La Gerencia Municipal de Urbanismo ha autorizado, con la aprobación de la documentación reformada en relación a varias de sus propias resoluciones por las que se concedía una licencia de obras para rehabilitación y cambio de uso de edificio protegido residencial a uso de hospedaje, que el edificio de La Equitativa, que acogerá dos hoteles, tenga una piscina en su séptima planta.

"Se trata de un uso reformado sobre la documentación anterior que obtuvo licencia que inscribe la inclusión de una piscina de uso colectivo, inicialmente no prevista en la planta séptima, junto a una redistribución parcial de la misma para su servicio", consta en la documentación. La inclusión de la nueva piscina se realiza sobre el forjado existente, sin que se declare demolición de estructura alguna para ello. Su altura, de 1,20 metros aproximadamente, es absorbida por los petos del edificio".

Urbanismo autorizó, el pasado febrero, la ejecución de las obras de urbanización de la manzana de la torre, trabajos que consistieron en asegurar los suministros eléctricos, de energía, telecomunicaciones y agua al edificio, así como la pavimentación del perímetro. El edificio, ya lo saben, está siendo ahora reformado, trabajos que empezaron hace meses, y va a acoger dos hoteles, uno de cuatro estrellas, que explotará la cadena malagueña Soho Hoteles, y uno de cinco estrellas que gestionará Only You.

El director de zona de Málaga de Soho Hoteles, Manuel Camacho, explicó el pasado febrero a este periódico que, pese a la pandemia y a los imprevistos que siempre surgen en las obras de toda naturaleza, la inauguración del establecimiento de cuatro estrellas tendría lugar a lo largo de este año, posiblemente en verano.

La reforma del edificio la hacen los dueños, vinculados a la firma Piscis, de forma que luego Soho Hoteles arrendará el espacio para gestionar y explotar el establecimiento hotelero.

El hotel de Soho es un cuatro estrellas superior de 72 habitaciones. Se firmará un contrato a largo plazo, con la inversión que corre a cargo de la propiedad del edificio, siendo arrendado luego por Soho.

Entre la séptima y la octava planta, habrá una importante zona de esparcimiento, con una piscina infinity y un bar sky line «muy potente, de 300 metros cuadrados». El hotel llega hasta la décimo quinta planta. El restaurante será llevado por una figura culinaria potente, aún por determinar. Dice Camacho que se busca a un turista de poder adquisitivo medio-alto o alto, en consonancia con las líneas y objetivos de la ciudad en este ámbito.