja para marcas como Volkswagen, Porsche, Audi o Renault, y por ahí esperamos crecer mucho. Siempre están buscando negocio nuevo en Europa y lo que queremos es que esos productos se realicen en Málaga

Blanca Hermana - Directora de la fábrica de Denso Ten en Málaga

La producción de Fujitsu se centra en la automoción, aunque también es ahí donde más ha descendido la facturación prevista (de 115 millones presupuestados se lograron 101), mientras que en las otras líneas de negocio sí hubo subidas (de los 22,5 millones previstos se ha pasado a un logro de 25). Hermana resalta el negocio logrado con los cajeros confeccionados para clientes como Caixabank (14,5 millones) o la fabricación de componentes para clientes como la malagueña Airzone (en el ámbito del aire acondicionado inteligente para hogar) o la israelí Arad (medidores de agua).

Respecto a los planes de Denso para Málaga, Hermana se muestra muy ilusionada, convencida de que los productos que encargue la firma japonesa a la fábrica del polígono del Guadalhorce contribuirán a aumentar la facturación en los próximos años. «Es un gigante de la automoción que trabaja para marcas como Volkswagen, Porsche, Audi o Renault, y por ahí esperamos crecer mucho, aunque eso tardará un tiempo. El año que viene empezaremos a fabricar los primeros productos para Denso. Siempre están buscando negocio nuevo en Europa y lo que queremos es que se puedan realizar desde Málaga», comenta.

El control de emisiones de CO2 o la conducción automática son algunos de los campos donde Denso está realizando más inversiones y desarrollo. Por ejemplo, ya hay un acuerdo con Denso Thermal System, sociedad italiana del grupo, para que en Málaga se puedan producir sus componentes en el plazo de año y medio.

Para el nuevo ejercicio 2021-2022 que ahora arranca, la ya denominada Denso Ten España espera una facturación de casi 130 millones de euros, aunque se confían en que, si el proceso de vacunación avanza de forma adecuada y la situación sanitaria va mejorando, esas previsiones puedan superarse.

Labor social y proyecto medio ambiental

La responsable de la fábrica se ha mostrado también orgullosa del trabajo que ha desempeñado Fujitsu y sus trabajadores durante el año de la pandemia a nivel social. Además de fabricar en su momento los respiradores diseñados por la Universidad de Málaga (UMA) y con la colaboración de la Junta de Andalucía, la compañía también ha donado miles de mascarillas cuando había escasez de ellas. Los trabajadores de la empresa e incluso varios jubilados realizaron además protectores faciales de plástico con impresoras 3D que tuvieron un destino social.

Hermana añade que, a nivel sanitario, la empresa adoptó desde un primer momento todos los protocolos de seguridad. En la plantilla de Fujitsu ha habido 24 positivos desde que estalló la pandemia, pero todos se han contagiado fuera de la empresa, sin que haya habido ningún caso de trasmisión interna.

Por último, comenta que Fujitsu va a iniciar un proyecto de energía solar en los próximos meses en sus instalaciones, mediante la instalación de paneles fotovoltaicos en los nuevos techos que se instalen en la zona de aparcamiento. La idea es obtener la energía necesaria para el mantenimiento del edificio de la fábrica fuera de las tareas de producción.