El pin en forma de círculo multicolor que lucen en la solapa muchos de nuestros políticos no esconde detrás ninguna ignota hermandad de rosacruces o ‘Illuminati’ que persigan dominar el mundo.

Estén tranquilos quienes vean complots por todas partes porque el círculo simboliza los Objetivos de Desarrollo Sostenible, 17 metas marcadas por la ONU que en teoría debería alcanzar el planeta en 2030, para no mandarlo a hacer gárgaras y hacerlo un poco más justo.

En concreto, el objetivo 15 aboga por «Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad».

Por su parte el objetivo 11 aspira a ciudades sostenibles, frente a unos barrios «sobrecargados» y un crecimiento urbano «incontrolado». Estos dos aspectos son la marca de la casa de buena parte de la Carretera de Cádiz y la Cruz de Humilladero, castigados con una alta densidad de población y un escaso número de metros cuadrados de zonas verdes por habitante.

Esta semana hemos sabido la razonable propuesta de varios colectivos ciudadanos y vecinales que apoyan que la candidatura de Málaga a organizar la Exposición Internacional 2027, que precisamente expondrá las novedades para hacer las ciudades más sostenibles, tenga como tarjeta de presentación 177.000 metros cuadrados de bosque urbano ocupando todos los terrenos de los antiguos depósitos de Repsol.

Como esta misma semana recordamos, los planes urbanísticos de Málaga han ido reduciendo las zonas verdes de la parcela, hasta el punto de que el parque de 17 hectáreas previsto en 1983, se queda en sólo 6,5 en 2021. Comparen el vergonzoso ‘rebañe’ de zonas verdes con las 72 hectáreas del Parque Moret, en el casco urbano de Huelva o las 34 del Parque de María Luisa, en el corazón de Sevilla.

Por contra, en Málaga, a 17 hectáreas hay que sacarles aprovechamiento urbanístico, con el feo detalle -y mira que hay terreno- de que el parking subterráneo irá, faltaría mas, bajo parte del parque, así que no esperen por esa zona arboles de gran porte.

Es una pena que nuestro alcalde, que tan bien lo hace en otros ámbitos, se muestre tan rácano medioambientalmente hablando con dos distritos tan marcados por el desarrollismo.

Sería un gran punto para la candidatura de Málaga este gran bosque, en lugar de exprimir la parcela con rascacielos, bloques, zona comercial... lo contrario de lo que aconseja el pin multicolor. A ver si aquí lo que perseguimos son los Objetivos del Desarrollo Inmobiliario...