Málaga capital se ha convertido en el objeto de deseo de personas de todo el mundo que quieren residir y teletrabajar desde aquí para sus respectivas empresas. El creciente interés se ha multiplicado con la pandemia del coronavirus y los consiguientes confinamientos y restricciones de movilidad, que obligó a millones de empleados en todo el país a teletrabajar desde casa. La crisis del coronavirus ha actuado, según los expertos, como una aceleradora de tendencias y esta ha venido para quedarse. Así, lo explica la edil de Turismo y Promoción de la ciudad, Rosa Sánchez.

«El teletrabajo quedó demostrado en la pandemia; fuimos todos capaces de ponernos a trabajar desde casa, y ahí eso supuso una confirmación de lo que sabíamos que podía ocurrir, que podíamos hacer pero no estaba ocurriendo, entonces en el mes de febrero lanzamos una plataforma, la Málaga WorkBay, queríamos que fuera el canal de consulta o bienvenida a través de una web de toda esa gente que estaba pensando que quería trabajar en Málaga», dice, y añade: «Se trataba de darles información de lo que pudieran necesitar en cada uno de sus momentos de vida, desde recién licenciados a gente que se venía con sus familias, a gente que venía sola y quería vivir en la ciudad». En el portal hay mucha información, «desde datos de los barrios a información sobre viviendas, colegios internacionales, que son muy importantes para los extranjeros que vienen con sus familias».

Toda esa información acompaña también a dos servicios de la Oficina del Inversor: el Softlanding, es decir, «a la persona que llega a España, ayudarla a que se asiente, aterrice en la ciudad y ver qué puede necesitar, la verdad que ha sido un éxito». «Vienen sobre todo de España. Y en Europa sí que estamos viendo teletrabajadores de la parte central, de los Países Bajos y los países nórdicos, también; luego, fuera de Europa vienen de EEUU, argentinos hay muchísimos, de Colombia, México o Alemania; alemanes hay muchos porque lanzamos al mismo tiempo una campaña a través de redes sociales para captar a ese teletrabajador que va muy unido con el concepto de nómadas digitales, es decir, hemos detectado en el último año la tendencia de trabajadores que iban tres meses a una ciudad, otros tres meses a otra; ese perfil también lo hemos detectado ya en la ciudad». El segundo servicio radica en ofrecer espacios de coworking a estos teletrabajadores.

Son trabajadores, fundamentalmente, con un gran poder adquisitivo, que quieren vivir y trabajar desde Málaga para sus empresas, sobre todo relacionadas con los sectores de las nuevas tecnologías y la información, y de todo tipo de edades, desde recién licenciados a personas con familia e hijos que quieren, además, disfrutar del territorio. ¿Qué buscan en Málaga? No sólo los teletrabajadores, sino también los empleados de alta cualificación que tendrán sus empleos en las firmas tecnológicas que se van a instalar en Málaga o que, estando ya aquí, redoblan sus respectivas apuestas (desde Google a Dekra, pasando por Vodafone, Globant o TDK). «Lo que valoran es la ciudad completa, es una ciudad que ofrece muchas ventajas: clima, gastronomía, cultura, posicionamiento, conexión por el aeropuerto, el AVE con Madrid a dos horas y media, todo eso lo tenemos; y luego está la apuesta que se está haciendo desde hace muchos años como una ciudad para trabajar, vivir e invertir, ese concepto resume muy bien lo que está pasando en Málaga: por un lado, recibimos visitantes, el turismo está desestacionalizado a lo largo del año; y luego es una ciudad para teletrabajar, un tema que estamos potenciando desde febrero, y una ciudad para invertir, bien sea de proyectos multinacionales que se instalan aquí, quieren abrir una sede o una oficina, o proyectos de inversión que buscan oportunidades en la ciudad».

La web ha recibido más de 30.000 visitas desde febrero y más de medio millar de consultas, y además «sí que estamos viendo negocios locales que se están adaptando y ofreciendo servicios para el teletrabajador: por ejemplo empresas de seguros, de servicios inmobiliarios que ayudan a quien viene a buscar una casa, que asesora respecto a los trámites legales; asesorías fiscales y contables que los ayudan con los impuestos, temas relacionados con el Derecho, visas, permisos de trabajo: los comercios locales han tenido muchísimo interés en eso», dice. «Quienes vienen tienen «gran poder adquisitivo, consumen en el territorio y convierten a Málaga en una ciudad de negocio; es un complemento perfecto, una persona viene a vivir aquí, alquila o compra casa, consume en los restaurantes o comercios de su barrio, o en excursiones y hoteles en la provincia».

El ecosistema tecnológico del Sur de Europa

Hay quien ve ya a Málaga como la Silicon Valley del Sur de Europa, un ecosistema tecnológico capaz de acoger a empresas de primer nivel como Dekra, Google, TDK, Vodafone o Globant, y ofrecerles servicios, además de proporcionar mano de obra cualificada. Eso son cientos de trabajos. La edil de Turismo de Málaga, Rosa Sánchez, explica: «Google todavía no se ha instalado en la ciudad, pero por ejemplo la ampliación que ha hecho como hub tecnológico Dekra, una empresa muy conocida en el entorno de Málaga Tech Park, genera en torno a 100 empleos; Vodafone, 600 personas; Globant... el grado de expansión de esta empresa es increíble; y tendrá muchos puestos de trabajo en los próximos meses, no tenemos el dato, pero tenemos clara la dimensión de laque hablamos».

La también concejala responsable de atracción e inversiones indica, al ser preguntada sobre si Málaga es el Silicon Valley del Sur de Europa: «Hace algunos años estaba el Málaga Valley, que trataba de atraer a Málaga, en un momento en el que ni pensábamos que pudiéramos vivir esto que se está produciendo ahora, empresas, grandes ejecutivos de grandes empresas que venían a Málaga unos días, que venían con lo que se estaba haciendo, no sé si llamarlo Silicon o Málaga Valley, lo importante es seguir adelante con esto cualquiera que sea el nombre y seguir avanzando». Las empresas tecnológicas van a generar trabajo para perfiles muy cualificados, relacionados con las nuevas tecnologías, con cierta experiencia, «no vamos tanto al perfil de recién licenciados, como puestos intermedios con tres o cinco años de experiencia. Y estos trabajadores vienen con sus familias».