Las cifras turísticas del verano en Málaga han confirmando un significativo repunte de viajeros y estancias hoteleras en relación al pasado año, que estuvo muy lastrado por el impacto de la pandemia, pero el volumen de visitantes sigue siendo inferior al del ejercicio de 2019, el último de normalidad económica antes de la irrupción del coronavirus. Según la Encuesta de Ocupación Hotelera publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), agosto cerró con 621.842 viajeros y 2,3 millones de pernoctaciones, un volumen que eleva un 74% y un 112% respectivamente los registros del mismo mes del año anterior aunque se mantiene un 10% y un 15% por debajo de los niveles de la prepandemia.

El acumulado del ejercicio deja a Málaga, por el momento, con 1,9 millones de visitantes hoteleros y seis millones de estancias, cifras todavía muy alejadas de los más de cuatro millones de turistas y 14,3 millones de pernoctaciones que se registraban a estas alturas del año 2019.

Lo que se constata de nuevo, en todo caso, es que es el turista español quien está sosteniendo principalmente las cifras de afluencia. El 64% de los visitantes llegados a Málaga en agosto (es decir, casi dos terceras partes) fueron nacionales y el otro 36% extranjeros, cuando en la era prepandémica bien podía ser al contrario. En cuanto a las pernoctaciones, también el cliente nacional es el que más proponderancia presenta en los datos, con casi un 60% del total. El mismo patrón de comportamiento se repite en las cifras de lo que llevamos de año, confirmando por un lado que los españoles han optado este año por centrarse en destinos vacacionales del propio país y, por otro, que los foráneos no han vuelto todavía a viajar como antaño.

Respecto al estado operativo de la industria turística, el INE señala que el número de hoteles abiertos en Málaga en agosto fue de 525, frente a los 482 del año anterior y todavía lejos de los 617 del verano de 2019. El número de plazas conjuntas disponibles se situó en 97.500 y el nivel de ocupación por plazas fue del 74,6%.

En este punto cabe destacar que la ocupación, evidentemente, ha remontado muchísimo en relación a los desoladores resultados del año pasado (cuando estuvo en el 46%) y se queda a poca distancia del 81% que se cuantificó en 2019.

El significativo aumento de actividad turística también se deja notar en el empleo hotelero. Este agosto se registró una plantilla global en Málaga de más de 16.000 personas, superando los 10.000 del año pasado y a cierta distancia de los 18.910 del verano de 2019.

El presidente de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado, se mostró muy esperanzado con estos datos. En cuanto a los hoteles, este organismo prevé que entre los meses de junio y agosto se haya llegado a un millón y medio de viajeros hoteleros, lo que supone un aumento del 140% respecto al 2020. Las pernoctaciones generadas por los viajeros hoteleros serían 5.376.012, lo que implica un incremento del 182% respecto al 2020.

«Es verdad que todos estos indicadores siguen representando en todos los casos, entre un 20 y un 40% de descenso respecto a las cifras de 2019, pero los datos nos dicen que estamos más cerca de la recuperación», indicó Salado.

El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, calificó ayer como «espectacular» el número de pernoctaciones en Andalucía en agosto. El INE cifra en 6.381.483 millones las estancias en establecimientos hoteleros andaluces, lo que supone un 78% más que en el mismo mes del pasado año cuando se alcanzaron 3,5 millones, según indicó.

«Andalucía se ha convertido en un referente turístico en cuanto al mercado nacional durante este verano. Hemos sido el destino preferido por el visitante nacional y eso se ha reflejado en un verano que ha superado las previsiones que manejaba la Consejería de Turismo», dijo.

A su juicio, «lo importante de esta cifra es que una de nuestras principales industrias empieza a estar a plena capacidad y eso significa generar riqueza y empleo».

Con estos datos, Marín considera que Andalucía alcanzará a final de año los 20 millones de turistas, lo cual supondría recuperar casi un 65% del total de visitantes logrado en 2019 (32,5 millones). «Somos optimistas porque las previsiones para los próximos meses de otoño también son buenas», afirmó el vicepresidente y consejero.