Un aviso por el robo en el interior de un vehículo estacionado en la calle Nuestra Señora de los Clarines fue positivo. Ya habían dado las 6.00 horas de la mañana del pasado domingo cuando la pareja de la Policía Local que se trasladó al barrio de Parque Victoria Eugenia localizó un Ford Focus azul con la ventanilla del copiloto reventada, el interior revuelto y la bandeja del maletero equipada con seis altavoces tirada junto al vehículo. 

Fuentes policiales aseguran que la batida de los agentes fructificó poco después en la calle César Arbasia, al otro lado del Camino de Suárez, donde dos tipos soltaron los bultos que llevaban y echaron a correr al detectar la presencia policial. Cada uno por su lado. Uno de ellos fue interceptado enseguida y tuvo que ser esposado a la fuerza tras darle un puñetazo en el pecho al agente que le había alcanzado e intentar huir de nuevo. El detenido, de unos 40 años, llevaba entre sus ropas un frontal de un equipo de audio de un coche y una caja con un juego de puntas de destornillador.

El segundo sospechoso fue alcanzado por el otro policía local en la calle Mero, paralela a la avenida Valle Inclán, pero empleó mucha más violencia que su compañero. Muy corpulento, golpeó al agente en varias ocasiones, intentó infructuosamente arrebatarle la pistola y finalmente lo agarró del cuello. Las fuentes explican que lo hizo con tanta fuerza que el guardia perdió la conciencia durante unos segundos, tiempo que el agresor aprovechó para huir hacia la plaza de Miraflores.

Aunque el policía intentó continuar la persecución, su estado no se lo permitió y terminó cayendo de nuevo a suelo como consecuencia del estrangulamiento. Algo más recuperado, se reunió con su compañero y recogieron los tres amplificadores que el detenido y su compañero habían abandonado en la calle antes de huir e iniciaron las gestiones para contactar con el propietario del vehículo que sufrió el robo. Tanto el arrestado como el agente fueron trasladados a un centro sanitario para ser atendidos.

Un grupo de investigación de la Comisaría de Málaga Norte (Palmilla) de la Policía Nacional trabaja en la identificación y localización del agresor, cuya descripción responde a un varón de 1,85 metros de gran corpulencia y calvo.