En vísperas de la decisiva sesión plenaria en la que la Diputación Provincial someterá a votación su presupuesto para 2022, el presidente de la institución, Francisco Salado, ahuyentó cualquier atisbo de contratiempo al asegurar que las cuentas del próximo año "no corren peligro" porque "las apoyarán" tanto el vicepresidente primero Juan Carlos Maldonado -que ha desatado una tormenta política al anunciar su marcha de Cs y criticar al propio Salado- como el diputado no adscrito que también abandonó el partido naranja, Juan Cassá. Ambos le garantizarían, junto a los 15 diputados del PP, una mayoría de 17 sobre 31 al Gobierno provincial. De las afirmaciones de Salado se desprende, igualmente, que Cassá sí estará presente en el pleno extraordinario previsto este viernes por la tarde, después de que en la sesión ordinaria de noviembre -celebrada este miércoles- se ausentase al estar de baja médica.

Es más, el presidente provincial insistió en que "no tiene dudas" sobre el voto a favor del vicepresidente a las cuentas de 2022 pese al clima de enfrentamiento generado desde que el lunes anunció que se marchaba de Ciudadanos. "Tanto Cassá como Maldonado apoyarán los presupuestos", recalcó Salado para recordar que el propio Maldonado "ha participado activamente en la elaboración de los presupuestos y ha estado sentado con nosotros trabajando en todo este proceso". "No lo pongo en duda", reiteró antes de quitarle importancia a la rotura de la disciplina de voto en varias ocasiones que protagonizó el vicepresidente primero en el Pleno del miércoles.

Así, Salado explicó que la postura de Maldonado no cuestionó la aportación del Gobierno al que apoya porque "en el apartado de gestión, lo apoyó todo". "En la parte ideológica que implican las mociones mantuvo una postura libre que yo interpreto vinculándola al hecho de que él sentía que ya no estaba bajo los designios de Ciudadanos y votó lo que consideraba más oportuno que tenía que votar", apuntó el presidente provincial.

Salado también pasó por alto el deterioro de sus relaciones con él evidenciado por algunos comportamientos de Maldonado, ya que en el convulso Pleno del miércoles no intercambiaron prácticamente una sola palabra: "No me preocupa lo que haya dicho, no me afecta, lo que me preocupa es sacar adelante los presupuestos, me afectaría más no aprobarlos que cualquier otra cosa".

Salado también se pronunció sobre el gesto que el portavoz socialista, José Bernal, realizó esta mismo semana al poner a disposición del Gobierno provincial a sus 12 diputados para facilitar la aprobación de las cuentas de 2022 "dada la situación de caos y desgobierno". El presidente de la Diputación mostró ciertas dudas sobre la voluntad real del líder de la oposición y sostuvo que, en el pleno vespertino de este viernes, "el PSOE tiene una oportunidad para hacer realidad ese ofrecimiento".

"Tendremos la mano tendida siempre pero ya hemos visto en la Junta de Andalucía cómo han dado esa imagen primero y luego han puesto palos en las ruedas y en el Ayuntamiento de Málaga ha pasado igual; espero que no se trate de otro brindis al sol de los socialistas porque oponerse a este presupuesto es oponerse a los 103 municipios de la provincia de Málaga", manifestó Salado en la comparenciencia en la que explicó los contenidos del presupuesto de 352,34 millones de euros confeccionado por el Ejecutivo provincial.