La Asociación en Defensa de las Chimeneas y el Patrimonio Industrial de Málaga (Apidma) ha deplorado en un comunicado la demolición el pasado fin de semana de los dos antiguos depósitos de agua, en terrenos del puerto y critica a la Autoridad Portuaria por haber preferido «el camino fácil de la destrucción». En 2013, este colectivo ya pidió el traslado del depósito del Muelle de Heredia ante el riesgo de derribo.

La asociación los califica de «un patrimonio humilde pero necesario», al tiempo que señala su convencimiento de que la Autoridad Portuaria «se equivoca si piensa y defiende que estos elementos no tienen valor histórico y arquitectónico porque sean de la etapa franquista o de los años 50 del pasado siglo o porque su construcción se hubiese hecho con materiales ‘poco artísticos’ como el hormigón armado». Como subraya, «pocos profesores de prestigio de nuestra Universidad o especialistas en el patrimonio de nuestra ciudad aceptarían una teoría como esta». En este sentido, el colectivo recuerda que «fueron descartados, por obsoletos», los criterios de valoración del patrimonio «basados en la antigüedad o la riqueza», a partir de 1985, con la Ley del Patrimonio Histórico Español. Por este motivo, considera que la Autoridad Portuaria «ha actuado en contra del valor histórico y patrimonial de esta ciudad y de su puerto, en contra del valor paisajístico que tanto cuenta hoy para las ciudades que se consideran como modelos en Europa y, por ende, en contra de los intereses generales de los malagueños»