El secretario provincial del PSOE, José Luis Ruiz Espejo, presidirá el congreso regional que los socialistas andaluces celebrarán el próximo fin de semana en Torremolinos. Contra pronóstico, dado que lo esperado y lógico era que ese cometido lo ejerciera José Ortiz, alcalde del municipio y por tanto anfitrión. Comienzan así los gestos hacia Espejo, hombre muy querido en el partido, adscrito al sector susanista y que muy probablemente no repetirá en el cargo dados los deseos de renovación de Juan Espadas.

Por lo demás, los socialistas celebraron este viernes comité provincial en medio de la pelea interna en que se encuentran inmersos. Espadas ha ordenado unidad y la lista única está cerca, aunque no se descarta un escenario con primarias, dado que los sectores en liza no presentan el mismo nivel de disciplina. Pero esta fue una cita tranquila, prevista, con un discurso de Espejo, sin réplicas posibles, en el que apeló a la unidad y al acuerdo de cara al congreso provincial de los socialistas malagueños, que se celebrará el próximo 12 de diciembre. A Ruiz Espejo se le pudo ver en la cita departir amigablemente con aspirantes fuertemente empeñados ahora o antes en sucederle. En su intervención aseguró que tiene "la tarea como socialistas en Málaga de construir un proyecto útil para que Málaga siga contribuyendo a las victorias electorales del PSOE y Pedro Sánchez y a que Juan Espadas sea el próximo presidente de Andalucía".

De esta forma, recordó que la de Málaga es una de las agrupaciones provinciales más importantes en afiliación de España y Andalucía. "El trabajo leal y coordinado con las direcciones federal y regional está asegurado", dijo.

Ruiz Espejo calificó el congreso provincial "como el momento más relevante del socialismo malagueño, en el cual hacemos el mayor acto de servicio a la sociedad malagueña, formulamos nuestra propuesta ideológica, programática y elegimos a los hombres y mujeres que representan y dirigen el proyecto colectivo". Así, ha enumerado los tres principios que, en su opinión, mueven a los socialistas en los procesos orgánicos: "la vocación de servicio a la sociedad, es decir, nos organizamos para contribuir a una mejor sociedad", "la vocación ideológica e intelectual de nuestro activismo político de poner nuestras mejores ideas, coherentes con el ideario socialista, al servicio del proyecto político" y "la unidad y el respeto a la pluralidad".

"Como el primer secretario general elegido por el voto directo de la militancia en la larga historia del PSOE de Málaga nunca entendí ese respaldo como un cheque en blanco. Al contrario, es un mandato para trabajar por la unidad, la integración del talento de toda la organización y el respeto a un partido plural y a lo que cada cual representa", afirmó.

Espejo también instó a "no darle argumentos a la derecha, no desgastarnos y cumplir con los procesos internos con sentido común, sin olvidarnos que estamos en un proyecto colectivo"