La Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga se convirtió ayer en el punto de encuentro de expertos internacionales en salud mental que, en el marco de la acción europea para el fomento de la ciencia y tecnología COST ‘FOSTREN’, analizarán hasta hoy en una reunión en formato híbrido la prevención de medidas coercitivas en esta especialidad.

Organizada por el Departamento de Salud Pública y Psiquiatría de la UMA, ‘FOSTREN’ (Fomento y fortalecimiento de los enfoques para reducir la coerción en los servicios europeos de salud mental) cuenta con la participación de un centenar de especialistas de 24 países -casi una veintena de forma presencial- del ámbito asistencial, académico y también del de la gestión.

Durante este encuentro, desarrollado en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), también se llevará a cabo una visita al servicio de Salud Mental del Hospital Virgen de la Victoria.

Según el director de esta acción Richard Whittington, profesor de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, esta acción ha sido diseñada para establecer una red sostenible y multidisciplinar de investigadores y profesionales.

«Muchas personas que reciben atención de salud mental están sujetas a prácticas coercitivas como el ingreso involuntario y la contención mecánica. Estas prácticas pueden violar los derechos humanos y existe un impulso político internacional cada vez mayor para reducir la dependencia de ellos», señala el subdirector médico del Área Sanitaria Norte de Málaga, Andrés Fontalba, organizador local de la reunión.