El Comité Nacional Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ha vuelto a desaconsejar la construcción del rascacielos catarí 'Torre del Puerto' en la plataforma portuaria del Dique de Levante, en una adenda al informe presentado en 2018, tras analizar los cambios en el proyecto del hotel rascacielos anunciados por los promotores.

El organismo internacional asociado a la Unesco ha realizado esta adenda después de que, en enero de este año, la plataforma ciudadana Defendamos Nuestro Horizonte solicitara un nuevo criterio del comité.

Para Icomos, los cambios de los promotores, producidos tras las numerosas críticas al proyecto, no afectan al informe de 2018. A juicio de organismo internacional "siguen manteniéndose los principales problemas: impacto inadecuado, profundo e irreversible en el paisaje urbano; ausencia de conocimiento de las características patrimoniales del paisaje de Málaga; y aumento de la presión de la dimensión privada frente a la pública en el modelo de ciudad, y en consecuencia, sobre su paisaje y patrimonio".

Los expertos analizan la reducción de altura del rascacielos, que pasa de 135 metros a 116, 6, a los que habría que añadir 12 metros del basamento del que arranca el edificio, pero critican que la "potenciación de su identificación icónica", como textualmente pretenden los promotores "no se acompaña de ninguna información técnica sobre cómo afectaría el edificio a los valores paisajísticos y patrimoniales de Málaga en su conjunto, ni de su puerto en particular".

Los miembros de Icomos también critican, a la vista del lenguaje empleado en la presentación del hotel, que "en pocas palabras, el paisaje de la ciudad, al tiempo que se ve profundamente alterado, se convierte en un recurso del propio hotel".

Extracto de la adenda de Icomos.

Extracto de la adenda de Icomos.

Incidencia sobre la Farola

La adenda subraya además la incidencia que tendría sobre la Farola de Málaga, para la que Icomos solicitó en junio de 2019 la declaración como Bien de Interés General. En este sentido, destacan que la construcción del rascacielos supondría, un "abrumador impacto paisajístico que minusvaloraría la Farola" y conllevaría "la necesaria inutilidad de este elemento patrimonial que continúa siendo funcional 204 años después de su inauguración", en referencia a que dejaría de funcionar con la construcción del rascacielos.

"La Farola no es pasado, sino rabioso presente en su uso, y, en consecuencia, ni desde el punto de vista de su inserción paisajística en la ciudad -ya que quedaría encajonada entre La Malagueta y el hotel- ni, en igualdad de importancia por su valor patrimonial y funcional intrínsecos, es admisible la construcción del hotel-rascacielos, ya que afectaría a ambas dimensiones del inmueble".

Por todos estos motivos, el organismo internacional reitera las recomendaciones de 2018 y pide que se renuncie al proyecto, pues "pese a la reducción en altura del inmueble y su readecuación morfológica. Continúa siendo un elemento fuera de proporción que altera profundamente el paisaje de Málaga en dos escalas: las del puerto propiamente dicho y la del conjunto de la ciudad".

La adenda concluye conminando a la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga y la Autoridad Portuaria "a no obviar la dimensión pública del paisaje patrimonial de Málaga y a establecer estudios que lo definan y sean la base de su protección".

Icomos aprovecha para reiterar la conveniencia de que la Farola de Málaga sea declarada Bien de Interés Cultural, no sólo por las razones intrínsecas del edificio sino porque "su aportación al paisaje malagueño es crucial y se ve directamente afectada, funcional, paisajísticamente y simbólicamente por la construcción del rascacielos".

Precisamente, el próximo domingo, 30, a las 11 horas, la plataforma Defendamos Nuestro Horizonte ha convocado una concentración para 'abrazar' la Farola en su 204 aniversario y de paso para alertar de que con la llegada del rascacielos se apagaría tras más de dos siglos.