Acaba de terminar el XXIV Festival de Málaga, una loable empresa promovida por el Ayuntamiento de nuestra ciudad sin ayuda exterior. Ni el Gobierno de la nación ni el de la Comunidad Autónoma se distinguieron en su apoyo por una manifestación en favor de la industria cinematográfica española que desde su nacimiento hace más de un siglo no se ha consolidado del todo. Ha dado bandazos de un lado a otro, unas veces contaba con alguna ayuda estatal, otras veces abandonada a su suerte…

Pese a sus vaivenes siempre ha superado etapas de crisis y hoy goza de prestigio porque con periodicidad destacan en el campo internacional películas netamente españolas, directores, técnicos, artistas, decoradores, músicos… que avalan su formación y profesionalidad.

Málaga, no desde la primera edición del actual Festival, ni siquiera desde el primer intento que hicimos en 1953 de un festival similar al actual y que fue la primera iniciativa de prestar apoyo al cine español, Málaga, repito, ha sido siempre una adelantada en favor del cine nacional.

Curiosas estadísticas

Aunque durante cuarenta y tres años (1949-1992) escribí de cine en Radio Nacional y en la revista ‘Espectáculo’ y dejé de hacerlo por llegar a la edad de jubilación, de vez en cuando en estas mismas páginas de La Opinión y en entrevistas que me han hecho para diversas emisoras de radio rememoro el pasado.

Y ahora que el Festival de Málaga por un lado y la entrega de los Goya en nuestra ciudad por otro han convertido Málaga en la capital del cine español, he recurrido a mi archivo particular para demostrar que Málaga ha sido desde casi el invento del cinematógrafo una adelantada en el favor y aceptación del cine patrio.

Hay dos hechos que lo atestiguan.

Antonio Banderas y María Casado, durante la última gala de los Goya.

Antonio Banderas y María Casado, durante la última gala de los Goya. L. O.

Las películas españolas

No tengo datos sobre la acogida de películas españolas antes de 1945; desde ese año hasta mil novecientos ochenta y tantos sí poseo una información que no sé si alguien posee también. Yo la tengo porque durante esos años fui anotando a diario las películas que se estrenaban en Málaga, con detalle del título, nacionalidad y local donde se proyectaban. Desde 1992 en adelante no tengo información por razones obvias: me jubilé ese año.

Pues bien, repasando mis notas, encuentro que en 1945 se estrenaron en Málaga 205 películas, de las cuales 122 eran de procedencia norteamericana. Ocupó el segundo lugar el cine inglés con 26 títulos y el tercer puesto el cine español con 24 películas. El resto se lo repartieron Méjico, Argentina, Francia, Italia, Alemania, etc. Sin embargo, varios años después, la diferencia entre las películas norteamericanas y españolas se redujo de forma considerable: en 1950, 83 norteamericanas y 41 españolas, y en el año siguiente, la diferencia fue menor: 70 norteamericanas y 51 españolas.

Durante muchos años las diferencias fueron parecidas, y curiosamente el tercer lugar entre las restantes cinematografías nacionales, lo ocupaba el cine mejicano. En los años que comento, las películas mejicanas y argentinas superaban en número a las procedentes de Inglaterra, Francia, Italia y Alemania.

En el periodo 1945-1954 se estrenaron en Málaga 2.173 películas. De ellas, 1.107 eran norteamericanas, 326 españolas y 211 mejicanas.

Los resultados de 2020 los desconozco porque como ya he mencionado, en 1992 dejé de anotar los estrenos cinematográficos en Málaga.

Lo que sí está claro es que el cine español en Málaga tenía buena acogida… y eso que estábamos casi en mantillas.

Rodaje de un documental sobre Pablo Ruiz Picasso en el Centro, en 2017. Arciniega

Ciudad cinematográfica

La estadística de la películas de largo y corto metraje y ahora series que se han rodado en parte o completas en Málaga y provincia la tengo porque la confeccioné en su día; pero prefiero recurrir a la que recogió Luis Mamerto López-Tapia, malagueño de adopción ya fallecido -fue productor, guionista y director de cine-, en un artículo insertado en el libro ‘Historia de la Costa del Sol’ editado en 1997.

Según contaba Luis Mamerto, el trabajo de recopilación de datos sobre las películas rodadas en Málaga encargado a un investigador por el Ministerio de Cultura a través del Instituto de Ciencias Audiovisuales no finalizó porque se agotaron los fondos para el pago del trabajo. La investigación terminó en la letra M.

En el artículo de referencia están con el título, año, nacionalidad y director las películas rodadas en la provincia de Málaga entre los años 1923 y 1991: se acercaban al centenar. Los escenarios elegidos son, aparte la capital, Ronda, Marbella, Torremolinos, y otras localidades de la Costa del Sol. En el libro ‘Málaga Cinema’, de Juan Antonio Vigar y Francisco Griñán, editado en 2004, se relacionan otras muchas películas filmadas en escenarios de Málaga y provincia y que hay que sumar a la lista anterior.

Y para continuar la relación, el Ayuntamiento de Málaga creó hace años la Málaga Film Office, órgano encargado de facilitar a las empresas cinematográficas rodar películas, tanto largas como cortas y series, en el término municipal. Durante estos últimos años son ¿cientos? de peticiones para filmar en Málaga, una veces como escenario malagueño y otras en sustitución de lugares exóticos. Málaga ha sido Filipinas, Marruecos, islas del Pacífico, países del sur de América, el Caribe…

El caso más curioso que recuerdo, porque hice un reportaje sobre el caso, fue la elección de Alhaurín de la Torre para varias escenas de una película de la serie de James Bond, el agente 007. Se rodó en Alhaurín simulando ¡Japón!

Y si Málaga puede considerarse como un baluarte del cine español, en el libro ‘Malagueños en el cine’, escrito por José Manuel Serrano Cueto y editado en 2003, se citan todos los malagueños –incluidos los de adopción- que de alguna manera estuvieron ligados al cine, como actores, guionistas, músicos, técnicos…

A los consagrados nombres de Antonio Banderas, Marisol, Antonio Molina, Antonio de la Torre, María Barranco, Pepón Nieto… se citan otros muchos que de una u otra manera forman parte del frente malagueño en el cine español. Faltan, por supuesto, los incorporados al cine español a partir de 2003 y otros que por olvido no figuran en la lista como Enrique Llovet (guionista), José María Amado (productor y guionista), Emilio Lehmberg (músico)… y periodistas y escritores que desde sus medios fueron defensores del cine español, como los desaparecidos Domingo Fernández Barreira y Juan Antonio Rando, y a los que siguen en la brecha, como Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga, Víctor A. Gómez, Francisco Griñán, Salomón Castiel y el ya jubilado Fernando García del Río. Málaga, en fin, es la capital española del cine español al margen de los dos centros de producción de películas que son Madrid y Barcelona.