Una humilde colilla de tabaco tarda de 7 a 15 años en desintegrarse y pese a sus pequeñas proporciones, «tiene 400 elementos contaminantes y el peor es el cadmio, que entra en el agua, los peces se envenenan y nos los comemos nosotros», explica Mercedes Pirez, presidenta de la Asociación de Vecinos del Palo.

Mercedes cuenta que estaba cansada de ir a la playa con su hija pequeña, «se ponía con la palita y se encontraba montones de colillas».

Expuesto el problema en la asociación de vecinos, decidieron ponerle remedio. «Es cierto que la asociación de vecinos trata problemas como el centro de salud, la reclamación de una piscina o la cementera, pero también tiene que intervenir en asuntos como este, por eso llevamos ya tres campañas medioambientales», argumenta.

Así, en 2019, tras estudiar modelos de colilleros de otras playas de España, escogieron el más adecuado y si en 2019 instalaron uno y en 2020 dos, ayer colocaron recoge colillas en las cinco playas del barrio.

«Son percheros de madera con latas colgadas. El usuario llega a la playa y coge una lata si va a fumar, para apagar los cigarrillos. Cuando se marcha, vacía la lata en el contenedor y vuelve a colgar la lata en el perchero, al lado de los contenedores», resume.

La iniciativa cuenta con el apoyo del Distrito Este y el Center Verona Motor Fiat El Palo. Los colilleros con las latas han sido realizados por una quincena de voluntarios: «Hay 24 latas por perchero, todo se ha hecho a mano. Las latas hay que abrirlas y quitarles las imperfecciones para que los usuarios no se corten».

La presencia de colilleros los dos veranos anteriores ya ha dado para muchas anécdotas, desde bañistas que entregan las latas a los fumadores que ven sin usarlas, hasta una señora «que coge su colillero y se pasa todo el tiempo que camina por la playa recogiendo las colillas».

Si a eso se suma que cada vez se apuntan más fumadores, Mercedes Pirez destaca que la presencia de colillas en la arena está bajando en el barrio gracias a esta idea.

Como explica, una propuesta vecinal parecida es la que se ha puesto en práctica en Huelva, mientras que en Cádiz es el propio Ayuntamiento el que pone freno a las colillas.

Por este motivo, la presidenta vecinal anima al Ayuntamiento de Málaga a que implante estos recogecolillas u otro modelo «en todas las playas de la ciudad, porque las colillas son muy dañinas para el Medio Ambiente».

Forja del pez en el SAFA-ICET de El Palo. | LA OPINIÓN

El pez come plásticos

Pero junto a los colilleros ya repartidos, la Asociación de Vecinos del Palo estrenará el próximo 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, un pez gigante a la altura del merendero Gabi. Se trata de una estructura metálica forjada por los alumnos del SAFA-ICET, que estará recubierta y que se llenará de plásticos encontrados en la playa. «Será el único pez que come plásticos», señala la presidenta, que recuerda que los plásticos terminan en el mar, matan peces y contaminan.