Agentes de la Policía Nacional han detenido en Málaga a un varón de nacionalidad española como presunto responsable de los delitos de estafa, falsedad documental y extorsión. El investigado, que trabajaba como comercial, habría estafado unos 15.000 euros a su empresa, así como a varios de los clientes de la mercantil afectada. Alguno de los métodos empleados para perpetrar el fraude consistiría en el cobro de facturas que no llegaban a facilitarse a los clientes para, tiempo después, volver a cobrarlas, llegando en alguna ocasión a extorsionar a varios de los comerciantes si no pagaban las supuestas deudas contraídas. La autoridad judicial ha decretado su ingreso en prisión.

Las averiguaciones tienen su origen a mediados del mes de junio cuando agentes del Grupo de Investigación del Distrito Oeste de Málaga recibieron la denuncia del propietario de una empresa dedicada a la distribución de productos alimentarios. En su declaración, manifestó haberse percatado que la persona que había estado trabajando como comercial para su empresa y que además es su cuñado, le habría estafado tanto a él como a sus clientes.

Ante tales hechos, los policías procedieron a la localización de otros perjudicados, todos ellos comerciantes de tiendas de comestibles, los cuales eran clientes habituales de la distribuidora alimentaria. Las víctimas pusieron de manifiesto la forma de proceder del investigado. El modus operandi consistía en no facilitar las facturas tras el pago de los productos, para tiempo después volver a cobrar las mismas.

Amedrentaba a los clientes

En otras ocasiones, falsificaba la firma de los encargados de la recogida de productos por parte de empresas clientas, para posteriormente mostrarlas a los responsables de esos negocios y reclamarles el pago de la mercancía suministrada. Al mismo tiempo, en varias ocasiones, llegó a intimidar con amenazas de palizas y destrozos de establecimientos a los comerciantes si no pagaban las supuestas facturas adeudadas. De forma simultánea, sobre los cobros reglados que realizaba de manera legal, se quedaba con una parte que nunca llegaba a entregar a la distribuidora para la que trabajaba. Con estas artimañas pudo estafar unos 11.000 euros a la empresa que lo contrató. La investigación concluyó que el presunto autor habría cometido delitos de falsificación documental, extorsión y estafa, llegando a apropiarse más de 15.000 euros. Finalmente se procedió a su detención. La autoridad judicial competente ha decretado el ingreso en prisión para el investigado.