El proyecto de cámaras de videovigilancia es, en sí mismo, parte del modelo de ciudad. Es la elección que hizo el Ayuntamiento para apoyar a la Policía Local y, claro, a la Policía Nacional, en el mantenimiento de la seguridad ciudadana. Y hoy esa apuesta ha dado sus frutos, porque esas cámaras de seguridad se han convertido en una ayuda técnica inestimable para resolver los delitos que se cometen, fundamentalmente, en el Centro Histórico de la capital. Así lo explica, al menos, Ricardo Fernández, del grupo de Informática de la Policía Local.

Dice el concejal de Seguridad, Avelino Barrionuevo, que «la implantación por todo el Centro Histórico está dando muy buenos resultados», sobre todo en cuanto a control de manifestaciones, seguimientos, o las aglomeraciones que se dan en Navidad o Semana Santa. «Es la visión de altura», cree.

Ricardo Fernández señala además que actualmente hay 20 cámaras en el Centro Histórico, se van a adjudicar 22 más y está pendiente de terminarse de hacer el pliego para el Soho, con 13 o 14 cámaras aproximadamente. El superintendente jefe de la Policía Local, José Fernando Cerezo, dice que resolver cualquier delito requiere de «muchas horas vigilando». Añade, por ejemplo, que gracias a las cámaras se ha resuelto un robo en una joyería de calle Larios de hace unos días, de forma que se pilló a los asaltantes en un coche en la zona Este de la ciudad, llevaban 32 anillos en su poder, y se les pudo relacionar con el hecho, acaecido dos días antes.

Explica Fernández que la Policía Nacional se puso en contacto con él para indicarle que la noche anterior había habido un atraco en una joyería de calle Larios y le pidió ayuda. Pudo ocurrir en la franja que va de las 2.30 a las seis y pico de la mañana. Así que Fernández se puso a analizar las imágenes y vio a dos individuos, casi a las tres menos cuarto según la hora de las imágenes, que señalaban la joyería; pasadas las seis de la mañana este comprueba que se han cambiado de ropa, «son los mismos que vuelven a la joyería, con bolsas, yo los veo merodeando por todo el Centro, muchos de ellos van comprobando escaparates, puertas por si se abren. Vuelven a la joyería». Pasó el vídeo a los agentes locales que patrullan en el Centro, y estos explican que esa misma noche los habían denunciado en calle Beatas por ir sin mascarilla y no respetar el toque de queda. Se pasó la información a la Policía Nacional, que los reconoce por la ropa y luego los caza en la zona Este, en un coche. Eran un vecino de Málaga y otro de Rincón de la Victoria.

Otro caso interesante fue una estafa que se produjo en un banco de calle Larios, cuando una mujer trató de sacar 36.000 euros de una cuenta usando un DNI robado en Barcelona. Las descripción de la Policía Nacional sólo revelan que hay una mujer con pantalón dorado y bolso rojo. Fernández comienza a visionar las imágenes y encuentra a la mujer, «la veo llegar, la observo bajarse de un vehículo, pillo el coche que pasa, y con las cámaras de acceso al Centro Histórico consigo la matrícula, es un coche de Ceuta, gracias a las cámaras se vio que el grupo realizaba estafas con DNI robados y se le pasan los datos del coche» a la Policía Nacional, que acaba localizando a estos individuos».

También se ha resuelto gracias a las cámaras el caso de una persona que rompió el cristal de un vehículo patrulla en la plaza de la Constitución, bajó por calle Larios y quemó contenedores de basura en la plaza de la Marina. «Se le pilló por las cámaras, después de rompernos el cristal se puso una capucha e iba tapado, pero hubo un momento en el que se quita la capucha, luego se la pone, rompe el patrulla, se va a Strachan y espera a otro individuo y finalmente se produce la quema de contenedores», indica.

Con estas cámaras se han resuelto decenas de robos de móviles en los bares del Centro, de forma que se puede observar detenidamente a los merodeadores en torno a las mesas y cómo aprovechan los descuidos de los consumidores para llevar a cabo sus fechorías. Así también se ha resuelto un robo a un operario de Limasa y otros episodios de similar naturaleza. «En Málaga optamos por una ciudad videovigilada, tenemos el Centro Municipal de Emergencias con diferentes fases de cámaras», dice el edil de Seguridad.

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La Policía Local participa en proyectos tecnológicos

La Policía Local, explica Ricardo Fernández, funcionario del Grupo de Informática del cuerpo, está inmersa hasta en cinco proyectos europeos. En uno de ellos, por ejemplo, se busca poder integrar los distintos sistemas de voz de comunicaciones de las diferentes policías locales, mejorando la eficacia y la coordinación, por ejemplo, entre los cuerpos de Málaga y Torremolinos. También están en un proyecto de Red.es, financiado por el ministerio, sobre el 5G. La idea es usar drones para controlar las aglomeraciones y las situaciones de peligro que se puedan dar. Serían drones de una gran capacidad óptica, dice, y escáneres térmicos para que «nos pudieran apoyar en otras situaciones». También está implicada en el archiconocido proyecto 5 Génesis, en el que, junto a otras ciudades como Atenas o Berlín, se despliega un conjunto de celdas de comunicaciones 5G en el Centro, de forma que los agentes puedan tener las imágenes de las cámaras y ser ellos mismos portadores de imágenes, transmitiendo lo que ocurre a través de un dispositivo 5G. Esto será muy interesante en Semana Santa o la Feria. Otro proyecto es el Protec, donde se trabaja en la elaboración de un manual de autoprotección de autoridades locales (se refiere a todas las policías que actúan en un municipio). Por último, trabajan en un proyecto más social, denominado Clara, para luchar contra el racismo y la xenofobia.