La Agrupación Royal Collections, promotora del Museo de las Gemas que se previó abrir en Tabacalera pero que jamás llegó a hacerlo, ha presentado una reclamación en la que exige que se reconozca su derecho a ser indemnizada en la cantidad de 1,2 millones de euros. Esta documentación se habría presentado en el registro del Consistorio el pasado 9 de septiembre, según la documentación remitida por la agrupación.

Así, la causa sería, siempre según esta entidad, que «el Ayuntamiento ha hecho desaparecer/destruido los informes científicos que avalan el valor cultural y científico de las piezas que se iban a exponer en el museo». Según exponen en los documentos, el responsable tuvo conocimiento en un correo electrónico del 4 de octubre de 2011, incorporado a uno de los procedimientos judiciales relacionados con esta polémica, de que se habían ratificado las medidas acordadas en una reunión mantenida por responsables de Urbanismo, Cultura, etcétera. En la misma, se indicaba que se le iba a requerir para poner a disposición «del Ayuntamiento todos los fondos de las colecciones». En noviembre de ese año, se solicitó al juez la medida cautelar consistente en la puesta a disposición de los citados bienes a favor del Ayuntamiento, y se encontraban estos, dice Royal Collections, en el depósito municipal.

El 5 de diciembre de 2012, se dio traslado de la resolución de Urbanismo por la que se debían entregar tres edificios y la parte superior del cuarto de Tabacalera con el equipamiento del Museo de las Gemas. De esta forma, se constituyó «depósito de los bienes por parte del Ayuntamiento en sus instalaciones (objetos de valor histórico, mobiliario, expedientes científicos) e inmateriales (archivos electrónicos de otros tantos expedientes científicos, proyectos, documentales de piezas paleontológicas y mineralógicas de nuestra colección, de valor único)». La agrupación Royal Collections asegura que dicho depósito «se llevó a cabo mediando un acta notarial de entrega, instada por esta parte, de la que el Ayuntamiento tiene constancia por conducto notarial, de 18 de mayo de 2012».

De esta forma, indica, se enviaron correos, cartas y burofaxes al Ayuntamiento a fin de revisar el estado de los bienes y su conservación, peticiones que «ignoró el Consistorio», asevera Royal Collections en la documentación, excepto la respuesta a dos de ellas: una en la que decía el Consistorio que no estaba obligado y otra remitiéndose a cuando hubiera sentencia. El 28 de enero de 2020 hubo sentencia «por la que se acogen fundamentalmente las peticiones de mi mandante». Con este dato, se pidió al Ayuntamiento lo mismo, se hizo una visita y se comprobó que «la totalidad de los elementos físicos patrimoniales que estaban en el acta de 18 de mayo de 2012, relativa a la entrega en depósito de esos bienes, ya no se encontraban así, como tampoco los ordenadores con los muy valiosos informes científicos que estudiaban las piezas paleontológicas, mineralógicas, más todos los proyectos museológicos y museográficos». De estos hechos, considera la agrupación que se concluye «el extravío» de estos elementos, consta en la documentación.