Ricardo Baroja, pintor, escritor y hermano de Pío Baroja, lanzó la idea durante una tertulia veraniega en la playa de San Juan de Alicante: «Comprar un velero y remontarnos con él a la altura de Finisterre, y luego abandonarnos a los vientos y las corrientes, sin realizar ninguna maniobra a bordo que pudiera dar rumbo a la embarcación».

Este pasaje a la aventura no cayó en saco roto: años después, en 1933, dos de sus amigos, el ingeniero industrial madrileño Fernando Cárdenas y su mujer, Pilar Coello de Portugal, recogieron el guante y con sus cuatro hijos surcaron los mares, con el propósito de dar la vuelta al mundo, en una simpar singladura en la que el Puerto de Málaga tuvo un importante protagonismo.

Sin embargo, el pasado político del socialista y ateneísta Fernando Cárdenas levantó las sospechas de una parte de la prensa nacional, incluida la prensa de Málaga, que concluyó que aquel era algo más que un viaje de placer y de recopilación de datos científicos.

La increíble historia de este barco, la goleta de tres palos ‘Exir Dallen’, y uno de sus tripulantes, el famoso fotógrafo francés de origen rumano Eli Lotar, son los protagonistas de ‘Eli Lotar. Realidad y sueño del rebalaje y puerto de Málaga’, un trabajo realizado por el patrón de yate y experto en temas náuticos Andrés Portillo Strempel, para el número 51 de ‘Cuadernos del Rebalaje’, de la Asociación de Amigos de la Barca de Jábega. La obra cuenta con las ilustraciones de Paco Aguilar.

El 'Exir Dallen' en la prensa nacional.

«Esta historia, en la que hay intriga política, arte y aventura es para una película», subraya esta semana Andrés Portillo, que cuenta que, por azar , hace dos años y medio se topó en internet con una foto de Lotar relacionada con el velero y decidió investigar.

Para el autor, «posiblemente» sea el del ‘Exir Dallen’ «el primer intento español de vuelta al mundo náutica deportiva o por lo menos de travesía transatlántica». Porque hay que decir que sus integrantes no llegaron a dar la vuelta al mundo pero sí cruzaron el charco, en unos tiempos «de transición de la vela al vapor». De hecho, el velero contaba con un motor auxiliar de gasolina.

A grandes rasgos, la goleta ‘Trinidad Parodi’, más tarde rebautizada ‘Exir Dallen’, un barco mercante construido en Vigo en 1919, fue comprado por Fernando Cárdenas en 1932 y remodelado para la vuelta al mundo.

Parte de la tripulación del velero.

Parte de la tripulación del velero.

El 9 de julio de 1933 partía de Vinaroz y recorría la costa mediterránea hasta Málaga, a donde llegó a mitad de agosto y no se marchó hasta octubre.

Tras continuar la travesía, una avería en un puerto marroquí les obligó a regresar a Málaga, donde el ‘Exir Dallen’ permaneció anclado frente al actual Colegio de Abogados desde el 11 de enero al 13 de abril del 34.

¿Era un viaje de placer? Se da la circunstancia de que el ingeniero y dueño y del barco, acérrimo republicano, junto con otros miembros de la tripulación participó en 1930 en la fallida sublevación antimonárquica de Jaca.

Esta circunstancia motivó que en abril del 34, el diario nacional y monárquico ‘La Época’, con el antetítulo de ‘La propaganda soviética en Málaga’, y el título ‘Extraños manejos de un velero anclado en la bahía’, informara de que la vida a bordo del ‘Exir Dallen’, propiedad de un ‘extremista’, «se ajusta escrupulosamente a la ortodoxia comunista. Igualdad absoluta». Y recoge «el rumor que circula por toda Málaga» de que se ha fletado «con el único objeto de propagar la doctrina comunista por todas las poblaciones del litoral, fomentando disturbios».

Vista de la cubierta.

Vista de la cubierta.

De esta noticia se hicieron eco varios diarios nacionales y extranjeros. Fernando Cárdenas contestó a los dos días en el diario malagueño de izquierdas ‘El Popular’ y declaró que «es tendencioso e imperdonable que periódicos de solvencia acojan noticias falsas como la que asegura que mi barco fue fletado para propagar la doctrina comunista».

Además, aclaró que el propósito del viaje era estudiar «la fauna, flora y meteorología de los puertos que visitamos».

El propietario escribió a ‘La Época’ pero también al diario malagueño ‘La Unión Mercantil’ para protestar.

Para Andrés Portillo, sí es probable que el viaje tuviera un trasfondo político, alguna conexión con el partido comunista para aprovechar la singladura con vistas a la propaganda obrera, de ahí que no fuera casualidad la incorporación temporal al barco de los fotógrafos Jacques-André Boiffard y Eli Lotar. Este último, por cierto, acababa de trabajar con Buñuel en ‘Las Hurdes, tierra sin pan’, el impactante documental sobre la miseria en este rincón de Cáceres.

Tras dejar Málaga, el velero arribó a Marruecos, Canarias, Cabo Verde, Nigeria, los actuales Gabón y Guinea Ecuatorial, Brasil y Uruguay -fin de trayecto-. Andrés Portillo tampoco descarta que el viaje fuera un pretexto para abandonar España con el fin de que la familia Cárdenas buscara refugio en Uruguay. Por cierto que fue en ese país donde el ‘Exir Dallen’ acabó sus días: fue vendido a la Armada Uruguaya, que lo empleó como buque de instrucción e hidrográfico, con el nombre de ‘Aspirante’. Años más tarde fue desguazado.

Málaga y Eli Lotar

El trabajo de Andrés Portillo también incluye un apartado sobre las fotos que Eli Lotar tomó de los pescadores que malvivían desde La Misericordia hasta Torre del Mar y la costa de Granada.

Las fotos originales, algunas de las cuales pueden verse en el trabajo, las conserva el Centre Pompidou de París, que dedicó a Lotar dos exposiciones en los 90. El investigador propone que el Centre Pompidou Málaga expusiera el trabajo de prestigioso fotógrafo franco rumano.

Eli Lotar.

Eli Lotar.